Estupor entre la comunidad arqueológica: encuentran a 60 metros bajo el mar dos huesos de gigantes denisovanos que vivieron hace 45.000 años

Un equipo de la Universidad de Tokio y el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Taiwán identificó dos huesos de la pierna, un fémur y una tibia, como restos de un denisovano de gran tamaño. Los huesos aparecieron en el canal de Penghu, un canal submarino en el estrecho de Taiwán, a profundidades de entre 60 y 120 metros.
Los restos pertenecieron a individuos que vivieron hace entre 45.000 y 43.000 años. Los dos huesos, bautizados Penghu 2 (el fémur) y Penghu 3 (la tibia), formaban parte de una gran colección de fósiles dragados del canal que el coleccionista privado Li-Ren Hou donó en 2011 al museo taiwanés.
Los investigadores identificaron ambos huesos como restos humanos en 2010 y, desde 2012, los analizaron por etapas (tomografías, dataciones, y análisis genómicos y proteómicos) para minimizar el daño a los fósiles. Yousuke Kaifu y Chun-Hsiang Chang lideraron el equipo, con la participación de instituciones de Japón y Taiwán. El hallazgo se detalló en un estudio preliminar publicado en bioRxiv en agosto de 2026.
¿Cómo identificaron al denisovano hallado bajo el mar en Taiwán?
Mediante paleoproteómica (el análisis de proteínas antiguas conservadas en el hueso), el equipo extrajo material genético de ambos fósiles y detectó en los dos una variante presente únicamente en los denisovanos, ausente en los neandertales y en la práctica totalidad de los humanos actuales.
Los árboles genealógicos construidos a partir de esas proteínas agruparon a Penghu 2 y Penghu 3 junto con Penghu 1, una mandíbula denisovana hallada antes en la misma zona y publicada en la revista Science en 2025, y con Denisova 3, un individuo de referencia de la Cueva de Denisova, en Siberia.
Nuevas dataciones por radiocarbono de fósiles de fauna del mismo yacimiento, incluida la propia tibia Penghu 3, situaron el hallazgo hace entre 45.000 y 43.000 años, en un período frío del Pleistoceno tardío. No hay registro de dónde exactamente del canal se recolectó cada hueso, pero el análisis de conservación del colágeno indica que Penghu 2 y Penghu 3 pertenecieron a individuos distintos.

¿Qué tamaño tenía este denisovano hallado en Taiwán?
El fémur Penghu 2 mide 49,1 cm de longitud máxima, una medida que corresponde a un individuo de entre 176 y 180 cm de estatura y unos 82,5 kilos de peso. La tibia Penghu 3, de 43,2 cm (con un mínimo seguro de 41,1), corresponde a alguien de entre 180 y 190 cm y unos 91 kilos.
Por el gran tamaño de ambos huesos, los autores estiman que pertenecieron a hombres, aunque no cuentan con confirmación biológica del sexo. Son algunos de los huesos más grandes conocidos del género Homo en todo el Pleistoceno, comparables a los homínidos más corpulentos hallados en África y Europa.
La diferencia es más marcada frente a otros homínidos arcaicos del este asiático continental. El Homo erectus de Zhoukoudian, en China, que vivió hace entre 780.000 y 700.000 años, era entre 20 y 30 cm más bajo y entre 20 y 30 kilos más liviano que los denisovanos de Taiwán.
¿Qué reveló la forma del fémur sobre el estilo de vida de este denisovano?
El fémur combina rasgos arcaicos, como su robustez y la forma del cuello femoral, con un detalle que los propios autores no esperaban encontrar. En la cara posterior del hueso sobresale un pilar femoral marcado, una cresta ósea gruesa y angular típica de los humanos modernos del Paleolítico Superior (cazadores-recolectores con alta movilidad) y ausente en otras especies arcaicas.
Los investigadores plantean dos hipótesis que no se excluyen mutuamente. La primera es que estos denisovanos llevaran un estilo de vida con mucha movilidad terrestre, similar al de los primeros humanos modernos. La segunda apunta a un posible cruce genético entre denisovanos y humanos modernos tempranos que ya habitaban la región en esa época.
¿Por qué el hallazgo de Taiwán cuestiona el tamaño corporal?
El tamaño de estos denisovanos pone en duda la regla de Bergmann, que predice cuerpos más pequeños en las especies que viven cerca del ecuador, donde el clima es más cálido. Taiwán está a apenas 23 grados de latitud norte y, sin embargo, alberga a algunos de los homínidos más grandes conocidos.
Los autores del estudio sugieren que el gran tamaño cerebral ya documentado en otros denisovanos, como el del cráneo de Harbin, en el norte de China, podría explicarse en parte por el gran tamaño corporal de la población. Es un patrón similar al que antes se había propuesto para los neandertales.