Ni el aceite ni la sartén: el truco definitivo de Jordi Cruz para lograr unas patatas extra-crujientes en la freidora de aire
Lograr la textura perfecta en las patatas fritas sin sumergirlas en aceite parece un reto imposible para muchos aficionados a la cocina. Sin embargo, el reconocido chef Jordi Cruz ha revelado un método infalible que transforma por completo el uso de la freidora de aire.
Mediante una técnica de triple cocción, puedes obtener un resultado profesional: exterior crujiente e interior tierno con apenas grasa.
El método de tres pasos de Jordi Cruz para unas patatas perfectas en airfryer
La mayoría de las personas cometen el error de introducir el tubérculo directamente en la cesta de la freidora de aire tras el corte. Jordi Cruz propone una alternativa basándose en lo que denomina el método de triple cocción.
Esta técnica no depende de la cantidad de aceite, sino de preparar la estructura de la patata para que el calor circule de forma óptima. El proceso comienza con la selección y el corte de las patatas en bastones uniformes. Una vez cortadas, debes sumergirlas en agua fría durante un tiempo determinado.
Este paso resulta vital para eliminar el exceso de almidón superficial, responsable de que las piezas se peguen entre sí y no adquieran una capa exterior rígida. Tras el remojo, el secado debe ser minucioso para que el pequeño hilo de aceite que añadirás después se adhiera correctamente a la superficie.
¿Cuál es el secreto de la triple cocción en las patatas fritas para obtener una textura irresistible?
La clave que diferencia esta receta de cualquier otra es la precocción en el microondas. Tras embadurnar ligeramente los bastones con aceite, Jordi Cruz recomienda en un vídeo en su cuenta de Facebook colocarlos en un bol cubierto con film de cocina.
Al cocinarlas durante 6 minutos a una potencia de 800 W, las patatas experimentan un proceso similar al confitado tradicional. Las piezas quedan extremadamente tiernas y cocidas uniformemente desde el interior, un estado que la freidora de aire difícilmente consigue por sí sola sin quemar los bordes.
Este paso intermedio protege la jugosidad del alimento. El vapor generado dentro del recipiente bajo la película permite que la patata se ablande sin deshidratarse. Es el contraste entre este interior casi cremoso y el choque térmico posterior en la freidora de aire lo que garantiza el éxito de la técnica.
Técnicas para dominar la temperatura y los tiempos en la freidora de aire
Una vez que las patatas salen del microondas, entra en juego la precisión y el control del calor. El acabado crujiente requiere dos fases diferenciadas dentro de la freidora de aire para asegurar un dorado homogéneo. En la primera etapa, tienes que programar el aparato durante 15 minutos a una temperatura constante de entre 185 y 190 °C.
Por otro lado, es obligatorio remover la cesta a mitad del tiempo para que el aire caliente impacte en todas las caras de los bastones. Para alcanzar el nivel de excelencia de Jordi Cruz, el toque final es decisivo. Para ello, sube la temperatura de la airfryer a 200 °C durante los últimos 5 minutos de cocción.
Este incremento brusco de calor evapora la humedad residual de la piel y crea esa costra dorada tan característica. Al finalizar, solo tienes que agregar sal al gusto.