5 lecciones de la historia que podrían evitar la próxima crisis global
La historia es una maestra sabia y, aunque a menudo olvidamos sus lecciones, es fundamental recordar que cada crisis lleva consigo la oportunidad de aprender y crecer.
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La historia ha demostrado repetidamente que ignorar las advertencias de los expertos puede tener consecuencias devastadoras. Desde las advertencias sobre el cambio climático hasta las recomendaciones de los científicos durante la pandemia de COVID-19, subestimar la ciencia puede resultar en crisis profundas y duraderas.
Caída de un gran banco
Hablar de crisis global es hablar de la quiebra del banco Lehman Brothers. Antes de que se anunciara esa fatídica noticia, la Reserva Federal se reunió con carácter de urgencia para tomar una decisión con respecto al futuro del gigante de inversión. Finalmente, el 15 de septiembre de 2008, se produjo la quiebra del banco y con ella, la peor crisis financiera de la historia reciente.
Lecciones que hay que aprender
Este hecho provocó PIB no recuperados, mercados fragmentados y muchos países endeudados. España fue uno de ellos, ya que a medida que el mercado colapsaba, el PIB español iba en caída y los bancos, poco a poco, dejaban de dar crédito. Actualmente, después más de diez años de dificultades económicas, estas son las cinco grandes lecciones que podrían evitar la próxima crisis global.
- Emplear políticas de prevención, no de reacción
La principal lección aprendida con respecto a los instrumentos financieros bancarios es, sin duda, la necesidad de leyes y controles que se anticipen a los cambios y ciclos del mercado a través de estudios y auditorias que posibiliten la previsión.
Otra lección importante fue la de actuar a tiempo y tomar decisiones que permitan una recuperación más rápida, sobre todo por parte de los gobiernos, ya que en la anterior crisis tardaron mucho en darse cuenta de que necesitaban apoyo externo.
- Mercados más regulados
El mercado inmobiliario y bancario del 2008 se centraba en especulación, la sobreexposición y el humo. Muchas de las hipotecas eran otorgadas a personas no aptas y la venta posterior de dichas hipotecas camufladas, además de otros productos financieros, provocó la construcción de un mercado que llevaron a varios países a ser poseedores de activos tóxicos. La desregulación que hubo en la principal potencia económica mundial, EE.UU., fue desde luego una de las grandes causas.
La lección que España aprendió es contar con entidades que regulen estos mercados y limitar las concesiones de préstamos y las tasas de interés. Además, en la actualidad los requisitos para conceder una hipoteca son mucho más exigentes, por lo que es poco probable volver a experimentar la crisis de las hipotecas subprime.
- Una nueva forma de invertir
Antes del 2009, la confianza en la inversión bancaria era muy alta y las inversiones se enfocaban en los activos inmobiliarios y en acciones de algunas empresas de sectores en específico. Debido a la crisis bancaria, la confianza en los bancos fue mermando y los inversionistas comenzaron a buscar otras opciones, diversificando sus carteras e invirtiendo en otros valores de diferentes industrias.
En la actualidad, la aparición de los ETF, los Roboadvisors y los fondos indexados han facilitado el acceso de los inversionistas a una cartera diversificada. Todo ello les permite tener más oportunidades de inversión, incluso para aquellas personas que no podían permitírselo.
- La vivienda no siempre se revaloriza
Antes de la crisis, en España se tenía la idea errónea de que adquirir una vivienda en propiedad era una inversión segura. Debido a la burbuja inmobiliaria, el costo de la vivienda subía constantemente y, por tanto, al vender se obtenía un mayor beneficio. Sin embargo, a finales de 2011 el precio de la vivienda había caído alrededor del 25%.
Actualmente, los españoles han aprendido una gran lección: el costo de la vivienda no siempre sube. Con frecuencia, el costo de la vivienda es mayor en la compra que en la venta y a ello se le suma el difícil acceso al crédito hipotecario. Por ello, muchos españoles viven en alquiler.
- Tener un mayor control de la deuda
La crisis global del 2008 dejó una gran lección a las familias y a las empresas: tener un mayor control de sus deudas. Según los datos proporcionados por el Banco de España, en julio del 2018 el índice de deuda se redujo en 1% (hasta los 706.889 millones de euros), mientras que en los hogares españoles descendió un 0,2% (1.470 millones de euros) respecto a julio del año anterior, situándose nuevamente a los índices previos a la crisis.
Las empresas españolas también lograron reducir su deuda hasta alcanzar a su nivel más bajo desde el 2006.
No olvidar la crisis del 29
La economía no puede crecer indefinidamente La Gran Depresión de 1929 nos enseñó que un crecimiento económico descontrolado puede llevar a una caída estrepitosa. En esa época, la especulación financiera y la falta de regulación permitieron que la burbuja económica estallara, dejando a millones en la pobreza. La lección aquí es que la economía debe ser sostenible y equitativa. Los modelos económicos que fomentan un crecimiento inclusivo y sostenible son fundamentales para evitar crisis futuras. Promover políticas que reduzcan la desigualdad y protejan el medio ambiente es esencial para garantizar un futuro más estable.
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