Jardinería

Adiós a los insecticidas: la planta con flores que actúa como pesticida natural en tu jardín liberando compuestos naturales al suelo

pesticida natural
Tagetes naranjas. Foto: Pexels.
  • Alejo Lucarás
  • Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Córdoba. Redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

Los pesticidas naturales son una de las apuestas más buscadas por quienes cultivan en casa, ya sea en huerto o jardín. Y probablemente, la razón de esa inclinación sea porque los insecticidas químicos dejan residuos en los frutos, alteran el equilibrio de insectos beneficiosos como las abejas y generan resistencias en algunas plagas con el tiempo.

Entre todas las opciones disponibles, hay una planta que destaca por un doble mecanismo de acción. Por empezar, no solo repele a los insectos que se alimentan de las hojas, sino que actúa directamente en el suelo contra las plagas subterráneas. Y todo eso ocurre a través de sus propios compuestos químicos, sin ninguna intervención.

Este es el pesticida natural con flores que trabaja en el suelo y en el aire

El tagetes (conocido en España como clavel de moro o copete) es una planta anual de flores llamativas que llegó a Europa procedente de México a través de los exploradores españoles. Su aroma intenso y sus colores (amarillo, naranja, rojo encendido) la han convertido en una de las flores ornamentales más comunes en jardines y huertos de todo el país.

Lo que muchos jardineros desconocen es que funciona, al mismo tiempo, como uno de los pesticidas naturales más eficaces para el huerto doméstico. Las investigaciones sobre el género Tagetes documentan una doble acción: química en el suelo y aromática en el aire.

Existen varias especies dentro del género, pero las más utilizadas en huertos son T. erecta (la más alta, con flores grandes) y T. patula (más compacta, conocida también como marigold francés).

Dentro de esta última, la variedad Mix Durango ha ganado popularidad en redes por su facilidad de cultivo y su amplio espectro frente a plagas.

Los tiofienos del suelo y el aroma repelente: así actúa el tagetes

La acción del tagetes como pesticida natural opera en dos niveles. El primero es subterráneo: las raíces segregan de forma continua compuestos del grupo de los tiofienos, entre los que destaca el alfa-tertienilo (α-terthienyl), con propiedades nematicidas, insecticidas, fungicidas y bactericidas.

Este compuesto es tóxico para los nematodos, organismos microscópicos del suelo que atacan las raíces de cultivos como el tomate, la patata o la fresa.

Investigaciones sobre el género Tagetes indican que sus compuestos son capaces de suprimir el desarrollo de hasta catorce géneros de nematodos fitoparásitos, entre los que figuran Meloidogyne (el más destructivo en horticultura) y Pratylenchus, entre otros.

Los daños que estos organismos provocan van desde la pérdida parcial de la cosecha hasta la muerte de la planta, y en muchos casos no se detecta ningún síntoma visible hasta que el daño ya está hecho.

El segundo nivel de acción es aéreo. El aroma intenso que desprenden las flores y las hojas actúa como repelente de mosca blanca y pulgones, dos de las plagas más comunes en el huerto. El olor interfiere con la capacidad de estos insectos para localizar sus plantas huésped, lo que reduce su presencia sin necesidad de ningún tratamiento adicional.

Cómo plantar tagetes para aprovechar su efecto como pesticida natural

La estrategia más recomendada es la asociación de cultivos. Esto es intercalar plantas de tagetes entre las hortalizas en una proporción de aproximadamente una por cada tres o cuatro cultivos. Otra opción es plantarlos en los bordes exteriores del huerto, creando una barrera perimetral que dificulta la entrada de insectos voladores.

  • T. patula es la especie más recomendada para huertos domésticos por su tamaño compacto, su floración abundante y su capacidad para mantenerse en flor durante toda la temporada cálida.
  • T. erecta, con flores más grandes y mayor volumen de raíces, resulta más adecuada cuando el problema con nematodos es especialmente acusado.
  • La variedad Mix Durango (una selección dentro de T. patula) combina ambas cualidades en un formato manejable.

Hay una opción adicional para quienes quieran aprovechar el efecto más allá de la floración. Se pueden incorporar los restos de la planta al suelo como abono verde, lo que concentra los compuestos tóxicos para nematodos directamente en el sustrato.

También es posible preparar extractos acuosos con hojas y tallos para aplicarlos como tratamiento foliar sobre las plantas afectadas.

Una T. patula sana tarda entre ocho y diez semanas desde la siembra hasta la primera floración. A partir de ese momento, el efecto está activo durante toda la temporada sin requerir ningún mantenimiento específico.

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