Amparo Alamá, la médico de urgencias que se reinventó en su profesión
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Amparo Alamá ha dicho que «la urgencia no tiene horario» y que «para eso nos pagan, para estar en ese momento.» A esto hay que sumar el cansancio físico y emocional que supone la incertidumbre de no saber cuándo va a pasar algo. El hecho de ser madre le complicó su faceta laboral por estos condicionantes que hemos señalado, y la doctora decidió entonces tomar una decisión, porque sentía que no estaba haciendo bien ni su trabajo como madre ni su profesión.
El agobio se apoderó de Amparo Alamá. Un día llegó a casa y le dijo a su marido que dejaba la urgencia y que iba a abrir una consulta privada dedicada a la mesoterapia. Su intención era seguir trabajando en su profesión pero «con otra logística.» Amaparo Alamá quería seguir siendo médico, pero una médico con un horario que le permitiera conciliar su vida profesional con la personal.
Así fue como, de la noche a la mañana, la doctora Alamá se reinventó y comenzó a dedicarse al mundo de la medicina estética. Como no sabía como redirigir su carrera, hizo un máster en medicina antiedad y estética en la Universidad Complutense de Madrid. Montó la consulta en el bajo de su casa. Una consulta «rudimentaria y con pocos recursos», así la ha calificado la doctora.
Ya han pasado cinco años, poco a poco fue abriéndose camino y a día de hoy vive de su consulta. Amparo tiene ahora una clínica más «decente», con tres salas. Aunque sigue trabajando muchas horas, tiene la tranquilidad de poder gestionar sus horarios y estar cerca de casa. Califica de «recompensa» el giro que en su día le dio a su carrera, ya que piensa que «el médico de urgencias es un médico invisible.» «Cuando ese médico te estabiliza, tú ese impás de tiempo casi ni lo percibes», ha dicho Alamá, que sigue siendo una médico de vocación aunque sus funciones ahora parezcan más superficiales.
Al final de la entrevista, Javier Capitán ha admitido que es paciente de la doctora Alamá, incluso ha confesado que cuando la doctora está en consulta es él quien cuida de sus niños, porque «son comunes.» El presentador finalmente ha desvelado que Amparo Alamá es su mujer.