Gastronomía
Postres

Uno de los mejores dulces para pasar las tardes de invierno solo se elabora en un pueblecito de Huesca

  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

Después de una comida y antes de un café llega ese momento en el que apetece un dulce que cambie el sabor. Están los básicos, como unas galletas o un bizcocho sencillo, pero también hay elaboraciones más complejas, con masa estirada y relleno, que requieren tiempo y técnica, pero que valen la pena.

En Huesca hay un postre que destaca por su sabor. Sólo se elabora de forma tradicional en un pequeño municipio de la provincia y en invierno es de lo primero que se agota en los obradores.

Este es el dulce tradicional que sólo se elabora en este pueblo de Huesca

El dulce que más se consume en la zona es el dobladillo de Almudévar, que se prepara, como su nombre indica, en el municipio de Almudévar, a unos 20 kilómetros de la capital oscense. Son una pieza de masa fina doblada sobre sí misma que encierra un relleno dulce a base de azúcar, harina y aceite.

A diferencia de la conocida Trenza de Almudévar, los dobladillos no llevan hojaldre ni grandes capas. La masa es sencilla y el protagonismo lo tiene el relleno, que queda compacto en el interior tras el horneado.

La elaboración parte de una masa de harina, agua, aceite de oliva virgen extra, manteca de cerdo, azúcar y una pequeña cantidad de levadura. Se mezcla todo hasta obtener una textura elástica. Tras un reposo, se estira con rodillo hasta dejar una lámina muy fina. Ese grosor es clave para que el resultado final quede crujiente.

El relleno combina miel, harina de almendra y canela, aunque hay versiones más básicas con azúcar, harina y aceite, conocidas como rebojo. Una vez extendido en la parte central de la masa, se pliega en forma de tríptico, cerrando bien los extremos. Después se pincela con aceite, se espolvorea azúcar y se pincha la superficie para que no se hinche en el horno.

Se hornean en torno a 190 grados durante unos 30 o 35 minutos, hasta que la superficie queda dorada. El resultado es una pieza rectangular, plana y firme, que se puede conservar varios días sin perder textura. Por eso tradicionalmente era un dulce práctico para agricultores y pastores.

Hoy pueden encontrarse durante todo el año en obradores de Almudévar, aunque su consumo aumenta en los meses de invierno y en fechas como Navidad o las fiestas patronales. El precio ronda los 3 a 5 euros por pieza, según tamaño.

Cómo hacer dobladillos de Almudévar en casa

Preparar dobladillos de Almudévar en casa requiere organización y algo de práctica con el rodillo. La clave está en trabajar la masa cuando aún mantiene elasticidad y en estirarla lo suficiente sin que se rompa.

El proceso no es complejo, pero conviene tener todos los ingredientes medidos antes de empezar, porque la masa se trabaja en caliente tras mezclar los líquidos hervidos con la harina.

Ingredientes para hacer dobladillos de Almudévar

Para el relleno:

Elaboración de dobladillos de Almudévar

Este postre se puede servir templado o a temperatura ambiente. Es ideal para compartir y lo puede comer cualquier goloso.