Lo comido por lo servido: salen 1.700 y las playas se pueblan con otros 1.700
El caótico traslado de 1.700 inmigrantes ilegales al campamento instalado en el puerto de Ceuta sólo ha servido para dejar en evidencia el número de invasores que maneja el Gobierno, porque las playas, lejos de haberse despejado, presentan un aspecto idéntico al que ofrecían antes de que fueran derivados a la zona portuaria. En suma, que los números del Gobierno —ya habla de diez mil inmigrantes, después de verse obligado a aumentarlo ante la evidencia de los hechos— han saltado por los aires gracias, precisamente, al traslado polémico decretado por el Ejecutivo. El panorama en Ceuta sigue siendo el mismo: las playas no se han desalojado en absoluto y los 1.700 que acampaban en ellas y fueron trasladados al puerto han sido sustituidos por otros 1.700 inmigrantes -o más- que permanecían en otras zonas y han bajado a los arenales ceutíes. El Gobierno habla de «éxito» con una ligereza irritante, cuando lo ocurrido pone de manifiesto que la cifra de invasores es siempre mayor que la que vende un Ejecutivo que es la apoteosis de la negligencia.
Éxito —muy relativo en todo caso— habría sido si se hubieran despejado en parte las playas, pero cualquiera puede comprobar que el desalojo ha sido un rotundo fracaso, con el añadido de que al ocupar ahora las instalaciones del puerto de Ceuta se genera un riesgo de seguridad añadido de imprevisibles consecuencias. En suma, que se trasladan a 1.700 invasores de las playas al puerto y la consecuencia es que las playas, lejos de despejarse, están tan aborrotadas como el jueves. Un «éxito», sin duda del Gobierno, que con su movimiento ha mostrado que tenía las cartas marcadas y hacía trampas con el número de inmigrantes ilegales. Como viene afirmando OKDIARIO, en Ceuta hay 20.000 invasores y sólo falta que el Gobierno anuncie nuevos traslados —ya veremos a dónde— para que tenga que admitir que nos lleva mintiendo desde el primer día.