Dos detenidos por provocar el grave incendio forestal de Almorox (Toledo) cuando trabajaban en una soldadura ilegal
Los dos detenidos estaban haciendo trabajos de soldadura ilegales en una zona forestal en plena ola de calor
Los acusados estaban soldando metal en plena ola de calor cuando está prohibido terminantemente
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La Guardia Civil ha detenido a dos hombres de 51 y 42 años, acusados de provocar el grave incendio forestal que se originó el pasado día 22 de julio en la localidad toledana de Almorox y que posteriormente saltó al municipio madrileño de Villa del Prado. Fuentes de la Delegación del Gobierno en Castilla-La Mancha han confirmado que los primeros datos apuntan a que estas dos personas estaban realizando trabajos de soldadura ilegales con una radial.
Los dos detenidos abordaban esos trabajos en un momento de máximo peligro de incendio, estando prohibido expresamente realizar ese tipo de labores cuando el Índice de Propagación Potencial de Incendios (IPP) es extremo.
El grave incendio comenzó, según la investigación del SEPRONA de la Guardia Civil, en el paraje “Pino de la Parra” de la localidad de Almorox (Toledo), y de momento ha quemado 900 hectáreas en la provincia de Toledo, además de los graves daños que produjo en Villa del Prado y otras localidades de la Comunidad de Madrid.
Soldando metal en terreno forestal
Los investigadores localizaron el punto de inicio del incendio, donde se hallaron indicios concluyentes de la ejecución reciente de trabajos de soldadura sobre una estructura metálica ubicada en terreno forestal. Asimismo, se constató que el día en que se originó el incendio, el Índice de Propagación Potencial (IPP) se encontraba en nivel extremo.
Los guardias del SEPRONA determinaron también que el incendio tuvo su origen en los trabajos que ambos detenidos estaban realizando en una finca propiedad de uno de ellos.
Una actividad que estaba expresamente prohibida por la normativa vigente, que durante la época de peligro de incendios forestales prohíbe el empleo, en terrenos forestales y en la franja de protección establecida, de maquinaria, equipos o herramientas susceptibles de generar llamas, chispas, deflagraciones o descargas eléctricas, prohibición que adquiere una especial relevancia cuando el IPP alcanza el nivel extremo, como ocurría el día de los hechos.
Hoy, ocho días después de declararse el siniestro que ha provocado graves daños ecológicos y materiales, además del desalojo de cientos de vecinos, el Sistema de Incendios Forestales de Castilla-La Mancha ha confirmado que el fuego sigue activo y en nivel 1 de emergencia.