Tielemans saca de la mediocridad a Bélgica en una remontada histórica contra Senegal
El campeón de la Copa África se deshace ante la decepcionante versión belga (de 0-2 a 3-2 en 33 minutos)
Con los goles de Lukaku y Tielemans por partida doble, Bélgica firmaba la remontada más épica del torneo
Así te hemos contado el partido en directo

Bélgica pasó a octavos de final con la mayor carambola del Mundial 2026. Senegal vencía por 0-2 a falta de cuatro minutos para el 90′, pero un gol de Romelu Lukaku en el 86′ y otro de Youri Tielemans en el descuento mandaban el partido a la prórroga. Y en el último suspiro del tiempo extra, un polémico penalti que marcó con nervios de acero el centrocampista belga metía a los europeos en la siguiente ronda (3-2). Ahí esperan a la anfitriona Estados Unidos o Bosnia Herzegovina.
Senegal, que se había clasificado con lo justito (tercera y tres puntos) tras perder con Francia y Noruega y golear a Irak después de quedarse con uno menos en el minuto 13 del último partido de la fase de grupos, estaba a un paso de cargarse a una selección de las que hasta hace poco se le consideraba candidata.
En el 86′, ganaba por 0-2 y el batacazo de Bélgica, que ya venía avisando en un grupo muy asequible donde se salvó a costa de la desangelada Nueva Zelanda in extremis, estaba al caer. Pero, de repente, resurrección belga y derrumbe senegalés. Dos goles en tres minutos lo cambiaron todo y mandaron el partido a la prórroga.
La campeona de África había salido a hacer eso que no hemos visto en la selección europea en ninguno de los cuatro compromisos: morder desde el pitido inicial. De ahí los siete remates de Senegal en la primera parte. Fruto de su ambición por atacar vino el gol de Habib Diarra en el 25′.
Senegal, mejor en todo
La jugada contó con algo de fortuna, la que merece el que lo intenta una y otra vez. Ismaila Sarr remató un buen centro de Sadio Mané al área desde la izquierda y Thibaut Courtois se estiró con todo, pero dejó la pelota muerta para que el centrocampista del Sunderland empujase a puerta vacía e hiciese el 0-1.
Antes, el portero del Real Madrid, que sigue estando en una dimensión superior al resto de sus compañeros de selección, tuvo un error que pudo salir caro a Bélgica. Una salida precipitada generó que un centro de Ismail Jakobs sirviese en bandeja a Sarr un balón para marcar que ni se esperaba. Le pegó al palo y los de Rudi García se librarían durante los siguientes 13 minutos.
Tras encajar el primero, Bélgica rondó el área africana, pero sin peligro alguno. De Keteleare fue el sacrificio del seleccionador belga y la solución, un Lukaku que ya lleva tiempo en el ocaso de su carrera, pero que desataría el arreón letal de los suyos más tarde.
Senegal no tardaría mucho en volver a golpear. Niakhaté, osado central africano, envió un balón en largo al más allá que receptó Sarr entre la dupla de zagueros belga para terminar batiendo por la izquierda a Courtois con un chutazo imparable.
Bélgica empata en tres minutos
Cinco minutos después, Rudi García se cargaba a sus dos estrellas: Kevin de Bruyne, posiblemente su última actuación en un Mundial, y a Jeremy Doku para meter a Raskin y a Dodi Lukebakio. Tampoco le funcionaban los cambios hasta que Lukaku remató con su pierna mala un pase de Thomas Meunier desde la derecha para batir al meta senegalés, que se convertiría en villano para Senegal en el 2-2.
Una terrible salida de Mory Diaw y un puñetazo al aire en su intento de despeje provocaron que Tielemans cabecease a la red un centro que sirvió Trossard, con quien minutos antes tuvo una acalorada discusión que obligó a varios de sus compañeros a separarlos.
El empate asustó a unos y contuvo a otros. Nadie quería perder lo sembrado, ni el que lo tenía casi todo hecho ni el que se lo encontró por arte de magia. De ahí el aburrido primer tiempo de la prórroga. El segundo inició más animado y Mbayé perdonaba en el 108′. Era la primera ocasión clara de Senegal desde su segundo gol. Tremendo su colapso.
Antes del drama final, Bélgica respondió en el 117′, pero Lukebakio se estrellaba con el larguero. Acto seguido, la acción de la discordia. Como en la final de la Copa África, Senegal cometía un polémico penalti, esta vez sobre Tielemans. Ni el árbitro Héctor Martínez ni Pacheco Larios se aclararon y, metiéndole todo el suspense del mundo, la decisión tras verlo en la pantalla fue mandar a los belgas a los 11 metros.
Tielemans reina en el drama
Tielemans tenía en sus botas el Mundial de Bélgica y Senegal. Era la gloria o la muerte. Y no falló. El centrocampista del Aston Villa firmaba el doblete de la épica marcando el penalti y su país avanzaba a octavos en el partido más loco del torneo. Como en la remontada de Rusia 2018 contra Japón (también de 0-2 a 3-2), una mediocre selección belga se aferraba a la competición.