Graves disturbios en París durante las protestas contra la ley que castiga difundir imágenes de Policías

Disturbios en París durante la manifestación contra la ley de seguridad integral.

Policía y manifestantes se han enfrentado este sábado en París durante una manifestación convocada para este sábado contra una ley que prohíbe grabar o sacar fotografías a miembros de las fuerzas de seguridad. El país galo vive momentos de alta tensión social tras la agresión de un agente de policía al productor de música Michel Zecler, de raza negra.

En el vídeo que acompaña a esta noticia se puede ver los fuertes disturbios que han tenido lugar. Algunos de los manifestantes han quemado varios vehículos y han prendido fuego a barricadas para enfrentarse a las fuerzas de seguridad, en torno a la plaza de la Bastilla, lanzando objetos contra los agentes. El fuego ha provocado densas columnas de humo negro que se podían ver a distancia. Según medios locales, como ‘Le Figaro’, la Policía ha disparado botes de gas lacrimógeno contra los violentos manifestantes que iban vestidos de negro e identificados como «antifascistas».

Aunque en un primer momento la Prefectura de París había limitado el permiso de manifestación a la Plaza de la República, finalmente, el decreto fue suspendido por el tribunal administrativo de la capital francesa y ha terminado autorizando a que los manifestantes marchen entre La República y La Bastilla, donde se han producido los graves altercados. La marcha no contaba con el visto bueno de los gendarmes dado el peligro de contagio que podría representar un evento multitudinario cuando la segunda ola de casos de Covid está afectando particularmente a «la región de París y los departamentos de la ciudad».

Decenas de miles de franceses tomaron las calles de las principales localidades galas, a pesar de las restricciones instauradas por la pandemia de coronavirus, para protestar contra un proyecto de ley sobre seguridad nacional cuyos detractores consideran una mordaza. Aunque las manifestaciones han tenido lugar en diversos puntos del país vecino, los altercados más graves han tenido lugar en la capital.

Diversos vídeos en redes sociales muestran la violencia de los disturbios. Entre las acciones vandálicas que los manifestantes han llevado a cabo está el incendio de la fachada del Banco de Francia, tal y como muestra el vídeo a continuación:

Difusión «malintencionada»

Mientras en París, la manifestación convocada ha terminado en graves disturbios. En otras localidades galas como Marsella, Montpellier o Lille, miles de personas han tomado las calles para protestar contra la citada ley de seguridad integral.

En el centro de las protestas figuran tres artículos presentes en el proyecto de Ley de Seguridad integral que la semana pasada recibió el visto bueno de la Asamblea Nacional. Esta ley regula y persigue el uso de drones y la difusión de imágenes de las fuerzas del orden tomadas por los ciudadanos con sus teléfonos móviles.

En concreto, el artículo 24 del citado proyecto es el principal punto de mira de los manifestantes. Mediante este artículo se castiga con un año de cárcel y con hasta 45.000 euros de multa la difusión «malintencionada» de fotografías o vídeos de policías.

El Gobierno de Emmanuel Macron asegura que el fin de esta nueva ley es proteger a los agentes de Policía de señalamientos y de ser el blanco de incitación al odio en las redes sociales con revelaciones sobre su vida privada. Pero los detractores defienden que muchos casos de violencia policial podrían quedar impunes sin esas grabaciones por parte de ciudadanos o por las cámaras de los periodistas. A su vez, sostienen que se trata de una disposición inútil, ya que el marco jurídico actual ya tiene las herramientas necesarias para perseguir esos delitos y defienden que el derecho francés «sanciona los actos, no las intenciones».

«Este proyecto de ley pretende restringir la libertad de prensa, la libertad de informar y de ser informado, la libertad de expresión, en fin, las libertades públicas fundamentales de nuestra República», han declarado los convocantes de las protestas.

Ante la indignación popular provocada por el artículo 24 del proyecto de ley, el primer ministro Jean Casteix trató de buscar una solución creando una «comisión independiente encargada de proponer una nueva redacción». La iniciativa no fue bien acogida por los parlamentarios de todo el espectro que expresaron su enfado por entender que esa comisión es un «menosprecio» para sus funciones.

Los manifestantes reclaman «la retirada de los artículos 21, 22 y 24» del proyecto de ley y la «del nuevo esquema nacional de mantenimiento del orden» que se publicó en septiembre. Este nuevo esquema obliga a la prensa a dispersarse cuando así lo ordenen las fuerzas del orden. De esta manera se impide a la prensa cubrir el desarrollo de los acontecimientos, a menudo violentos, sobre todo en los últimos meses.

Entre las voces críticas, además de ciudadanos de a pie, se encuentran los relatores de derechos humanos de la ONU. El debate ha llegado incluso al Parlamento Europeo. Además de las tradicionales estructuras de izquierda, sindicales o de la sociedad civil, muchas personalidades se suman a las protestas. Los chalecos amarillos, cuyas manifestaciones, a veces violentas sacudieron al país en 2018 y 2019, son también esperados.

Desalojo violento y paliza a un productor negro

Esta última semana, dos casos de violencia policía han avivado el debate sobre la fuerza empleada por los agentes en determinados casos. Así, el pasado lunes, durante una manifestación que congrego a cientos de inmigrantes en una céntrica plaza de París, los gendarmes evacuaron brutalmente a los manifestantes. Las imágenes del suceso muestran como los agentes sacaban de la plaza a varias personas de los pelos, zarandeaban violentamente a periodistas. El altercado fue grabado por los medios ahí presentes y por los móviles de los ciudadanos. Los vídeos se convirtieron en virales en las redes sociales.

Por otra parte, el jueves, unas cámaras de seguridad grabaron como tres policías propinaban una paliza a un productor de música, llamado Michel Zecler y de raza negra. Tras hacerse públicas las imágenes la prensa, las redes sociales y algunos personajes públicos de renombres estallaron contra la violencia policial.

El propio presidente Macron declaró que las imágenes daban «vergüenza» a la vez que encargó al Gobierno que le presentara «propuestas» para «luchar con más eficacia contra la discriminación». El mismo día que se publicaron las controvertidas imágenes, Macrón encargó al ministro del Interior, Gérald Darmanin, uno de los ministros más importantes de su ejecutivo, que impusiera sanciones ejemplares y claras a los policías protagonistas del vídeo, que se encuentran acusados y pendientes del proceso judicial.

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