Incluía la misiva remitida al Príncipe saudí y otros 13 folios

Complicidad total: Juan Carlos reenvió a la comisionista del AVE la carta en la que la recomendó al príncipe saudí

Don Juan Carlos remitió a la comisionista internacional Shahpari Zanganeh, la esposa del traficante de armas Adnan Kashogui, un fax con la misiva que envió a la Corte saudí recomendándola como coordinadora del proyecto del AVE a La Meca. La carátula del documento está encabezado con el escudo de La Zarzuela y como remitente aparece la anotación en inglés: “H.M. THE KING OF SPAIN” (“SU MAJESTAD EL REY DE ESPAÑA”).

Complicidad total: Juan Carlos reenvió a la comisionista del AVE la carta en la que la recomendó al príncipe saudí

El contenido del fax, que incluía la carta de recomendación a favor de la bróker iraní remitida a la Corte saudí y otros trece folios extras, era tan reservado que aconsejaba al propio monarca a escribir en inglés a pie de página y de su puño y letra: “Privado y Confidencial”, subrayado dos veces.

Su Majestad (SM) así mismo reflejaba en el texto las buenas relaciones que mantenía con Zanganeh: “A la atención de Mrs. S. Zanganeh con mi afecto”. Y rubricaba el mensaje con la firma: “Juan Carlos R.”. La inicial de Rey.

OKDIARIO desveló ayer que el entonces Rey de España envió, el 13 de marzo de 2006, una carta al Príncipe de Arabia Saudí y ministro de Defensa, Sultán Bin Abdul Aziz, en la que presentaba a Zanganeh como “persona de confianza” para “coordinar de manera privada” las negociaciones a favor de un consorcio de empresas españolas que se presentaban al concurso de la construcción del tren de alta velocidad de Medina-La Meca. El proyecto, que fue adjudicado a finales de aquel año, contaba con un presupuesto de 12.000 millones de euros y contemplaba unas comisiones millonarias.

Este periódico ha podido verificar que la letra que figura en la carátula del fax pertenece a Don Juan Carlos, aunque el texto está redactado con letras en versales. A simple vista se puede apreciar que la letra “R” de “MRS” es idéntica a la “R” que usa el monarca en su firma cuando destaca su condición de Rey de España.

Los prolegómenos de la obra del Siglo

El fax dirigido en persona por Don Juan Carlos a Zanganeh era transmitido a mediados de marzo de 2006, un mes antes de la visita que SM tenía previsto realizar a Riad, la capital de Arabia Saudí, acompañado por una delegación de empresarios españoles. En ese viaje oficial, el Rey y la intermediaria iraní, que era presentada como la coordinadora de la misión española, tenía como objetivo cerrar un acuerdo para que el consorcio hispano-saudí obtuviera la adjudicación del tren de alta velocidad.

Se trataba de una ambiciosa obra de ingeniería y tecnología que surcaba el desierto de Arabia para comunicar las ciudades de Medina y La Meca, ciudad santa que todos los años recibe cientos de miles de peregrinos musulmanes.

El viaje de SM resultaba de vital importancia para atraer el interés de la Corte saudí a favor de las empresas españolas. Don Juan Carlos, que se dirigía al Rey Abdullah como “mi hermano”, desempeñó con astucia e inteligencia su papel de lobista.

Por su parte, Zanganeh contaba con las especiales relaciones de su esposo, Adnan Kashogui, con la Casa Real árabe. El traficante de armas, saudí de nacimiento, con tan sólo 27 años había realizado por encargo del entonces príncipe Faisal la compra de un cargamento de rifles británicos por importe de un millón de libras esterlinas para suministrarlos a las fuerzas monárquicas de Yemen, que soportaba una guerra civil. Desde entonces, Kashogui estableció un estrecho vínculo con toda la monarquía saudí: con los príncipes Sultan y Fahd, dos de los siete hijos del rey Abdul-Aziz y de Hassa Sudairi, la que era  su esposa favorita.

Kashogui también entabló una amistad duradera con el príncipe Abdullah, el decimotercer hijo de Abdul-Aziz, quien gobernaba el país cuando se puso en marcha el plan del AVE y era amigo de Don Juan Carlos.

Comisiones millonarias

Los lazos del traficante de armas, hijo de un médico saudí, con la Corona fueron tan estrechos que años después logró suministrar al Estado árabe un sistema integral de defensa, que le proporcionó centenares de millones de dólares por sus intermediaciones. El caché de las comisiones del vendedor de armas pasó del 5% al 15%.

Zanganeh, como destacó la prensa internacional, aprendió rápido el oficio de mercader de su esposo y logró desbloquear el proyecto del AVE cuando en 2011 se atascó por presiones internacionales. Ella y Don Juan Carlos fueron los artífices de que España se hiciera con una de las obras de ingeniería más importantes de la segunda década del siglo XXI, junto a la del Canal de Panamá.

La  belleza persa, que se educó fuera de Irán, recibió una buena formación hasta que finalizó sus estudios en la Universidad de Columbia, una universidad privada estadounidense ubicada en Alto Manhattan, Nueva York. De buena familia, Shahpari pertenecía a la clase alta iraní, muy relacionada con el régimen de los ayatolás.

Complicidad total: Juan Carlos reenvió a la comisionista del AVE la carta en la que la recomendó al príncipe saudí
Adnan Khashoggi y Shahpari Zanganeh.

Zanganeh, hija de una importante cantante de ópera iraní, muy respetada, y de un hombre perteneciente a una estirpe muy próxima a la revolución que logró la caída del shah, mantiene unas excelentes relaciones con el Gobierno de Teherán, con quien comenzó a estrechar lazos gracias a su tío, que fue ministro de Petróleo para los ayatolás entre 1997 y 2005.

Años antes de eso, en 1990, la belleza persa se casó con el traficante de armas Adnan Kashogui, con quien tuvo dos hijos, Khamal y Samiha. Su vida a partir de entonces dio un giro radical, que fue engrosando, según algunos medios iraníes, su ambición en el negocio de la intermediación internacional.

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