Jesús Calleja: "S. Álvaro no dio protagonismo a su equipo"

Jesús Calleja: "S. Álvaro no dio protagonismo a su equipo"
JESÚS CALLEJA

Cuatro estrena este jueves 18 de abril, a partir de las 22:30 horas el nuevo docu-reality de aventuras presentado por Jesús Calleja. Se trata de “Desafío en el abismo”, un espacio en el que 10 aspirantes ajenos al deporte extremo y a la aventura convivirán y lucharán por llegar al final.

RICARDO GARCÍA @rrrickygarcia

DAVID BUENESTADO @DavidBuenestado

El equipo de Jesús Calleja vuelve a Cuatro este jueves con “Desafío en el abismo”. Algunas de las pruebas a las que los elegidos tendrán que hacer frente consistirán en buceos a lo largo de 150 metros de túneles estrechos, descensos desde un helicóptero a 30 metros de altura, intensas jornadas de trekking o senderismo, y lanzamientos en tirolina de 220 metros de longitud, entre otros. Todo ello con el objetivo de formar parte de la pareja que deberá enfrentarse al desafío final: bajar el Hoyo Cimarrón (Guatemala), una de las simas más profundas de La Tierra con 210 metros de altura y 170 de diámetro.

Megatele ha podido hablar con su presentador, Jesús Calleja, quien nos ha contado sus sensaciones ante el inminente estreno de “Desafío en el abismo” además de responder a las críticas recibidas por parte de compañeros como Sebastián Álvaro, director de “Al filo de lo imposible”.

¿Qué diferencia a este formato al resto de docu-realities similares emitidos anteriormente? 

Existen tres diferencias respecto al año pasado. La primera es que vivimos en unos momentos convulsos, y queremos demostrarle al público que nada es imposible y que todo tiene una solución. Hemos hecho un casting que incluye a personas que están a años luz de esta vida extrema que llevan los deportistas. Se verán ciertos perfiles que sorprenderán como chicas con sobrepeso o chicos enclenques. La superación personal es el pilar fundamental en el que se basa todo el programa.

¿Conoceremos realmente a los participantes? 

Sí, además de los entremanientos y las pruebas, vamos a profundizar en la personalidad de los concursantes. Vamos a conocer la vida que hay detrás de los participantes. Nos van a hacer reir y llorar. Aquí cada tres días cambiamos de paises buscando el mejor escenario, rodando con el mejor equipo de gruas y poléas y moviendo a más de 100 personas

¿Qué has aprendido de la cultura chamán?

A pesar de mi escépticismo inicial, el equipo buscó un chamán que me ha gustado. Me he apoyado en el cuando los momentos eran extremadamente duro. Ha logrado sacar cosas de mi interior que ni yo mismo sabía que existían.

¿Hay algún lugar del mundo en el que aún se te resista un desafío?

El mundo es muy grande. Tengo la suerte de que gracias a este programa puedo viajar a cualquier parte del mundo, en la que exista algo que contar. Tengo varios lugares en mente pero no hay presupuesto para ello. Me gustaría explorar el espacio, (risas)…

Al no ser los nuevos participantes deportistas expertos como en ediciones anteriores, ¿Tuviste miedo a las bajas?

Por eso llevábamos diez concursantes iniciales en lugar de seis. El nivel de dificultad era tan elevado y el perfil era tan diferente al de otras ocasiones que contábamos con varias bajas. Lo realmente sorprendente es que no se haya producido ninguna.

El centrarse más en la convivencia de las concursantes, ¿No supone una cierta deriva hacia el reality?

Cuando se planteó yo me puse en guardia. Todo lo que se hace en mis programas es de verdad, y aquí entrábamos en un terreno diferente. La realidad es que al espectador le gusta conocer a la gente. Todos somos cotillas. Así, filmando 24 horas sabremos qué les llevó a aceptar el desafío y descubriremos que son personas de verdad con sus propios problemas. No se debe tener miedo a la palabra reality. Yo soy el primero que llego a casa y me pongo “Gran Hermano” como cualquier latino.

¿También conoceremos la vida privada de Calleja?

No, pero es una buena sugerencia para incluir en la próxima temporada. De todas formas, yo soy tal y como me veis en televisión. Yo no vengo de este mundo, no soy presentador.

¿Qué consejos le darías a los chicos  o a cualquier persona que se planté un desafío?

El primero es que nada es imposible. La suerte hay que ir a buscarla. Nada es imposible si te lo trabajas. Luego si no te va bien, deberías cambiar de camino. En definitiva hay que buscar la forma y el lugar en el que las cosas funcionen.

¿Cómo ha cambiado la vida de las personas que han concursado en tus programas?

Muchísimo. Por ejemplo, todos los concursantes de “Desafío Everest” han cambiado sus vidas y sus trabajos. Crecieron como personas y son más felices. El cambio de vida de los concursantes de “Desafío en el abismo” ya se está produciendo. Cuando me informan de esos cambios yo me alegro y les animo porque siempre he odiado la mediocridad.

¿Un programa de superación personal como “Desafío en el abismo” pretende ser un espacio terapéutico?

Eso es lo que buscamos. En la televisión puedes buscar sólo la audiencia o puedes ser consecuente con tus principios aun sabiendo que igual no logras tanto seguimiento.  Nosotros queremos transmitir este mensaje de superación y de que todo es posible.

¿Quién ha tomado la decisión sobre quién te  acompaña en el programa?

No, la decisión la toma todo el equipo. El equipo técnico, los psicólogos y psiquiatras van perfilando los concursantes más adecuados tras una serie de entrevistas y luego me consultan. Sin embargo, este año he decidido llevarme a gente que, en un principio parece incapaz de alcanzar el desafío.

¿Qué te parecen las críticas del director de “Al filo de lo imposible” que dudan de la veracidad de lo que se muestra en el programa?

A mi no me molestan las críticas por el simple hecho de que las haya. Las críticas son sanas y necesarias porque puedes aprender de ellas. Luego hay gente a la que se le ve el plumero y se ensaña. Probablemente la razón de las críticas de Sebastián Álvaro sea que nosotros  hemos alcanzado algo que él no consiguió: que nuestro programa sea de verdad. Igual no tiene las proezas que en su día hicieron mis amigos de “Al filo de lo imposible”, ellos son los mejores alpinistas que he conocido, pero nuestro programa es real, no forzamos un efecto para que parezca que hace viento.

¿Te dolieron las críticas del director del extinto “Al filo de lo imposible”?

Sí, porque me di cuenta de que me hace responsable de cosas que no me corresponden a mi. Creo que él estaba hablando con Cuatro cuando me ficharon a mi pero yo no tengo culpa de la decisión de una cadena, sólo hago mi trabajo lo mejor posible.

¿Por qué crees que Cuatro se decantó finalmente por ti?

Creo que Sebastián Álvaro no supo darle a su equipo el protagonismo que merecían. Se lo quedó todo él, que nunca hizo ninguna proeza. Sólo contaba lo que hacía su gente. Nosotros llegamos donde nos permiten nuestras limitaciones, pero dejamos que los que las llevan a cabo las cuenten, incluso los sherpas o la gente local que tanto nos ayuda. Lo nuestro es verdad y la verdad a veces es dolorosa.

 

 

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