Gastronomía
Alimentos

Los niños la ven en el campo y juegan con ella: en la posguerra española era un alimento vital de subsistencia

  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

La posguerra española se recuerda como una época dura, en la que la comida se basaba en el aprovechamiento. En ese momento surgieron recetas inusuales que hoy casi nadie replica, y en este caso se trata de una planta que prácticamente ningún español consume en la actualidad.

La lechuga, la rúcula o el kale son verduras habituales que hoy aparecen en cualquier ensalada, pero si alguien menciona esta planta, la reacción suele ser de sorpresa. Hoy es algo que los niños arrancan para jugar y que nadie imaginaría acompañada de tomate o una vinagreta.

Esta es la planta que se comía en la posguerra y que hoy casi nadie lleva a la mesa

Aunque hoy pase desapercibido, el diente de león fue un alimento clave durante los años más duros de la posguerra española. Crecía en cunetas, prados y campos abandonados, y eso lo convertía en una fuente de alimento accesible cuando escaseaban el pan, la carne o el aceite. Sólo había que conocer la planta y agacharse a recogerla.

Muchas familias la incorporaron a su dieta por pura necesidad. Las hojas se usaban cuando no había otra verdura, y las raíces se guardaban como un recurso más.

Además, quienes la consumían estaban aportando al cuerpo vitaminas y minerales esenciales en una época marcada por la desnutrición. Además, se le atribuían propiedades depurativas, algo muy valorado cuando la medicina resultaba inaccesible.

Cómo se comía el diente de león en la posguerra

El diente de león se preparaba de forma sencilla. Las hojas jóvenes se lavaban bien y se comían crudas con un aliño básico, cuando había vinagre y sal. Si resultaban demasiado fuertes, se cocían unos minutos y se cambiaba el agua para suavizar el sabor. Después se añadían a potajes, tortillas sin apenas huevo o guisos de patata.

Las flores, cuando aparecían, se aprovechaban si había aceite suficiente para freírlas. No era algo habitual, pero en algunas zonas se hacía. Las raíces se secaban, se tostaban y se molían para preparar una bebida caliente que recordaba al café.

Al final, nada se desperdiciaba, cada parte de la planta tenía un uso, porque cualquier recurso era valioso.

Receta sencilla para probar el diente de león

Aunque ya no se consume el diente de león como antes, la realidad es que existen recetas sencillas que suelen gustar a quien lo prueba, y esta ensalada es un buen ejemplo.

Ingredientes:

Procedimiento:

No hace falta añadir nada más. El diente de león tiene un sabor marcado y funciona mejor cuando el plato es sencillo.

Qué tener en cuenta antes de consumir esta planta

Antes de recoger diente de león hay que fijarse en el entorno. Nunca debe cogerse cerca de carreteras o zonas tratadas con productos químicos. También conviene identificar bien la planta, ya que existen otras similares.

Además, no todo el mundo lo tolera igual. Tiene un efecto diurético marcado y puede interferir con algunos tratamientos.