Argentina lanza un maíz híbrido diseñado para resistir una de las peores plagas de insectos para este cultivo
Los científicos usan soluciones innovadoras como la lana de oveja para mejorar el suelo agrícola. Sin embargo, no siempre es suficiente para combatir las plagas que existen en el campo. Por suerte en Argentina han dado un paso de gigante para el cultivo del maíz.
Y es que el maíz lleva años amenazado por la expansión de la chicharrita, una plaga agrícola capaz de provocar pérdidas millonarias. La clave está en una innovación genética realizada en Córdoba.
De hecho, el descubrimiento no es casual, sino que la multinacional Brevant Semillas ha acelerado la investigación tras varias campañas marcadas por la plaga. Por increíble que parezca, han diseñado maíz preparado para tolerar a este insecto.
La plaga agrícola que pone en riesgo al maíz de Argentina
La chicharrita del maíz, conocida científicamente como Dalbulus maidis, se ha consolidado como uno de los principales problemas fitosanitarios del cultivo en Argentina.
Hay que pensar que este insecto no sólo se alimenta de la planta, sino que transmite enfermedades como el spiroplasma, responsable de que pierda tamaño, lo que reduce drásticamente el rendimiento.
El motivo por el que han acelerado la investigación es el enorme impacto que tiene en el campo. Por ejemplo, entre 2023 y 2024 la plaga provocó pérdidas millonarias de producción, lo que obligó a revisar a la baja las previsiones de cosecha en uno de los países clave en la exportación de maíz.
Y en las últimas campañas la plaga está yendo a más. Además, el impacto es desigual: la plaga de chicharrita está haciendo mella especialmente en el norte de Argentina.
Los científicos crean un híbrido genético del maíz para frenar la plaga de chicharrita
En el mundo agrícola no siempre usan todas las soluciones científicas para proteger al campo, pero en esta ocasión la respuesta del sector ha sido inmediata.
Brevant Semillas ha presentado una colección de híbridos de maíz que incorporan tolerancia específica a la chicharrita y al complejo de enfermedades asociadas.
Entre ellos destaca el híbrido BRV 8181 PWU, definido como uno de los materiales más versátiles del mercado, con capacidad de adaptarse a distintas fechas de siembra y condiciones productivas.
Además, la compañía ha desarrollado materiales orientados a regiones críticas, especialmente en el norte argentino, donde la presión de la plaga es mayor.
Estos híbridos combinan alto rendimiento con estabilidad y resistencia. Es decir, pilares clave en un contexto de incertidumbre sanitaria. Todo con el objetivo de reducir la dependencia exclusiva de insecticidas y avanzar hacia un manejo integrado basado en genética, biotecnología y monitoreo.
Innovación y genética: las claves de la agricultura argentina contra las plagas
Los expertos coinciden en que no existe una solución única contra la chicharrita. Se trata de una plaga endémica en varias regiones, por lo que la estrategia pasa por convivir con ella y minimizar su impacto.
En este sentido, el desarrollo de híbridos tolerantes representa una herramienta fundamental. Pero debe complementarse con un seguimiento constante de las poblaciones, uso de tecnologías digitales y prácticas agronómicas adecuadas.
De hecho, el monitoreo permanente se perfila como la clave para anticipar brotes y evitar nuevas crisis productivas como las vividas en campañas anteriores.