Mamen Camacho en ‘Cumpleaños’: gran repertorio de matices
El Teatro Principal de Palma cierra con esta obra la trilogía de monólogos con la mujer como protagonista
El 25 de abril se cerraba en el Teatro Principal de Palma con Cumpleaños la trilogía de monólogos con la mujer de protagonista, iniciada los días 18 y 19 con La mujer rota y, entremedias, La Voix Humaine. Los tres tienen en común autorías relevantes: primero Simone de Beauvoir; después, Jean Cocteu, y cerrando Luisa Carnés, una escritora autodidacta afiliada al PCE, activa en la II República. Durante la Guerra Civil se dedicó al agitprop. Fue un referente literario para la izquierda en los años 30. Una vez acabada la guerra fratricida se exilió a México, donde falleció el año 1964. La Ley de Memoria Democrática la devolvía al primer plano el año 2016.
Denominador común de los tres monólogos es el hecho de estar dirigidos por mujeres, que en el caso de Cumpleaños es Laura Ganmo, quien a su vez produce. Algunas fuentes datan en 1966 este tercer monólogo que es algo improbable –salvo que hablemos de su edición- puesto que la autora fallecía dos años antes en un accidente de tráfico. Se da por casi seguro que fue escrito en 1951, lo que encaja con el decorado visto en la sala petita, no así el uso del móvil (el teléfono es otro elemento que une a los monólogos), pues ni tan siquiera existía en los años 60 del siglo pasado.
Cumpleaños se estrenó en febrero de 2025 en el salón de los balcones del Teatro Español, dedicado a obras de pequeño formato, lo que explica verlo representado en la sala petita del Principal pese a interpretarlo una actriz de primer orden, como Mamen Camacho, durante años vinculada a la CNTC (Compañía Nacional de Teatro Clásico), si bien su popularidad se debe a intervenir en series televisivas como Gran Reserva y Servir y proteger.
El tema de este monólogo aborda la soledad y el miedo a envejecer, desde la identidad femenina. Es curiosa la fijación que tenía Luisa Carnés con el odio entre mujeres como así se recoge en una entrevista de 1930: «¿Por qué las mujeres se odian entre sí tan terriblemente?». Esta era la frase exacta y en cierta manera ese odio está levemente presente en el monólogo, cuando Eva –la protagonista- se refiere a su madre y a sus amigas.
Se notan las maneras adquiridas por Mamen Camacho durante su etapa en la CNTC. Su repertorio de matices es inmenso y por eso mismo enriquece la tensión dramática; de paso haciendo creíble el dolor y la desesperación de una mujer en plena madurez y consciente de no despertar pasión en su marido. Porque éste es otro denominador común en los tres monólogos: la dependencia emocional tóxica. Es más, en los tres casos la objetividad en la exposición de los hechos es turbadora, llamando por ello a la reflexión.
Es todo un lujo la terna de mujeres que ha desfilado, en pocos días, por las salas del Teatro Principal de Palma. Anabel Alonso, actriz de comedia, que sale de su zona de confort para encarar una noche removida por las dudas. La soprano Marga Cloquell, en las carnes de Elle, golpeada por la ruptura más angustiosa que pueda imaginarse. La actriz formada con los clásicos, Mamen Camacho, mostrándonos el vacío interior de Eva. Tres personajes descritos en 1930 (La Voix Humaine), en 1951 (Cumpleaños), en 1967 (La mujer rota). Cuando todo todavía estaba por llegar: una ruptura, que probablemente se gestó a partir del fenómeno Twiggy, cuya minifalda se convirtió, de inmediato, en símbolo de liberación femenina. Corría 1964.
Temas:
- Palma de Mallorca
- Teatro