Jordi Cruz, chef: «Las zanahorias más sabrosas no se cuecen, se hornean con 25 g de mantequilla, 2 cucharadas de harissa y un puñado de nueces»
Las zanahorias son una de las verduras más versátiles de la cocina y pueden consumirse crudas, cocidas, al vapor o como parte de cremas y zumos. Además, esta hortaliza aporta fibra, agua y carotenoides con actividad provitamínica A.
Jordi Cruz propone una forma diferente de prepararlas: sustituir la cocción en agua por el horno para conseguir una guarnición dorada, tierna y llena de sabor.
Cómo hacer las zanahorias al horno de Jordi Cruz
La clave de esta receta está en utilizar calor seco. Al hornear las zanahorias, parte del agua que contienen se evapora y sus azúcares naturales se concentran. Esto favorece un exterior más dorado y un sabor más intenso.
El chef recomienda utilizar zanahorias pequeñas o cortar longitudinalmente las más gruesas para aumentar la superficie que queda expuesta al calor.
La receta parte de 800 gramos de zanahorias pequeñas, que se condimentan con mantequilla, aceite de oliva, harissa, miel y comino. Un detalle importante es la cantidad de harissa: la preparación original emplea dos cucharaditas, aunque puede sustituirse por pimentón picante con ajo.
Estos son todos los ingredientes que necesitas para preparar esta receta:
- 800 gramos de zanahorias pequeñas.
- 25 gramos de mantequilla derretida.
- 2 cucharaditas de harissa.
- 2 cucharaditas de miel.
- 2 gramos de comino.
- 2 cucharaditas de zumo de limón.
- 1 cucharada de vinagre balsámico.
- 2 cucharadas de aceite de oliva.
- Un puñado de nueces picadas.
- Cilantro fresco.
- Tomillo y romero.
- Sal y pimienta negra.
Cómo preparar las zanahorias al horno
El primer paso consiste en precalentar el horno a 200 ºC. Después hay que lavar bien las zanahorias. Si tienen la piel fina, basta con cepillarlas, y si son gruesas, se pueden pelar y cortar a lo largo para facilitar una cocción uniforme.
En un bol se mezclan la mantequilla derretida, el aceite de oliva, la harissa, la miel, el comino, la sal y la pimienta. Las zanahorias se incorporan a esta mezcla y se remueven hasta que queden bien impregnadas por todas sus caras.
A continuación, se colocan sobre una bandeja formando una sola capa, sin amontonarlas. Deben asarse durante 30-40 minutos, dándoles la vuelta a mitad de la cocción. El objetivo es que queden tiernas por dentro y doradas por fuera.
El toque de miel, limón y nueces que completa la receta de Jordi Cruz
Mientras las zanahorias están en el horno, se prepara una sencilla vinagreta con el zumo de limón, el vinagre balsámico, un chorrito de aceite de oliva y una pizca de sal. Cuando las zanahorias salen del horno, se pasan a una fuente y se riegan inmediatamente con esta mezcla.
El último paso consiste en añadir nueces picadas, cilantro fresco, tomillo y romero. Las nueces aportan el contraste crujiente frente a la textura tierna de la hortaliza, mientras que las hierbas completan el perfil aromático del plato.
La propuesta de Jordi Cruz funciona estupendamente como guarnición para un pollo asado o para otros platos principales de carne o pescado, pero también puede servirse como preparación vegetal. La zanahoria, una hortaliza habitual y fácil de encontrar, adquiere así una textura y un sabor diferentes sin necesidad de una elaboración complicada.
Por último, según la FEN, la zanahoria destaca por su contenido en vitamina A y carotenoides. Por cada 100 gramos de porción comestible aporta alrededor de 40 kilocalorías, 2,9 gramos de fibra y 88,7 gramos de agua.