Paloma, funcionaria: «Aprobé la oposición estudiando dos meses gracias a la inteligencia artificial»
El 37,9% de los españoles de 16 a 74 años ya usa IA generativa, según el INE, y el 16,2% la emplea para estudiar en la educación formal.
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Estudiar una oposición sin dejar el trabajo suele sonar a madrugones y montañas de apuntes subrayados. Paloma encontró un camino bastante más cómodo. Esta mujer, que hasta hace poco trabajaba como asesora inmobiliaria, asegura que aprobó el examen de una plaza del subgrupo C1 en un ayuntamiento estudiando menos de dos meses con ayuda de la inteligencia artificial.
¿Su truco? Escuchar el temario en vez de leerlo. «Me hice podcasts con todos los temas que entraban mientras iba a mi anterior trabajo», resume en su testimonio. Su caso se ha hecho viral y plantea una duda que tienen miles de opositores, hasta dónde puede ayudar una IA a preparar un examen público.
Un temario convertido en pódcast
Según ha relatado, Paloma se inscribió en la convocatoria en octubre de 2025, pero no se puso en serio hasta mediados de enero de 2026, cuando se publicó la fecha del examen. La prueba era el 12 de febrero. Vamos, que el margen real fue de unas pocas semanas.
Para aprovechar los trayectos al trabajo, subió los temas a NotebookLM, una herramienta gratuita de Google, y le pidió que los convirtiera en audios. Es como llevar a dos profesores charlando sobre el temario en los auriculares mientras vas en el autobús.
El examen tenía tres partes. Un test de 40 preguntas, otra prueba con respuestas desarrolladas y una tercera de valenciano.
Leyes cribadas y exámenes a medida
El audio no fue su única arma. Paloma también subió las leyes del temario a ChatGPT, el asistente de OpenAI, y le pidió que señalara los artículos con más papeletas de caer. Luego se centró solo en esos.
El tercer paso fue buscar exámenes de convocatorias anteriores de otros ayuntamientos. Con ellos, la IA le preparaba simulacros que mezclaban preguntas ya vistas, una especie de refrito para practicar sin parar.
¿El resultado? Aprobó, aunque sin plaza fija. Ella misma reconoce que no era una oposición muy difícil y que su meta era entrar en la bolsa de trabajo del ayuntamiento, algo que sí logró.
Cómo hacer tu propio pódcast de estudio
La función que usó Paloma se llama resumen de audio. Según la ayuda oficial de Google, crea una conversación entre presentadores generados por IA que repasan los temas principales de los documentos que subas.
En la práctica, basta con abrir un cuaderno, añadir los PDF o los apuntes y pulsar en resumen de audio dentro del panel Studio. Hay varios formatos, desde un repaso de menos de dos minutos hasta una charla larga o un debate. El audio se puede descargar y escuchar donde quieras.
Google avisa de que estas voces y resúmenes pueden contener errores, por eso conviene tener a mano el texto original de la ley. La herramienta, eso sí, ha cambiado de nombre y desde julio de 2026 se llama Gemini Notebook. No es casualidad, Google está metiendo su asistente Gemini en casi todos sus productos.
Una tendencia con cifras oficiales
Paloma no es un caso aislado. Según la encuesta del INE sobre uso de tecnología en los hogares, publicada en noviembre de 2025, el 37,9% de las personas de 16 a 74 años ya ha usado alguna herramienta de IA generativa, es decir, programas que crean textos, imágenes o audios a partir de una petición. Entre los jóvenes de 16 a 24 años la cifra sube al 75,6%.
El 16,2% de la población la ha utilizado para la educación formal y el 17,9%, por motivos de trabajo. De hecho, hasta el jefe de Nvidia se atreve a pronosticar qué trabajadores mejor pagados tendremos en el futuro.
Ganas de opositar no faltan. La oferta de empleo de la Administración General del Estado para 2026 suma 27.232 plazas, sin contar las de ayuntamientos y comunidades autónomas. De ellas, 1.700 son puestos tecnológicos, un 42% más que en la oferta anterior.
Lo que la IA no hace por ti
¿Significa esto que cualquiera puede aprobar escuchando pódcasts? No tan rápido. El subgrupo C1 exige el título de Bachiller o de Técnico, y no todas las oposiciones piden lo mismo. Una plaza de juez no se prepara en ocho semanas.
Ojo también con las distracciones. El móvil que sirve para escuchar el temario es el mismo que no para de sonar, y los psicólogos llevan tiempo estudiando cómo afectan las notificaciones a la atención.
Paloma, en cualquier caso, lo tiene claro y anima a otros opositores a probar estas herramientas para centrar mejor el estudio. Claro que todavía está por ver si el método funciona igual de bien con temarios más duros.
El testimonio completo de Paloma se ha publicado en la web de COPE.
Crédito de la imagen: Tulane Public Relations (Wikimedia Commons, CC BY 2.0).