Crianza

La ingeniosa frase de 7 palabras que puede ayudarte a calmar las rabietas de los niños en 30 segundos

calmar las rabietas
Niña enfadada. Foto: Pixabay.
  • Alejo Lucarás
  • Periodista y redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

Quienes son padres saben que calmar las rabietas es uno de los retos más frecuentes en la crianza, especialmente en edades tempranas, cuando el desarrollo emocional todavía está en construcción. La dificultad para expresar lo que ocurre internamente suele derivar en explosiones de llanto, gritos o enfado que desbordan tanto a los niños como al entorno.

Diversos enfoques coinciden en que aprender a regular la ansiedad y la frustración es una habilidad clave para la vida adulta. Por eso, más allá de intentar eliminar estos episodios, cada vez se presta más atención a herramientas sencillas que ayuden a alivianar la situación.

¿Cuál es la frase y acción que puede ayudarte a calmar en segundos las rabietas de los niños?

Calmar las rabietas no siempre requiere largas explicaciones ni técnicas complejas. En situaciones de alta carga emocional, el lenguaje verbal pierde eficacia y el cuerpo toma protagonismo. En este contexto, una frase breve y concreta como «Aprieta fuerte esta bola con la mano» puede actuar como un disparador de regulación emocional.

La clave está en redirigir la atención hacia una acción física controlada. Al apretar una pelota antiestrés, un trozo de plastilina o una bola casera hecha con un globo relleno de arroz o harina, la energía asociada al enfado o la ansiedad se canaliza hacia el movimiento repetitivo de la mano.

Este gesto simple permite una descarga física que puede facilitar una reducción rápida de la intensidad emocional.

La evidencia científica detrás de esta estimulación táctil

La utilidad de este tipo de recursos no se basa únicamente en la experiencia cotidiana. Un estudio publicado en Human Movement Science analizó los efectos de apretar una bola vibratoria antiestrés tras la exposición a imágenes estresantes.

Los resultados mostraron una disminución significativa de los niveles de ansiedad y de activación emocional, medida tanto mediante cuestionarios como a través de la actividad electrodermal, un indicador fisiológico del estrés.

Según los investigadores, la interacción manual con la bola favorece una reducción de la activación del sistema nervioso. Esta respuesta de calma se produce porque el cerebro centra su atención en la sensación táctil y en el movimiento repetitivo, desplazando el foco del estímulo que genera malestar.

Así, este mecanismo resulta especialmente útil cuando el objetivo es calmar las rabietas en fases iniciales.

El uso de bolas antiestrés en niños y contextos clínicos

La eficacia de este tipo de técnicas también se ha observado en población infantil. En un ensayo clínico con niños de entre 6 y 12 años sometidos a procedimientos médicos, como la colocación de yesos por fracturas, se comparó el uso de una stress ball frente a la ausencia de distracción.

Los menores que apretaban la bola durante el procedimiento mostraron niveles más bajos de miedo y ansiedad.

Estos resultados sugieren que, al ofrecer una actividad sensorial sencilla y controlada, se reduce la percepción de amenaza y se facilita una mayor sensación de control.

¿Por qué apretar una bola ayuda a calmar las rabietas?

Aunque los efectos pueden variar según el contexto y el niño, existen varios mecanismos que explican por qué esta estrategia puede ser eficaz para calmar las rabietas:

  • Distracción cognitiva: la mente se centra en una tarea física simple, reduciendo el impacto de la emoción intensa.
  • Estimulación sensorial: el tacto activa circuitos cerebrales relacionados con la regulación emocional.
  • Liberación de tensión muscular: el movimiento repetido de la mano facilita una descarga física asociada a una menor activación emocional.

Lo último en Bebés

Últimas noticias