Así cayó el sicario que ha matado al cirujano plástico de Marbella: las cámaras de seguridad grabaron su fuga
La Policía detuvo al sicario sueco en un piso turístico de Benalmádena a punto de huir de España
En paradero desconocido la mujer árabe que ordenó el asesinato del cirujano de Marbella por un aumento de glúteos
Una clienta que se arrepintió de la operación de aumento de glúteos encargó el crimen

Las cámaras de seguridad grabaron antes y después del crimen al asesino del famoso cirujano plástico de Marbella, Alexander Aslani. Las imágenes, junto a las declaraciones de los testigos, precipitaron su detención por la Policía Nacional en un piso turístico de Benalmádena (Málaga) en menos de 24 horas después del asesinato por encargo.
Las imágenes grabaron al sicario nacido en Suecia pero de origen subsahariano cuando entraba y salía de la clínica Cirumed, donde se produjo el crimen. Las cámaras grabaron al asesino, de 18 años y raza negra, vestido con ropa oscura y con la cara tapada, y los testigos añadieron más información.
Tras cometer el crimen, el sicario se subió a la motocicleta en la que había llegado hasta la clínica ubicada en la urbanización Panorama de Marbella y huyó por las calles poco transitadas de la parte trasera del centro médico, evitando las cámaras que podían grabarle en la autovía.
Detenido cuando iba a fugarse de España
Los investigadores de la Brigada de Policía Judicial de la Policía Nacional de Málaga apostaron por la opción de que el sicario se hubiera alojado en un piso turístico para ocultar su rastro y acertaron de pleno.
Los agentes sorprendieron al sicario en el piso turístico de Benalmádena en el que se alojaba, justo cuando se disponía a huir de España. Trasladado a las instalaciones de la Jefatura Superior de Policía Nacional de Málaga, el asesino se ha negado a declarar ante los agentes y la Policía se esfuerza ahora en hallar el arma del crimen.
Un crimen por 16.000 euros
El cirujano plástico de Marbella fue asesinado por una cliente árabe a causa de una disputa de alrededor de 16.000 euros. Esa es la principal hipótesis de la Policía Nacional.
Fuentes judiciales señalan que el precio de la intervención de aumento de glúteos rondaba los 40.000 euros y Aslani era el profesional más reputado en este tipo de operaciones. La mujer dio como señal menos de la mitad del precio total, pero en el último minuto se arrepintió y reclamó la devolución del dinero.
El cirujano plástico le argumentó a la cliente que no podía devolverle el dinero depositado, alrededor de 16.000 euros, lo que desembocó en un enfrentamiento abierto del médico con la mujer y el marido de esta, una pareja de acomodados ciudadanos de un país del golfo pérsico.
Un sicario por poco más de 12.000 euros
Los sospechosos pasaron de las protestas a las amenazas hacia el cirujano formuladas en las semanas anteriores al crimen. A partir de ahí, la investigación policial señala a la pareja como autores del encargo de asesinato de la víctima.
La hipótesis policial es que la pareja de árabes se puso en contacto con el crimen organizado para contratar los servicios de un sicario que viajara de Suecia a Marbella y matara al cirujano.
Fuentes del caso calculan que el precio convenido por la ejecución del cirujano plástico rondaría los 12.000 euros o poco más, las tarifas habituales de los asesinatos por encargo que han cometido otros sicarios suecos en la Costa del Sol.