Síndrome de Wendy en las mamás
Entre las relaciones obsesivas de algunas madres con sus hijos, se encuentra el síndrome de Wendy. ¿En qué consiste y cuáles son sus parámetros?
El síndrome de Wendy es aquel que se caracteriza por el desarrollo de un comportamiento sobreprotector hacia los otros miembros de la familia, pero muy especialmente hacia los más pequeños de la casa. El resultado de dicho comportamiento no trae consecuencias muy positivas, de hecho, los niños que crecen bajo ese esquema es probable que de adultos desarrollen el síndrome de Peter Pan. A continuación, vemos más información sobre este síndrome y qué se puede hacer para evitarlo.
¿En qué consiste el síndrome de Wendy?
El síndrome de Wendy se refiere a todas las madres que desarrollan un comportamiento sobreprotector con sus hijos. La razón detrás de ese nombre se debe a la novela de Peter Pan, escrita en 1904 por James Matthew Barrie. Uno de los personajes claves de la novela es el de Wendy, la hermana mayor, quien protege en todo momento a sus hermanitos.
La etiqueta anterior se aplica en dos sentidos, el más común apunta hacia las madres que sobreprotegen a sus hijos. La segunda, son aquellas mujeres que terminan comportándose como madres de sus respectivas parejas. Aunque dicho término no está formalmente avalado por la comunidad científica, también es cierto que se utiliza de forma muy común, incluso por profesionales, para referirse a dicho comportamiento.
Riesgos de una conducta obsesiva
Si bien todas las madres son protectoras y desean que sus hijos no sufran, también es cierto que cuando esa conducta se torna excesiva puede producir consecuencias negativas. Proteger en exceso a los hijos hace que los mismos desarrollen una personalidad dependiente e insegura, por lo que les resulta mucho más complicado poder valerse por sí mismos, incluso en su vida adulta.
Las madres con síndrome de Wendy suelen asumir todas las responsabilidades de los hijos. La conducta es tan obsesiva que les resulta complicado tener tiempo para sí mismas. Al fin y al cabo, todo gira en torno a sus hijos en el sentido de protegerlos hasta de las más mínimas consecuencias y también evitando que los niños asuman diversos tipos de responsabilidades.
¿Cómo actúa una madre con síndrome de Wendy?
Las madres que desarrollan este tipo de síndrome asumen todas las tareas del hogar, no involucran a ningún otro miembro de la familia y mucho menos a los niños. Con tal de agradar a sus hijos son capaces de renunciar a sus metas, sueños y necesidades. Además, no suelen regañar a sus hijos, inclusive, aunque hayan tenido un mal comportamiento. Al evitar las confrontaciones se tornan sumamente permisivas.
Por otro lado, estas madres evitan que sus hijos tomen decisiones de ninguna índole y los complace en todo para evitarles frustración. Por ello, lo más saludable es proteger a los hijos, pero no en exceso. Es importante que los niños asuman responsabilidades, se les otorgue tareas y reciban un castigo si su comportamiento no es el adecuado. Superar el síndrome de Wendy no es sencillo, pero con un poco de fuerza de voluntad es posible y necesario en pro del bienestar propio y del de los hijos.
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