Felio Bauzá: «El fervor de Mallorca al Crist de la Sang surgió hace 500 años y sigue plenamente vigente»
El jurista, profesor y prohombre Felio Bauzá relata en un libro la historia de la veneración de los mallorquines a la Sang
La adoración al Santo Cristo nació a mediados del siglo XV con la creación del Hospital General de Palma
Hay dos imágenes de la Sang y la que actualmente se expone y sale en procesión el Jueves Santo es del siglo XVIII
El dato curioso: la iglesia de la Sang no pertenece a la Diócesis de Mallorca sino a Roma, a San Juan de Letrán
Se acerca la Semana Santa y un año más se volverá a escenificar la profunda devoción de los los palmesanos y los mallorquines en general al Santo Cristo de la Sangre. Una devoción que data de la Edad Media, que cuenta con más de 500 años de historia y que sigue plenamente vigente hoy en día. Así lo explica Felio Bauzá en su libro publicado el pasado mes de octubre Sant Crist de la Sang. Felio Bauzá (Palma, 1972) es jurista, catedrático de universidad de Derecho Administrativo y abogado. Es además un prohombre, un miembro de la Prohomonía del Sant Crist de la Sang y esta circunstancia le ha llevado a indagar sobre la historia de la veneración a la imagen.
En su libro Felio Bauzá cuenta que el origen de la veneración al Sant Crist de la Sang va íntimamente ligada a la creación del Hospital General de Palma. La fecha de fundación del hospital y de la Iglesia de la Anunciación se sitúa en 1458. Inmediatamente se dedicó la iglesia al misterio de la Sangre de Jesucristo. La actual imagen de la Sang data de mediados del siglo XVIII pero hubo otras precedentes. La devoción al concepto de la Sangre de Cristo surgió en Mallorca en el mismo momento de la creación del Hospital General.

El libro de Felio Bauzá es también una herramienta básica para entender la realidad y la historia de Palma en la Edad Media y su evolución y tanto desde el punto de vista religiosos como social y sanitario. Explica el autor el nacimiento de los diversos hospitales vinculados a la Iglesia y la posterior refundación de todos ellos en el Hospital General.
También explica Felio Bauzá la relevancia que tuvieron en su momento otras imágenes de Jesucristo en la Cruz y que gozaron de tanta devoción como la Sang. Cita, entre otras, el Crist del Born Retorn, hoy en la iglesia de Santa Eulalia y el Cristo del Nogal, en la iglesia de la Concepción.
Las tradiciones, anécdotas, leyendas y algún que otro conflicto relacionado con la iglesia de la Sang y el hospital también tienen cabida en el libro. Y en esta apartado destacar una curiosidad: la iglesia de la Anunciación no pertenece a la Diócesis de Mallorca, como todas las demás, sino que está vinculada a Roma, concretamente a San Juan de Letrán.
El Papa Calixto III emitió una bula en julio de 1458 confirmando la fundación del Hospital General de Mallorca y la iglesia de la Anunciación declarando al mismo tiempo su independencia respecto a la Diócesis de Mallorca para vincularla directamente a San Juan de Letrán, en aquella época sede Papal dado que aún no existía el Vaticano. Y lo más llamativo es que esta dependencia de Roma sigue vigente hoy en día.
Entrevistamos a Felio Bauzá sobre su libro Sant Crist de la Sang. 500 años de devoción en Mallorca, editado por Ediciones Documenta Balear.
PREGUNTA.-¿Cuándo se inicia en Mallorca la devoción al Sant Crist de la Sang?
RESPUESTA.-El Cristo de la Sangre es es una imagen antiquísima. Hablamos ya de la segunda mitad del siglo XVI, cuando se funda el Hospital General. En el contexto del Hospital General ya se exige una devoción a una imagen de la Santísima Sangre. Por tanto, es una devoción que cuenta con cinco siglos de historia.
P.-¿Cree que hoy sigue plenamente vigente la devoción a La Sang?
R.-Sin ninguna duda. Basta ver en la procesión del Jueves Santo la
cantidad de gente que acompaña al Cristo de la Sangre y también basta observar la cantidad de gente que cada día se acerca a rezar a la Sang en la iglesia de la Anunciación del Hospital General. No olvidemos que es una imagen que está en un hospital general. Por tanto, todo esto genera muchísima devoción, es continua. La devoción está muy vigente, goza de muy buena salud y además lo más importante es ver a las diferentes generaciones como mantienen la veneración: abuelos con sus nietos, padres con sus hijos que están ofreciendo esa devoción al Sant Crist.
P.-¿Qué relación hay entre el Hospital General y la Iglesia de la Anunciación?
P.-La Iglesia de la Anunciación está vinculada al Hospital General. De hecho, cuando el Papa Calixto III autorizó la construcción de un hospital general, puso una serie de condiciones. Una de ellas es que hubiera una iglesia, una iglesia que tuviera un campanario que se viera desde lo lejos y que esa iglesia del Hospital General tuviera esa devoción al Santo Cristo de la Santísima Sangre.
