Lamine Yamal es la sonrisa de España
Lamine Yamal fuerza una sonrisa ante los periodistas para dejar claro que no está enfadado
El extremo apunta a titular contra Arabia
Capitán América

Lamine Yamal vuelve a sonreír. En realidad, nunca dejó de hacerlo. Durante las últimas horas se había extendido una teoría en torno a la gran estrella de la selección española. Su rostro serio durante el entrenamiento posterior al empate frente a Cabo Verde provocó que muchos interpretaran que el extremo estaba enfadado, preocupado o incluso afectado por el resultado en el estreno mundialista. Nada más lejos de la realidad.
Porque si alguien representa ahora mismo la alegría dentro de la concentración de España en Chattanooga ese es precisamente Lamine. El futbolista del Barcelona es uno de los líderes anímicos del grupo pese a tener apenas 18 años y, como suele ocurrir con él, la explicación a su aparente cambio de humor fue mucho más sencilla de lo que algunos imaginaban.
Después del empate contra Cabo Verde, el combinado nacional regresó a Chattanooga con la sensación de haber dejado escapar una oportunidad importante. España dominó, generó ocasiones y volvió a demostrar que es superior a la mayoría de rivales de este Mundial, pero fue incapaz de derribar el muro africano. Luis de la Fuente decidió reservar a Lamine de inicio y el extremo sólo disputó los últimos veinte minutos. Fueron suficientes para revolucionar el partido.
Lamine cambia a España
Cada vez que tocó el balón cambió algo. Los defensores de Cabo Verde comenzaron a multiplicar ayudas, aparecieron espacios donde antes no los había y España encontró desequilibrio por primera vez en todo el encuentro. No fue suficiente para lograr el gol de la victoria, pero sí para confirmar algo que ya sabía todo el mundo: cuando Lamine está en el campo pasan cosas.
Por eso sorprendió tanto verlo serio durante el entrenamiento del día siguiente en la Baylor School. Las imágenes dieron pie a todo tipo de interpretaciones. ¿Estaba enfadado por no haber jugado más? ¿Le había afectado el empate? ¿Le preocupaba su estado físico? La realidad era mucho más simple. El propio futbolista se encargó de despejar cualquier duda. No estaba triste, ni molesto, ni preocupado. Simplemente estaba cansado. ¿El motivo? Haberse quedado jugando a la videoconsola hasta altas horas de la madrugada.
Una respuesta que encaja perfectamente con un chico que, pese a haberse convertido en una de las grandes estrellas del fútbol mundial, sigue teniendo muchas cosas propias de cualquier joven de su edad. Lamine vive el Mundial con naturalidad, disfruta de la concentración junto a sus compañeros y mantiene esa espontaneidad que le ha convertido en uno de los futbolistas más queridos del vestuario.
Ahora toda la atención está puesta en Arabia Saudí. Tras el empate ante Cabo Verde, España necesita ganar y Luis de la Fuente prepara cambios importantes en el once. Entre ellos, la entrada de Lamine Yamal como titular. El extremo ya dejó claro en sus primeros veinte minutos del torneo que está preparado para asumir el protagonismo. Y mientras algunos buscaban explicaciones a una cara seria, la realidad era mucho más sencilla: Lamine no estaba enfadado. Sólo se había acostado demasiado tarde jugando a la consola. Y en el entrenamiento de este viernes forzó una sonrisa mirando a la prensa con un mensaje claro.