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Amaia Montero pincha en su vuelta con La Oreja de Van Gogh: «La primera vez que me subo al escenario y lo hago fatal»

Amaia Montero con La Oreja de Van Gogh
Amaia Montero. (Foto: Europa Press)

Hace unos meses parecía una posibilidad lejana, casi un deseo de los fans más nostálgicos, pero ya es una realidad: La Oreja de Van Gogh ha vuelto a los escenarios. El grupo, con tres décadas de trayectoria, ha regresado con fuerza en una nueva etapa que ha generado tanta expectación como división entre sus seguidores, especialmente tras el regreso de Amaia Montero y la salida de Leire Martínez. El reencuentro con el público se ha producido en el Bizkaia Arena, donde 18.000 personas han coreado algunos de los himnos más icónicos de la banda, como Rosas o La Playa, en una noche cargada de emoción, pero también de debate.

La vuelta del grupo ya había comenzado a gestarse meses antes, cuando presentaron su primer tema en esta nueva etapa, Todos estamos bailando la misma canción, en la celebración de Año Nuevo. Aquella actuación no estuvo exenta de polémica, con críticas en redes sociales que apuntaban incluso a un supuesto uso de playback por parte de la vocalista. A ello se sumaba la ausencia de Pablo Benegas, otro de los miembros fundadores y compositor, que también decidió abandonar la formación. Desde entonces, las entradas para la gira se agotaron rápidamente, obligando a ampliar fechas ante la enorme demanda, lo que ya hacía prever un regreso de gran impacto… Pero con una presión añadida sobre el escenario que no se sabe si podrán sobrellevar.

En su primera gran cita en Bilbao, Amaia Montero quiso detenerse unos instantes para dirigirse al público con un discurso cargado de emoción. «Han pasado muchas vidas dentro de estos años y estar aquí con vosotros es mucho más que un concierto», afirmó durante el show. La cantante también añadió una reflexión sobre su propio proceso personal: «Hubo muchísimos días de oscuridad en los que pensé que todo había terminado para mí, que la vida y la música se habían apagado sin mí, para siempre». Unas palabras especialmente significativas si se tiene en cuenta el periodo que vivió en 2022, cuando su imagen pública generó preocupación y se hizo público que atravesaba graves problemas de salud mental, con episodios de depresión y ansiedad que la alejaron durante un tiempo de la vida pública.

Amaia Montero con La Oreja de Van Gogh
Amaia Montero. (Foto: Europa Press)

El arranque del concierto estuvo marcado por una puesta en escena ambiciosa, con un importante despliegue de luces y efectos visuales. Amaia Montero apareció sobre una plataforma con un estilismo llamativo: un mono rosa neón, sin mangas y con muñequeras de aire noventero. Un look que nos recordaba a Demi Moore y Leticia Sabater en sus buenos tiempos. El objetivo parecía ser el querer conectar directamente con los inicios del grupo y con la estética de aquella etapa dorada en la que canciones como Rosas marcaron a toda una generación.

Sin embargo, más allá del componente nostálgico y visual, el concierto también dejó sensaciones encontradas entre el público. Algunos asistentes celebraron el reencuentro y la energía del espectáculo, mientras que otros señalaron ciertas dudas en el rendimiento vocal de la cantante, especialmente en los tramos más exigentes del repertorio. Uno de los momentos más comentados fue la interpretación de Nothing Compares 2 U, de Sinéad O’Connor, donde el público pudo ver ese punto en el que no se cantaba, se gritaba y perdía los acordes, llegando a desafinar notablemente. 

Las reacciones en redes sociales no tardaron en aparecer, con opiniones enfrentadas. Algunos usuarios fueron especialmente duros con lo visto en el escenario con frases como: «Van Gogh se habría cortado las dos orejas para no tener que oír esto» ó «Me callo porque es más cómodo engañarse». Mientras tanto, el público del estadio no paraba de corearla. La propia Amaia Montero fue consciente del momento y quiso dirigirse al público con honestidad al final del concierto: «La primera vez que me subo al escenario y lo hago fatal, soy consciente». Una frase que provocó una fuerte ovación entre los asistentes.

A pesar de todo, la gira continúa y el reto ahora es sostener el nivel en un calendario exigente, con varias fechas consecutivas en ciudades como Madrid. El regreso de La Oreja de Van Gogh ha devuelto a la actualidad a uno de los grupos más importantes del pop español, pero también ha abierto un nuevo capítulo en el que la expectación convive con la presión y las dudas sobre su rendimiento en directo.

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