Paella y cervezas gratis en un bar de Palma: padre e hijo protagonizan un surrealista ‘simpa’ de 46 euros
El dueño del local pilló a los dos morosos, clientes habituales del establecimiento, gracias a las cámaras de seguridad
Dos sudamericanas hacen un ‘simpa’ de cervezas y una pizza en un bar de Mallorca y acaban cazadas por las cámaras
Un hombre de 46 años y su hijo de 18 han protagonizado un surrealista simpa en un bar del barrio palmesano de El Rafal. Los dos familiares están acusados de abandonar el establecimiento sin pagar los 46 euros que les tocaba por la paella y varias cervezas que habían consumido.
Todo ocurrió el pasado sábado 22 de agosto alrededor de las 16:00 horas, cuando la Policía local de Palma recibió la llamada de auxilio de un hostelero indignado. El propietario del local alertó a las autoridades de que dos clientes acababan de disfrutar de un servicio en la terraza para, acto seguido, huir del establecimiento sin pagar la cuenta.
Lejos de quedarse con los brazos cruzados, el encargado comenzó a perseguir a los morosos a una distancia prudencial por la concurrida calle Aragón mientras daba las indicaciones por teléfono a los policías.
Una patrulla de la Unidad de Seguridad Integral (USEI) acudió con suma celeridad al lugar y logró contactar con el denunciante. A escasos metros, los agentes interceptaron a la pareja de sospechosos. Al ser interrogados, padre e hijo negaron rotundamente haber tocado un solo plato de comida o una simple cerveza en dicho bar.
Por suerte, el hostelero tenía un as bajo la manga. Sacó su teléfono móvil y mostró a los agentes un vídeo de las cámaras de seguridad que mostraba todo lo que había ocurrido.
En las imágenes se podía apreciar sin lugar a dudas que los implicados habían disfrutado del menú del día y varias rondas de bebida. Además, lo más sorprendente de todo es que los protagonistas del simpa eran clientes habituales del bar.
Rápidamente, los agentes se desplazaron al establecimiento, donde una trabajadora y una clienta confirmaron todo lo captado por las cámaras. Los agentes informaron a los investigados de la instrucción del informe penal. Por su parte, el dueño aportó el ticket y posteriormente acudió a comisaría a formalizar la denuncia.
Finalmente, la Sala de Atestados remitió todas las diligencias a la Sección de Instrucción de Guardia del Tribunal de Instancia.