invasión a Ceuta

Sarampión, polio, difteria y tosferina: la alerta sanitaria que se suma a la crisis de Ceuta y niega Mónica García

La campaña extraordinaria desplegada por Rabat tuvo que revisar y recuperar la inmunización frente a rubéola, difteria, tétanos, tosferina y poliomielitis

Sarampión, polio, difteria y tosferina: la alerta sanitaria que se suma a la crisis de Ceuta y niega Mónica García
La ministra de Sanidad, Mónica García.
Diego Buenosvinos

Fact checked

×

Este artículo de OkSalud ha sido verificado para garantizar la mayor precisión y veracidad posible: se incluyen, en su mayoría, estudios médicos, enlaces a medios acreditados en la temática y se menciona a instituciones académicas de investigación. Todo el contenido de OkSalud está revisado pero, si consideras que es dudoso, inexacto u obsoleto, puedes contactarnos para poder realizar las posibles modificaciones pertinentes.

La crisis sanitaria de Ceuta tiene una dimensión que va más allá de la falta de médicos, las consultas retrasadas y la presión sobre Urgencias. La llegada masiva de personas procedentes de Marruecos –invasión plantea también un reto de vigilancia epidemiológica y vacunación que, hasta ahora, no ha ocupado un lugar central en la respuesta de Mónica García. No se trata de señalar a quienes llegan ni de afirmar que sean portadores de una enfermedad, sino de una cuestión elemental de salud pública: desconocer el estado vacunal de una población obliga a reforzar los controles cuando procede de un país donde siguen circulando enfermedades prevenibles mediante vacunas. Debemos tener en cuenta que invadieron Ceuta 80.000 personas y que aún permanecen 11.000.

El ejemplo más claro es el sarampión. Marruecos sufrió entre octubre de 2023 y abril de 2025 un gran brote extendido por sus doce regiones, con más de 25.000 casos sospechosos, 13.706 confirmados y 184 fallecidos. La OMS señala además que el 49% de los casos se produjo en personas no vacunadas y que la cobertura con las dos dosis necesarias no alcanzó el 95% durante los tres años previos. La propia organización advierte del riesgo de transmisión transfronteriza allí donde existen bolsas de población sin inmunizar.

Y el problema no afecta únicamente a los niños. El sarampión puede afectar a adultos y adolescentes no vacunados o con pautas incompletas, algo que el ECDC ha vuelto a recordar tras comprobar que la mayoría de los casos europeos con estado vacunal conocido correspondían a personas sin inmunización completa. En 2025, además, Francia notificó decenas de casos importados vinculados a viajes a Marruecos, mientras que Marruecos figuró entre los principales países de origen de los casos importados registrados en Europa.

La situación merece especial atención porque España había mantenido durante años la eliminación del sarampión, pero el Ministerio de Sanidad reconoció en enero de 2026 que se había restablecido la transmisión endémica, después de pasar de 227 casos confirmados en 2024 a 397 en 2025. Sanidad trabaja ahora en reforzar su estrategia precisamente para recuperar la eliminación de la enfermedad en el país.

Además del sarampión, la campaña extraordinaria desplegada por las autoridades marroquíes tuvo que revisar y recuperar la inmunización frente a rubéola, difteria, tétanos, tosferina y poliomielitis, precisamente porque se detectaron deficiencias de cobertura y bolsas de población pendiente de completar sus vacunas. La OMS documentó una gran campaña nacional de verificación vacunal entre menores de 18 años y señaló dificultades relacionadas con la aceptación de las vacunas.

Y ahí es donde encaja la necesidad de que la ministra Mónica García atienda la única sanidad de la que es responsable su ministerio –junto con Melilla– y que no parece, por los datos, que practique plenamente desde hace años: mientras su ministerio tiene competencia directa sobre la sanidad ceutí, la respuesta sanitaria no puede limitarse a discutir si existe o no una «crisis» o a presentar cifras globales de actividad, sino que debe contemplar también la capacidad de vigilancia epidemiológica, prevención y vacunación. Porque de lo contrario, habría que volver a insistir en que sólo disponían hasta este 2026 de dos oncólogos. A todas luces, insuficiente durante años.

Tuberculosis y sarna

Los casos y la preocupación por tuberculosis y sarna, el refuerzo inicial limitado de personal, las consultas que se están retrasando, la presión sobre la asistencia ordinaria y la denuncia de CESM, que exige una intervención directa y urgente, reclama a la ministra que se persone en Ceuta, es una muestra más de una situación alarmante y que no ha servido para que una ministra de Sanidad en Europa sea capaz de interrumpir sus vacaciones e ir a una ciudad invadida.

Así, 16 días después, la ministra reconoce a través del secretario de Estado –eso sí– una «importante tensión», pero la dimensión sanitaria de la llegada masiva incluye también una vigilancia preventiva que no puede quedar fuera de la respuesta porque se encuentre de vacaciones.

Lo último en OkSalud

Últimas noticias