Dra. Dolores Isla: «El cáncer de pulmón cambia de rostro y la incidencia se dispara entre las mujeres»
"Estamos asistiendo a un cambio epidemiológico de gran calado en el cáncer de pulmón"

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El cáncer de pulmón de célula pequeña está experimentando un importante cambio epidemiológico, con un aumento progresivo de los casos en mujeres que ya se percibe de forma clara en la práctica clínica. Así lo explica la Dra. Dolores Isla, presidenta de ICAPEM y jefa de Oncología Médica del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa de Zaragoza, en una entrevista concedida a OKSALUD. La especialista relaciona esta tendencia con la incorporación masiva de la mujer al consumo de tabaco décadas atrás y destaca que las pacientes suelen ser diagnosticadas a edades más tempranas. Además, señala que las diferencias biológicas, genéticas y metabólicas entre hombres y mujeres podrían explicar tanto la evolución de la enfermedad como las distintas respuestas a los tratamientos.
Durante la conversación, la Dra. Isla analiza también los avances terapéuticos que están comenzando a cambiar el pronóstico de uno de los tumores más agresivos y letales. La incorporación de la inmunoterapia, nuevos fármacos como la lurbinectedina y tratamientos innovadores como los anticuerpos biespecíficos abren una ventana de esperanza para mejorar la supervivencia. No obstante, la experta advierte de que siguen existiendo importantes retos, como la ausencia de biomarcadores que permitan una medicina de precisión efectiva y la falta de programas de cribado poblacional en España para detectar precozmente el cáncer de pulmón en personas de riesgo.
Pregunta.- El estudio CLARISSE confirma que el cáncer de pulmón de célula pequeña está dejando de ser una enfermedad predominantemente masculina. ¿Estamos asistiendo a un cambio epidemiológico de gran calado?
Repuesta.- Si, desde luego, desde hace ya varias décadas lo estamos viendo claramente, muy relacionado con la incorporación de la mujer al consumo de tabaco en los años 60-70, motivo por el cual hemos visto reflejado en este Estudio CLARISSE el incremento de la incidencia en mujeres de este tipo de cáncer de pulmón de célula pequeña estrechamente ligado al tabaquismo. Simultáneamente, se observa una disminución en hombres en este tipo de tumor, con características diferentes.
P.- El porcentaje de mujeres diagnosticadas ha crecido casi nueve puntos en apenas cinco años. ¿Les ha sorprendido la velocidad de este cambio?
R.- Creo que en general es muy interesante conocer los datos reales de nuestro entorno, como hemos hecho con este estudio, pero no nos ha sorprendido porque estábamos apreciando esta tendencia en la práctica clínica diaria en nuestros hospitales, observando esta mayor frecuencia de mujeres y además con una menor edad. Hemos también conocido con este Estudio CLARISSE que el porcentaje de fumadoras activas es superior en mujeres que en hombres, pero es mayor el porcentaje de exfumadores en hombres. Toda esta información, junto con la que ya teníamos sobre la posible mayor susceptibilidad de efecto carcinogénico en mujeres, se correlaciona bien con nuestros resultados de incidencia en el estudio.
P.- Los datos muestran que las mujeres viven más tiempo que los hombres tras el diagnóstico. ¿Qué hipótesis manejan para explicar esta diferencia?
R.- El mejor pronóstico del cáncer de pulmón en mujeres respecto de hombres lo conocemos desde hace tiempo y en general en todos los escenarios clínicos. Hay que atribuir estas diferencias a las propias diferencias biológicas entre sexos, pero nos falta un largo camino por recorrer para conocer exactamente los detalles de las mismas. Además, existirían factores epidemiológicos y socioculturales que podrían también estar detrás, pero de nuevo sin disponer de mucha evidencia científica.
P.- Sin embargo, también presentan más toxicidades asociadas a los tratamientos. ¿Está preparada la oncología para incorporar de forma real la perspectiva de género?
R.- También es general para cualquier terapia que se observen más efectos adversos en mujeres y, además, que esas toxicidades sean diferentes según el sexo. Parece que detrás hay factores genéticos, metabólicos y físicos que condicionarían que, por ejemplo, al final las dosis de los fármacos tuvieran que ser diferentes, pero de nuevo es algo pendiente de investigar en profundidad en ensayos clínicos bien diseñados para contestar estas preguntas. En cualquier caso, necesitamos que en el día a día de la atención de estos pacientes se intente personalizar el tratamiento incorporando también este factor.
P.- Usted ha afirmado que existen diferencias biológicas, clínicas y sociales entre hombres y mujeres. ¿Cuáles son las más relevantes y cuáles siguen siendo una incógnita?
R.- Disponemos de información sobre diferencias genómicas con más frecuencia de alteraciones moleculares en mujeres, mayor susceptibilidad al tabaco en mujeres, diferencias metabólicas en la eliminación de fármacos condicionando la dosis necesaria de los fármacos, edad más temprana y estadios más precoces de aparición de la enfermedad, así como más frecuencia de pacientes no fumadoras en mujeres. Se atribuyen a razones genéticas, hormonales, metabólicas, inmunes y ambientales, pero pendientes de una más profunda investigación.
P.- El cáncer de pulmón de célula pequeña sigue teniendo una supervivencia muy limitada. ¿Qué avances terapéuticos permiten ser optimistas en los próximos años?
R.- Tras muchas décadas sin prácticamente avances, recientemente se ha incorporado la inmunoterapia en el abordaje terapéutico de esta enfermedad. También, aún más recientemente, un fármaco que es un compuesto marino el cual daña el ADN de las células tumorales y provoca su muerte, lurbinectedina, ha demostrado mejorar la supervivencia de estos pacientes cuando se asocia con quimioterapia e inmunoterapia. La inmunoterapia biespecífica con fármacos nuevos como tarlatamab ya también aporta beneficios en supervivencia. Hay varias líneas de investigación en marcha con anticuerpos asociados a fármacos, radiofármacos, terapias celulares, estrategias prometedoras, afortunadamente, para mejorar el pronóstico de esta enfermedad.
P.- ¿Qué papel pueden desempeñar la medicina personalizada y los biomarcadores en un tumor tan agresivo como este?
R.- Lamentablemente, sigue siendo a día de hoy una asignatura pendiente para este subtipo de cáncer de pulmón; no hemos conseguido identificar ningún biomarcador útil para poder seleccionar pacientes para llevar a cabo una oncología de precisión que nos conduzca a unos mejores resultados de eficacia de algún fármaco en concreto. Hay investigaciones en marcha de momento sin resultados.
P.- ¿España debería avanzar hacia programas de cribado más amplios para detectar antes el cáncer de pulmón en población de riesgo?
R.- Es una necesidad en este tumor, el cáncer de pulmón, conseguir poder realizar una detección precoz para de este modo diagnosticar a nuestros pacientes en etapas más tempranas y, como consecuencia, mejorar el pronóstico de la enfermedad. De momento, en España no disponemos de ningún programa de cribado poblacional; esta es la realidad.
Temas:
- Cáncer de pulmón