P.-Cuenta en su libro que la Iglesia de la Anunciación realmente no pertenece al Obispado, sino a Roma, a San Juan de Letrán.
R.-Bueno, también fue una de las condiciones que el Papa Calixto III en su bula exigió y era de alguna manera que la iglesia de la Anunciación vinculada al Hospital General estuviera sustraída de la jurisdicción de la Diócesis de Mallorca y tuviera una dependencia directa de lo que era en aquel momento la sede del Papa. El Vaticano todavía no se había construido y el Papa vivía en San Juan de Letrán. Por tanto, tiene una vinculación directa con Roma en este sentido.
P.-¿Y hoy en día sigue dependiendo de San Juan de Letrán?
R.-Sí, por supuesto. De hecho, cuando el obispo nombra al prior de la Sang, lo hace por delegación del Papa.
P.-¿De qué época data al actual imagen del Crist de la Sang?
R.-Pues no hay un origen totalmente cierto. Se entiende que se creó a mediados del siglo XVIII. Antes había una imagen mucho más pequeña. Era una imagen que circulaba por las distintas habitaciones del Hospital General donde había gente que estaba enferma. Esta imagen hoy se custodia en la sacristía de la Basílica de la Sangre y se sustituyó por una de mayor tamaño. También se hizo de corcho para que no pesara tanto, para que pudiera procesionar con mayor facilidad.
P.-Por tanto, hay dos imágenes del Crist de la Sang.
R.-Así es. La imagen primitiva que se custodia en la sacristía y la actual que está en el camarín de la capilla de la Anunciación.
P.-¿Por qué la Sang sale en procesión el Jueves Santo?
R.-Pues porque el Jueves Santo es cuando se celebra el mayor milagro que es la muerte y resurrección de nuestro Señor. Es decir, que es la entrega de Jesucristo para la redención del pecado de los hombres. La imagen del Santo Cristo de la Sangre es la titular de la procesión del Jueves Santo en Palma.
P.-Cuenta el libro que ofrece algunos datos que hasta ahora no se habían recogido. ¿Puede mencionar alguno de estos de estas aportaciones?
R.-Uno de ellos es la explicación de por qué la iglesia de la Anunciación o de la Sang depende directamente de Roma y no a la Diócesis de Mallorca. Y es
que el Papa Calixto III, antes de ser Papa, tuvo que negociar con el último antipapa de Peñíscola para que se abandonara y dejara de una vez el cisma de la Iglesia y le ofrecieron ser obispo de Mallorca. Entonces, cuando el Papa tiene que autorizar una nueva Iglesia, pues para evitar posibles enfrentamientos o cautelas, exigió que dependiera directamente de Roma.
P.-¿Quién fue el padre Catany?
R.-Fue un franciscano que intentó, al menos en Mallorca, reconducir la deriva que había cogido la orden franciscana hacia otros propósitos, más solemnidad y menos austeridad. Él quiso reconducir la orden franciscana a sus orígenes. El padre Catany fue el superior del convento de Jesús, de extramuros, y fue una persona a la que se le tenía un gran respeto, una gran devoción. Y por eso el Papa Calixto III, cuando autoriza la creación de la Anunciación, exige que tenga dos personas que le hagan una tutela. Uno de ellos es el prior de la Cartuja y el otro es el padre Catany, que era el prior del convento franciscano de Jesús.
P.-Cómo se financió la construcción del hospital y el mantenimiento del mismo?
R.-Bueno, la financiación siempre ha sido la gran problemática, el mayor problema que ha tenido la Sang tanto en la construcción como en su mantenimiento. Entonces han tenido que ser los fieles los que han contribuido a la financiación junto al Gran i General Consell, la Diputación y luego el Ayuntamiento de Palma, pero fundamentalmente los fieles, hasta el punto de que la Iglesia daba bulas a todos aquellos que pudieran contribuir con una financiación o con sus diezmos. De hecho, en las procesiones, cuando circulaba el Santo Cristo de la Sangre se pedía limosna para el mantenimiento. De ello se encargaba la Cofradía de la Sang, que es el origen o el antecedente de la actual Prohomía de la Sang.
P.-¿Precisamente le iba a preguntar ahora qué son los prohombres de la Sang?
R.-La Prohomonía hoy es un grupo de 24 fieles, doce prohombres y doce sobrepossats, que se dedican al mantenimiento y a la gestión del culto al Santo Cristo de la Sangre. Antiguamente la Prohomonía era la junta directiva de la Cofradía de la Sangre. Esto, por una serie de incidencias, fue desapareciendo. Hay testimonios de buenos momentos de la cofradía a finales del siglo XIX, con todas las revueltas y pequeños conatos bélicos, etcétera pero en algún momento desapareció. Volvió a reaparecer y en en la actualidad la Prohomonía la conforman estos 24 laicos que están al servicio del prior de la Sang para el mantenimiento del culto y para ayudar a procesionar al Santo Cristo.
