Descubrimientos

Los expertos de todo el mundo alertan: un submarino ruso hundido en 1989 sigue liberando radioactividad al mar

Submarino ruso emite radiación al mar, submarino soviético tiene un reactor nuclear, submarino en el mar de Noruega está emitiendo radiación.
Submarino.
  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

La radiación es una de las grandes preocupaciones de la humanidad y vuelve a ser protagonista, pero por una circunstancia de lo más inesperada. En las profundidades del mar de Noruega, resiste un submarino ruso que sigue liberando material radioactivo en el océano.

El responsable de este problema medioambiental es el submarino soviético K-278 Komsomolets, hundido en el año 1989. Casi 40 años después todavía emite radiación.

Y no se trata de una simple especulación. Lo cierto es que un estudio científico publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) acaba de confirmarlo.

El submarino ruso que todavía emite radiación en el mar de Noruega

Aunque hoy esté hundido en el fondo del mar, el Komsomolets fue un gigante de la tecnología de la guerra fría. Por ejemplo, está construido con un casco doble de titanio, que estaba diseñado específicamente para operar a grandes profundidades.

Pero el submarino no era tan seguro como podía parecer. El 7 de abril de 1989 un incendio en la parte trasera desencadenó una tragedia, que acabó en naufragio.

El fuego, alimentado por una fuga en el sistema de aire comprimido, se extendió con rapidez. Sólo 27 de los 69 tripulantes lograron sobrevivir. El submarino terminó hundiéndose en aguas profundas.

El problema es que no sólo se hundieron restos metálicos, sino un reactor nuclear activo y dos torpedos con ojivas nucleares. Un auténtico desastre medioambiental.

Desde entonces, el pecio permanece a casi dos kilómetros de profundidad, y sigue siendo un riesgo para el entorno.

La catástrofe medioambiental puede controlarse: esta es la radiación del submarino

Las cifras detectadas en las inmediaciones del submarino son difíciles de ignorar. Según el estudio, los niveles de estroncio-90 y cesio-137 cerca de uno de los puntos de fuga alcanzan valores hasta 400.000 y 800.000 veces superiores a lo habitual en esa zona del océano.

También se ha comprobado que el combustible nuclear sigue deteriorándose, ya que está afectado por procesos de corrosión que continúan activos dentro del reactor.

Sin embargo, no todo son malas noticias. El impacto no se extiende mucho más allá del propio submarino. A pocos metros, la radiactividad se diluye rápidamente en el agua.

Los organismos marinos que viven sobre el submarino únicamente tienen ligeros aumentos de cesio, sin señales visibles de daño.

Y, hasta ahora, los programas de vigilancia no han detectado niveles anómalos en el conjunto del mar de Noruega.

Es decir, el problema del submarino no está resuelto, pero sí controlado. De momento el submarino sigue degradándose, pero la clave es controlar las fugas y entender qué pasará con el material nuclear restante.

Además, la retirada del Komsomolets se descarta por el riesgo que implicaría tanto para el mar como para la salud de los operarios.

Unas imágenes del submarino hundido confirman lo que está ocurriendo en el agua

Durante años, el seguimiento del submarino se hizo a distancia, sin pruebas directas. Todo cambió en 2019, cuando un equipo noruego envió al fondo marino el vehículo operado a distancia Ægir 6000.

En varias inmersiones, el robot recogió muestras y captó imágenes que despejaron cualquier duda. Las cámaras registraron emisiones visibles que escapaban del interior del submarino.

En todo caso, no podemos hablar de una fuga constante, pero sí de liberaciones intermitentes que se repiten con el tiempo.

Lo último en Ciencia

Últimas noticias