Amistoso internacional: España 3-1 Perú

España afina motores para el Mundial en una noche de sainete en Puebla

España ganó 3-1 a Perú en el último amostoso previo a debutar en el Mundial contra Cabo Verde

Oyarzabal, Pedri y Yeremy Pino hicieron los goles.

El vasco sigue lanzado con la selección española

España Perú
Oyarzabal celebra un gol con España. (RFEF)
Iván Martín

Llegaba de nuevo España a Puebla. Al estadio Cuauhtémoc, donde hace 40 años se rompía el sueño de conquistar, por aquel entonces, el primer Mundial de la historia para nuestro país. La situación, en esta ocasión, poco tenía que ver. Los hombres de Luis de la Fuente disputaron en México el último amistoso previo a su debut mundialista ante un Perú que tendrá que ver el torneo por televisión. Y viendo el encuentro, uno entiende el porqué.

El combinado nacional ganó 3-1 en un partido en el que fue tremendamente superior a los sudamericanos, que apenas pusieron intensidad en ningún momento. Llegar sanos y salvos de vuelta a Chattanooga era el gran objetivo.

Luis de la Fuente apostó por un once mucho más reconocible que ante Irak. Posiblemente, el equipo que debutará contra Cabo Verde. El partido comenzó y Oyarzabal decidió que aquello iba a empezar a encarrilarse pronto. Cubarsí le encontró con un pase en tres cuartos de campo, el vasco se giró, encaró y soltó un zurdazo que acabó dentro de la portería peruana.

Tras el gol comenzó el espectáculo, y no precisamente sobre el césped. Uno no podía estar ni dos minutos tranquilo observando el encuentro, ya que la megafonía, atronadora, te sobresaltaba constantemente con música, animaciones al más puro estilo NBA o peticiones para animar a los equipos. Surrealista.

Cuando se alcanzó el primer cuarto de hora apareció lo que denominaban el «parececam», un juego que consistía en buscar en la grada a algún aficionado que se asemejase a un famoso. Curioso, cuanto menos.

El espectáculo… estaba en la grada

Si uno miraba hacia la grada, y la atronadora megafonía lo permitía, se escuchaba el ya clásico «¡unas papas, unas papas!», de los vendedores de comida que recorrían las escaleras del estadio. Aunque la cúspide del surrealismo llegó a los 23 minutos, cuando, lloviendo y con apenas 18 grados en Puebla, el partido se detuvo para una pausa de hidratación. Nada tenía sentido. Entonces apareció la ola, la que no podía faltar en semejante sainete.

Volviendo al fútbol, pasada la media hora de encuentro Rodrigo abrió para Ferran Torres. El jugador del Barcelona, descarado y opositando con fuerza a ser titular en el debut ante Cabo Verde, pisó línea de fondo y puso el balón al corazón del área. Allí apareció Pedri, el futbolista más aclamado de la noche, entrando con potencia desde segunda línea para firmar el segundo tanto español. Antes del descanso, el propio Ferran pudo encontrar su premio, pero el gol se le escapó por muy poco.

Llegó el intermedio y con él el gran momento de un speaker con alma de DJ que se gana el sueldo con creces. Música, animación y kiss cam fueron sus platos fuertes. Cuando sonó ‘El Rey’ vivió su gran momento. Lástima que la reanudación lo empañara al llamar Jesús Pino a Yeremy Pino por la megafonía. Pero qué importaba. A esas alturas, el espectáculo ya hacía tiempo que había trascendido al fútbol.

En el partido no pasaban demasiadas cosas, pero el speaker con alma de DJ seguía a lo suyo. A los cinco minutos de la segunda parte apostó de nuevo por la kiss cam, enfocando en los videomarcadores a una joven pareja que debía darse un beso ante todo el estadio. Ellos, disciplinados, cumplieron con su cometido mientras el animador, MVP indiscutible de la noche, gritaba aquello de: «¡Te lo vas a comer!».

Yeremy puso la sentencia

Pero bueno, también había que hablar de fútbol. Luis de la Fuente aprovechó el descanso para dar entrada a David Raya por Unai Simón. También saltaron al campo Dani Olmo, Eric García y Yeremy Pino -recuerden, Jesús Pino para el speaker-. Precisamente el canario, tras un error estrepitoso del guardameta peruano, un fallo a la altura de lo que se estaba viviendo en Puebla, firmó el tercer gol de España.

Con el partido resuelto, Perú recortó distancias gracias a un gol de Jairo Vélez. Un tanto que animó a un estadio que empezó a corear el nombre del combinado sudamericano.  Tras esto, Ferran pudo hacer el cuarto, se vivió otra absurda pausa de hidratación y el encuentro entró en una fase en la que resultaba difícil discernir qué tenía más protagonismo: si el fútbol o todo lo que ocurría a su alrededor. La megafonía seguía marcando el ritmo con Sabina entre otros al tope, el público respondía a cada propuesta y España, mientras tanto, cumplía con el trámite. Ganó, no sufrió y completó su última prueba antes de que llegue la hora de la verdad. En Chattanooga ya espera el Mundial.

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