P.-¿Y los sobreposats?
R.-Son los miembros de la Prohomonía que llevan el peso del Santo Cristo en las procesiones. Los prohombres acompañan la imagen. Antiguamente los prohombres eran los que acompañaban y pedían limosna, recogían la limosna, y lo sobrepasas, es una figura nueva. Ahora son laicos los que portan al Santo Cristo. Antes eran sacerdotes. Lo que sucede es que con el paso del tiempo, pues la plantilla de sacerdotes ha menguado y los que hay tienen cierta edad. Por ello hemos asumido la tarea los laicos.
P.-Los sobreposats pertenecen a la Prohomonía.
R.-Sí. La Prohomonía son doce prohombres y doce sobreposats.
P.-¿Qué papel han jugado las cofradías a lo largo de los siglos en el Hospital General y la Iglesia de la Sangre?
R.-Pues han tenido una importancia muy significativa y una función muy distinta de lo que son actualmente las cofradías. Antes, las cofradías eran gremiales. De hecho, si observamos los diferentes cuadros que componen las paredes de la Iglesia de la Anunciación, vemos como cada una de ellas tiene un escudo de los gremios que precisamente financiaban estos cuadros o financiaban el mantenimiento de la iglesia. Por lo tanto, eran organizaciones
gremiales que se organizaban también en su sentido religioso. Hoy las cofradías son agrupaciones de penitentes que tienen una adscripción a una parroquia o una orden religiosa y tiene un componente estrictamente religioso. Pero insisto, las cofradías han tenido una grandísima importancia en la Sang. Ha habido cofradías muy relevantes que han tenido su sede en La Sang a lo largo de la historia.
P.-¿Aparte de la Prohomonía, existe una cofradía de la Sang?
R.-En estos momentos no.
P.-¿Existió en algún momento?
R.-Sí. Fue la antecedente de la actual Prohomonía. Iban de blanco. Cosa curiosa. Pero bueno, son cuestiones históricas que van evolucionando.
P.-Ha mencionado antes que una parte de la financiación se conseguía con las limosnas y las aportaciones de los fieles cuando procesionaba el Cristo de la Sangre. ¿El Santo Cristo procesionaba otros días aparte del Jueves Santo?
R.-No. Por Palma procesionaba única y exclusivamente el Jueves Santo. En el libro recojo algunos conflictos de derecho eclesiástico que han sucedido. La cuestión es que para procesionar el Santo Cristo por el territorio de las parroquias, necesitaba permiso del párroco. En ocasiones no existía. Todo esto
acababa en el tribunal eclesiástico. Y bueno, pues son cuestiones de la incidencia histórica que enriquecen mucho el acervo de todo esto.
P.-La festividad del Cristo de la Sangre es el primer domingo de julio. ¿Cómo se celebra? ¿No hay procesiones?
R.-No, no hay procesión. Sí que hay un traslado del Santo Cristo desde su camerino al altar. Y se celebra una misa.
P.-¿Como le surgió la idea de escribir este libro?
R.-Bueno, pues fui animado por miembros de la Prohomonía que me plantearon la posibilidad de que hiciera esto, quizá porque he escrito sobre otros libros religiosos como La vida eremítica en Mallorca, etcétera. Y bueno, también me di cuenta de que no había una fuente escrita de manera histórica convencional sobre sobre el Cristo de la Sangre y a partir de ahí empecé a interesarme y libro fue tomando forma.
P.-En el libro habla también de otras imágenes como el Cristo del Buen Retorno y el Santo Cristo del Nogal.
R.-Durante la Edad Media hubo diferentes imágenes de Cristo que tuvieron mucha devoción en Mallorca. Una de ellas fue el Santo Cristo del Nogal. Cuenta la leyenda que había un nogal en la calle Olmos y que una monja le sugirió a la propietaria del terreno que lo talara y se hiciera la imagen de un Sant Crist, de un Cristo crucificado. Esta señora se resistió y al año siguiente el nogal sólo dio una nuez. Fue entonces cuando la señora cedió y se hizo la imagen del Santo Cristo. Este Cristo estaba en la iglesia de Santa Margarita, hasta que después fue trasladado en procesión al convento de la Concepción, donde permanece hoy en día. En su momento tuvo muchísima devoción, casi tanta, o quizá en algún momento más devoción que el Santo Cristo de la Sangre. Pero bueno, todo esto forma parte de aquella Mallorca medieval, pobre, aislada del territorio continental y donde había pues una profunda religiosidad.
P.-¿Y el Cristo del Buen Retorno?
R.-Está en la iglesia de Santa Eulalia. Hay ciertas teorías. Se dice que pudo llegar a Mallorca con Jaime I, el Conquistador. La gente que se iba de viaje se encomendaba a este Santo Cristo para asegurarse un bue regreso y no perecer en el viaje.