La UME llegó al terremoto de Venezuela más rápido que a la DANA de Valencia
Que efectivos de la UME estén trabajando ya sobre el terreno en Venezuela demuestra una reconfortante capacidad de reacción que demuestra la eficacia en la respuesta del Ejército español, algo que debe ser motivo de orgullo. La tragedia que ha asolado a una nación hermana como Venezuela ha provocado un alud de solidaridad: Gobierno y Comunidades Autónomas han mandado a la nación caribeña numerosos efectivos para contribuir al rescate de las miles de víctimas que han quedado atrapadas entre los escombros del terremoto.
Todo lo que se pueda hacer tiene que hacerse sin esperar a que las autoridades venezolanas demanden oficialmente ayuda, porque se da por descontado que ante una tragedia tan descomunal el sentido común obliga a movilizarse sin perderse en formalismos absurdos. Decimos esto, porque la rápida respuesta de la UME para acudir en auxilio de los venezolanos contrasta con la lentitud que mostró la Unidad Militar de Emergencias en la tragedia de la DANA, donde se echó en falta mayor capacidad de reacción.
Por supuesto, los efectivos de la UME reciben órdenes del Gobierno y su profesionalidad ha quedado reiteradamente probada, de modo que su reacción depende directamente de la rapidez con que el Ejecutivo responde. Y habrá que convenir que en Venezuela, motivo de orgullo para todos, se ha respondido con la eficacia que no se tuvo en la tragedia de Valencia. Tal vez porque ahora la consigna no ha sido «si necesitan más recursos, que los pida», esa frase que pasará a la historia de la infamia y que fue pronunciada por Pedro Sánchez contra el entonces presidente valenciano Carlos Mazón.
La rápida reacción de la UME para salir en auxilio de los venezolanos demuestra que cuando se quiere actuar, se actúa, y que en Valencia los miembros de esta unidad no actuaron con la misma rapidez que ahora por la sencilla razón de que recibieron órdenes políticas.