Historia
Antropología

Hallazgo estremecedor en Polonia: encuentran en una cueva evidencias de canibalismo humano hace 18000 años

  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

Cuando alguien habla de canibalismo, la imagen suele parecer sacada de una película de terror. Algo brutal y difícil de imaginar en sociedades reales, pero en la Europa prehistórica fue una realidad.

Durante años muchos investigadores dudaron de algunos casos antiguos porque las pruebas no siempre resultaban claras. Sin embargo, el análisis reciente de restos encontrados en una cueva del sur de Polonia confirma que sí hubo canibalismo hace miles de años.

Los huesos conservan marcas que indican que varias personas fueron descuartizadas poco después de morir y procesadas igual que los animales cazados.

Expertos encuentran pruebas de canibalismo humano hace 18.000 años en una cueva

Un grupo internacional de investigadores revisó restos humanos procedentes de la cueva Maszycka, situada en el valle de Prądnik, dentro del actual Parque Nacional de Ojców, en el sur de Polonia. El lugar se encuentra a unos 20 kilómetros al norte de Cracovia y lleva más de un siglo despertando interés entre arqueólogos.

Los científicos identificaron 63 fragmentos de huesos humanos pertenecientes al menos a 10 individuos: seis adultos y cuatro niños. Por la composición del conjunto, algunos especialistas creen que podrían formar parte de una misma unidad familiar.

Según explica un artículo publicado en la revista Science, los restos aparecieron mezclados con huesos de animales y fragmentos de herramientas de piedra. Los arqueólogos tampoco encontraron una disposición propia de un enterramiento ni indicios de ritual funerario. Los fragmentos humanos estaban dispersos entre otros restos del lugar.

El examen microscópico confirmó que muchos huesos presentan cortes realizados con herramientas de piedra. En varios casos las marcas indican que alguien retiró la carne cuando el cuerpo aún estaba fresco. Los investigadores también detectaron fracturas intencionadas en huesos largos, un procedimiento habitual cuando se busca extraer la médula.

Los cráneos muestran otro patrón llamativo. Algunos fragmentos revelan que alguien abrió las cavidades de forma deliberada, probablemente para acceder al tejido cerebral.

Qué descubrieron los arqueólogos al revisar los restos de la cueva

El arqueólogo Francesc Marginedas, del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social, revisó parte del material guardado durante décadas en el Museo Arqueológico de Cracovia. Mientras examinaba cajas clasificadas como restos de animales encontró fragmentos humanos que excavaciones anteriores habían pasado por alto.

Ese trabajo permitió ampliar el conjunto de restos estudiados y entender mejor el contexto. Al comparar las marcas de corte, los investigadores comprobaron que los huesos humanos presentan el mismo patrón de procesamiento que los animales cazados hallados en la cueva.

Los restos pertenecen a grupos de la cultura magdaleniense, una sociedad de cazadores-recolectores que habitó Europa al final de la última Edad de Hielo. Aquellas comunidades también dejaron algunas de las pinturas rupestres más conocidas del continente, como las de Lascaux o Altamira.

La cueva Maszycka no es grande, apenas alcanza unos 13 metros de longitud y su entrada se abre hacia el suroeste. Aun así, el conjunto de restos sugiere que en ese lugar ocurrió un único episodio en el que varias personas murieron y sus cuerpos fueron manipulados poco después.

Qué pudo provocar el canibalismo en la cueva Maszycka

Los arqueólogos no creen que el grupo recurriera al canibalismo por falta de comida. En el mismo yacimiento aparecieron numerosos restos de animales cazados, sobre todo renos y antílopes. Ese detalle indica que los habitantes de la zona disponían de otras fuentes de alimento.

Por eso los investigadores consideran otra explicación. Una de las hipótesis más aceptadas apunta a un contexto de conflicto entre distintos grupos humanos.

Hace unos 19.000 años los grandes glaciares comenzaron a retirarse y dejaron libres amplias zonas que hasta entonces estaban cubiertas por hielo. Ese proceso abrió nuevos territorios de caza y provocó desplazamientos de distintos grupos humanos.

A medida que varias comunidades se movían hacia esas áreas, las tensiones y la competencia por los recursos aumentaron. En ese contexto, los especialistas creen que lo ocurrido en la cueva Maszycka pudo estar relacionado con un enfrentamiento entre grupos de cazadores-recolectores.

En ese escenario, los vencedores habrían consumido a sus enemigos como un gesto de dominio o humillación. Los antropólogos utilizan el término exocanibalismo para describir este comportamiento, que implica comer a miembros de otro grupo.