La Fiscalía se negó a pedir prisión provisional para el masajista de Rivas acusado de 9 agresiones sexuales a menores.
Nueve mujeres, algunas menores, le han denunciado por agresión sexual
La Fiscalía ni siquiera pidió el cierre del centro o una orden de alejamiento de las víctimas
El masajista de Rivas detenido por agresión sexual tenía 1.600 vídeos de sus pacientes desnudas, varias de ellas niñas
Detenido un masajista de Rivas (Madrid) por agresión sexual y grabar desnudas a 131 pacientes

Nueve mujeres, entre ellas algunas menores como la que ha destapado el caso, han denunciado por agresión sexual al masajista de Rivas Vaciamadrid detenido por la Guardia Civil tras una investigación secreta que arrancó en el año 2025. El masajista grabó 1.600 vídeos de sus pacientes desnudas sin su consentimiento durante años. A pesar de las graves acusaciones y las pruebas, la Fiscalía no quiso pedir prisión provisional para el detenido.
El presunto agresor fue detenido y puesto en libertad como investigado mientras la Guardia Civil analizaba las imágenes. Un año después, los guardias habían tomado declaración a 32 mujeres, de las que 30 denunciaron, 9 por agresión sexual, y entre ellas hay menores.
Al recibir el informe de los investigadores, la juez titular del Tribunal de Instancia número 3 de Arganda del Rey citó al investigado para decidir si lo enviaba a prisión provisional bajo la acusación de nueve agresiones sexuales. Y la Fiscalía se negó a pedir prisión. Ni siquiera pidió una orden de alejamiento de las niñas o el cierre del centro para que no tuvieran contacto con mujeres.
Tuvo que ser el letrado de la acusación, Alberto Martín de Abogados Madrid 3.000, quien insistiera en la necesidad de preservar la seguridad de las víctimas, algunas menores de edad, e impedir la destrucción de pruebas.
«Lo que hizo la Fiscalía es grave, es muy grave, no pidió ni siquiera el cierre del establecimiento, ni orden de alejamiento de las víctimas que en su mayoría son vecinas del barrio», explica indignado el letrado.
«Era necesario imponer una medida de prisión provisional, porque estamos frente a un caso de delitos graves, de agresión sexual y con un número de víctimas muy elevado, que supera con creces el centenar. Además, las pruebas, que son las propias grabaciones que hizo el acusado, son evidentes. Lógicamente, nosotros, en contra del criterio del resto, tuvimos que pedir prisión provisional para este hombre y una fianza muy elevada que le impidiera quedar en libertad y destruir pruebas, seguir delinquiendo o acosar a las víctimas», explica el letrado de Abogados Madrid 3.000.
Una menor destapó el caso
El caso que ha conmocionado a la localidad madrileña arrancó el mes de abril del año 2025, cuando una chica menor de edad denunció ante la Guardia Civil que en el centro de masajes al que acudía, el masajista le había hecho desnudarse por completo, cuando la patología que ella sufría no lo exigía en absoluto.
En ese momento, según la denuncia del caso al que ha tenido acceso OKDIARIO, la menor relata que el masajista comenzó a tocarle los senos y otras partes del cuerpo. La menor, además, pudo ver que en la sala de la clínica había varias cámaras que parecían estar grabando lo que sucedía en ese momento.
Delito de agresión sexual a menor
La Guardia Civil abrió diligencias de inmediato por los tocamientos, calificados en la nueva ley como un delito de agresión sexual a una menor. La víctima declaró por segunda vez de forma coincidente con la denuncia y el masajista lo negó todo.
Sin embargo, los guardias sí pudieron ver las cámaras y le pidieron su teléfono móvil para ver qué habían grabado. El detenido lo entregó voluntariamente delante del letrado de la Administración de Justicia y su propia abogada. Ahí salió la verdad a la luz.
1.600 vídeos de pacientes desnudas
A pesar de haber realizado varios borrados, la Guardia Civil fue capaz de recuperar 1.600 vídeos de contenido de interés para la investigación. Así los guardias identificaron a 131 mujeres, algunas menores de edad, a las que el masajista había grabado desnudas sin su consentimiento.
Ahora, con el acusado en prisión provisional, la Guardia Civil continúa identificando y llamando a declarar a más víctimas. Al menos faltan 100 mujeres y niñas por contar qué les pasó en ese centro de terapias de Rivas Vaciamadrid, el centro Kukai.