Primero la ley y luego la trampa: la prueba del fraude de las nacionalizaciones masivas
El documento sonoro que hoy ofrece OKDIARIO es la constatación de que la ley de nietos con la que el Gobierno pretendía nacionalizar a los descendientes del exilio fue una coartada para impulsar un fraude electoral a gran escala. Corresponde a una entrevista de Lorena Suárez, secretaria general del PSOE en Argentina, en el programa Escenarios, de Radio Nacional argentina, en octubre de 2023. La socialista va detallando cómo el PSOE y sus socios venían «trabajando en una Ley de Nacionalidad, más integral».
Sin embargo, para aprobarla necesitaban las dos terceras partes de las Cámaras: «Y la verdad es que en ese momento no nos daba la fuerza», afirma. Reconoce que la ley de nietos fue la solución: «Pudimos incorporar el famoso artículo octavo, la ley de nietos, que reconoce que hubo inmigrantes debido al franquismo (…) para otorgarles la nacionalidad», comienza explicando Suárez. La ley se aprobó gracias al apoyo de Bildu.
Tras sacar adelante la ley, la socialista argentina destaca que «sale el instructivo, que va con más detalle». «Cuando sale la ley, tanto los colectivos de políticos como algunos que venían peleando por la nacionalidad nos pusimos a trabajar para que ese instructivo fuera lo más amplio posible, y se logró». ¿Cómo?, se preguntará el lector. Pues lo apunta Suárez en la entrevista, al declararse «muy conforme» con la instrucción que firmó Sofía Puente (hermana de Óscar Puente y entonces directora general de Seguridad Jurídica y Fe Pública), ya que, por la puerta de atrás, reinterpretó la ley y amplió de manera extraordinaria ese derecho, incluyendo a todas «las personas cuyo padre o madre hubiese sido originariamente español».
Esto, en la práctica, ha derivado en que hasta tataranietos de emigrantes, por cualquier causa, estén accediendo a la nacionalidad y tengan derecho a voto. O sea, primero hacen la ley y luego la trampa. No lo dice OKDIARIO, sino el propio PSOE. Más claro, agua.