Madrid

Este es el mirador más desconocido de todo Madrid: es increíble para pasear, está en Latina, y en realidad pocos lo conocen

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Parque de Cuña Verde de Latina. (Foto: Diario.Madrid.es)
Blanca Espada

Uno de los mejores planes en Madrid es disfrutar de uno de sus muchos miradores, como el Templo de Debod o la azotea del Círculo de Bellas Artes que son los que siempre se mencionan o de los más conocidos. Sin embargo, en el distrito de la Latina hay uno que muchos desconocen pero que es también de los mejores. Se encuentra dentro de un parque de unas 65 hectáreas y seguro que muchos lo atraviesan a diario pero es sinceramente un mirador de lo más desconocido.

Estamos hablando del Parque de la Cuña Verde de Latina, que está en el entorno de Lucero y que comunica con otros espacios como la Casa de Campo y el parque de San Isidro. Dentro del propio se encuentran dos miradores, el Alto y el Bajo, desde los que se abre una vista privilegiada hacia el centro de Madrid. El Palacio Real y la Catedral de la Almudena son dos de las referencias más fáciles de reconocer, de modo que si deseas ver la capital desde las alturas merece la pena visitar estos miradores, y más cuando podemos aprovechar para dedicar la tarde con un paseo, montar en bicicleta o descubrir rincones bastante diferentes entre sí. Rosaledas, estanques, instalaciones deportivas, zonas infantiles e incluso restos de la Guerra Civil aparecen a lo largo del recorrido hasta llegar a los miradores.

El mirador más desconocido de todo Madrid

Si deseas ver una de las mejores panorámicas de todo Madrid, debes dirigirte al Mirador Alto de la Cuña Verde ya que al ganar altura, tienes una vista amplia del perfil de Madrid. La posición permite identificar algunos de sus edificios más conocidos sin tener que compartir el espacio con las aglomeraciones habituales de otros miradores de la ciudad. Frente a este, aparecen el Palacio Real y la Catedral de la Almudena, pero la vista alcanza mucho más. Con buena visibilidad pueden distinguirse el Faro de Moncloa, las torres situadas al norte de la capital, Plaza de Castilla, la Torre de Madrid o el edificio de Plaza de España donde se encuentra el Hotel Riu. Y si se dirige la mirada hacia el lado contrario, la sierra completa el paisaje.

Pero además, tenemos el Mirador Bajo que está situado al este de la calle Alhambra, mientras que el Alto queda al oeste. En este, el atardecer suele ser uno de los momentos más elogiados por quienes conocen el lugar, ya que te puedes sentarte frente al horizonte y ver cómo cambia la luz sobre la ciudad.

Mucho más que un lugar desde el que ver el skyline

Los miradores de la Cuña Verde pueden ser además, la excusa perfecta para recorrer el parque. Las calles Sepúlveda y Alhambra atraviesan este gran espacio, en el que se han distribuido caminos y zonas de descanso entre una vegetación bastante variada. Por allí crecen plátanos de sombra, pinos piñoneros, cedros, tilos, chopos, almeces y castaños de Indias, además de algunos ejemplares de pino del Himalaya. Como dato curioso aparecen árboles que explican otra historia del barrio, ya que  podemos encontrar moreras y albaricoqueros que en realidad, proceden de los antiguos patios y huertos vinculados a las infraviviendas que existieron en esta zona antes de su transformación. El parque comenzó a desarrollarse en 1991 y su última fase terminó en 2002. Un año después fue inaugurado durante la etapa de José María Álvarez del Manzano como alcalde de Madrid.

Quien quiera recorrerlo en bicicleta dispone de un carril bici que cruza el parque de extremo a extremo. También hay rocódromo, zonas de calistenia, campos de fútbol, canchas de baloncesto y aparatos de gimnasia. Para los niños, uno de los rincones que más llama la atención es un enorme parque infantil con forma de barco pirata. Y el agua también aparece en distintos puntos. La Cuña Verde cuenta con tres estanques y, en el Cerro de la Mica, nace una pequeña ría con fuentes en forma de caracola. Una pasarela peatonal elevada sobre la calle Caramuel permite continuar el paseo sin abandonar este corredor verde.

Los restos de la Guerra Civil escondidos en la Cuña Verde

No todo en este parque tiene que ver con el paisaje. Entre sus rincones permanecen también restos de fortines y búnkeres de la Guerra Civil que recuerdan el papel que desempeñó esta parte de Madrid durante el conflicto y que hoy conviven con caminos, árboles e instalaciones deportivas, aunque la zona ha cambiado considerablemente durante las últimas décadas. En 2006 fueron demolidas algunas estructuras metálicas y de hormigón y en 2013 desapareció una zona de infraviviendas. Tres años antes, en 2012, se había colocado una placa en recuerdo de Andrés Saborit, que fue teniente de alcalde de Madrid durante los años treinta. Por último, el parque recibió nuevas actuaciones de mejora en 2020.

Cómo llegar a la Cuña Verde de Latina

Llegar en transporte público es fácil. Una de las opciones más cómodas es Laguna, donde coinciden la línea 6 de Metro y la C-5 de Cercanías. También pasan por los alrededores los autobuses 17, 25, 31, 55 y 119 de la EMT.

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