Kawasaki presenta un robot soldador de barcos que se pega al casco: Japón pierde un 2 % de soldadores al año y quiere duplicar su producción naval en 2035
La compañía invertirá unos 100.000 millones de yenes entre 2026 y 2035 en su planta de Sakaide, mientras Japón busca duplicar su construcción naval hasta 18 millones de toneladas brutas.
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Kawasaki Heavy Industries presentó el 6 de octubre de 2026 su proyecto de robot con IA para soldar en astilleros. Lo hizo en la reunión de seguimiento de su plan Group Vision 2030. El presidente, Yasuhiko Hashimoto, explicó que el robot se fija al casco y trabaja al aire libre.
La empresa lo plantea como respuesta a la falta de soldadores en Japón. También responde a la meta del Gobierno de duplicar la construcción naval hasta 2035.
Un robot pegado al casco
Kawasaki trabaja en este robot desde hace aproximadamente medio año, según la transcripción. Hashimoto anunció que enseñaría un prototipo ese mismo día. Dijo: «Aunque todavía es un prototipo, nos gustaría mostrarles los avances».
En un vídeo del acto, la compañía lo describe como un robot soldador de buques con IA. Incorpora la experiencia de los operarios del astillero como inteligencia artificial física. El texto añade que los robots asumen el trabajo físicamente duro y las personas supervisan.
Una diapositiva compara dos escenas. En la primera, los operarios sueldan el casco desde plataformas elevadoras, a gran altura y expuestos al tiempo.
En la segunda, un robot hace esa labor sobre la pared del buque mientras una persona lo vigila con una tableta. El pie dice que los robots pueden trabajar de forma autónoma en altura o en terreno irregular.

Hashimoto añadió que la automatización no consiste solo en sustituir personas por robots. También cambiarán las instalaciones, como las grúas que hoy hacen falta para llegar a cada punto. Con ello, dijo, el sector sufriría menos el calor extremo, el viento y la lluvia.
Cada año hay menos soldadores
La presentación recoge datos de la Asociación Japonesa de Soldadura. El número de soldadores manuales certificados cae alrededor de un 2 % anual. En la gráfica pasa de más de 110.000 personas en 1994 a unas 70.000 en 2024.
Según Kawasaki, la escasez es mayor entre los soldadores expertos. Además, resulta difícil transmitir sus técnicas a los jóvenes. Soldar en espacios estrechos y oscuros, o en altura, depende de un conocimiento implícito que cuesta convertir en programa.
La compañía sostiene que reúne tres elementos: su tecnología de robots, sus propios astilleros y años de experiencia en producción naval. Desde 2020 digitaliza la construcción de buques mercantes. Ahora quiere sumar IA física con las plataformas informáticas de NVIDIA, según una diapositiva.
Japón quiere duplicar sus barcos
La construcción naval japonesa pasó de 16 millones de toneladas brutas en 2019 a 9 millones en 2024. Lo cita la presentación con datos del Ministerio de Tierra, Infraestructuras, Transporte y Turismo. La hoja de ruta nacional fija 18 millones para 2035.
Para lograrlo hay que ampliar la capacidad, mejorar la productividad y reducir costes a la vez. En las preguntas, Hashimoto recordó que la productividad naval es la mitad de la de los semiconductores o los automóviles. Subirla «solo un 20 o un 30 %» supondría una enorme diferencia en beneficios.
Este reto se parece al de la propuesta de construir centrales nucleares en astilleros. La robótica avanza también en las obras, como cuenta la noticia sobre los robots de construcción en Estados Unidos y Japón. Quien quiera saber cómo trabajan las máquinas junto a las personas puede repasar qué son los robots colaborativos.
La rentabilidad de Sakaide
Kawasaki destinará unos 100.000 millones de yenes entre 2026 y 2035 a Sakaide, en la prefectura de Kagawa, la planta que concentra su negocio de buques comerciales. Según la presentación, 45.000 millones vienen del Fondo para la Revitalización de la Industria Naval y el resto, de otras inversiones. Con ese dinero pretende automatizar, montar un astillero digital y ampliar la capacidad hasta superar los 200.000 millones de yenes de ingresos y un margen del 15 %.
Hashimoto admitió en las preguntas que la rentabilidad de Sakaide «ha sido uno de los puntos débiles» de su construcción naval. Añadió que «simplemente añadir equipos no nos hará más competitivos» y que tampoco esperan contratar a tanta gente. El éxito, dijo, dependerá de hasta dónde lleguen las iniciativas en marcha, «incluidos los robots de construcción naval».
Sin ficha técnica ni fecha
La presentación y su transcripción no dicen qué tamaño tiene el robot, cómo se agarra al casco, cuántas patas lleva ni qué tipo de soldadura hace. Tampoco aportan un calendario de pruebas en astillero ni una cifra de producción. Las imágenes de esta noticia son conceptuales: salen de una diapositiva de la presentación y no son fotos del prototipo real ni de una prueba en un buque.
Los 100.000 millones de yenes corresponden al plan general de Sakaide y no se asignan al robot en concreto. Queda por ver cuándo dejará de ser un prototipo y si cumplirá la promesa de seguir trabajando con calor extremo.
Los datos proceden de la presentación y de la transcripción con preguntas y respuestas de la reunión del 6 de octubre de 2026.
Las imágenes son conceptuales, no fotos del prototipo. Crédito: Kawasaki Heavy Industries.
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