Hoy se nos revuelve el estómago, pero en la posguerra fue un alimento básico para que muchos sobrevivieran
En la posguerra española lo que se comía no era lo más sabroso ni lo más completo, sino lo que había a mano en cada momento. La falta de alimentos marcaba la dieta diaria y obligaba a improvisar con lo poco disponible.
De ahí salieron recetas como los boquerones sin boquerones, guisos hechos con apenas ingredientes o preparaciones que hoy resultan difíciles de imaginar, como esta, que hoy prácticamente no se consume.
Este es el alimento de posguerra que ayudó a muchos a sobrevivir
Las tripas de tordo son los intestinos del zorzal, un ave pequeña que en invierno se alimenta sobre todo de aceitunas y bayas. En la posguerra, este detalle tenía importancia, porque se consideraba que esas tripas estaban relativamente «limpias» en comparación con las de otros animales.
La preparación de las tripas de tordo era sencilla. Se limpiaban con agua, a veces con un poco de vinagre si había, y se freían en manteca de cerdo. En algunas casas se añadía tomate para dar algo de sabor y hacer el plato más completo. Estas se servían en raciones pequeñas, acompañadas de pan duro, que a menudo también se freía para aprovecharlo mejor.
El contexto explica por qué las tripas de tordo llegaron a formar parte de la dieta. La escasez obligaba a aprovechar cualquier recurso de la caza menor. El tordo se podía capturar con trampas sencillas y sin necesidad de armas, lo que facilitaba su consumo en entornos rurales.
Diferencias de las tripas de tordo frente a otras vísceras
Las tripas de tordo se diferencian de otras vísceras tanto por su tamaño como por su uso. No tienen relación directa con las tripas de cerdo o de cordero que siguen presentes en la cocina actual.
Las tripas de cerdo se utilizan sobre todo como envoltorio para embutidos. Son resistentes, largas y requieren un proceso de limpieza específico. Las tripas de tordo, en cambio, son muy finas y frágiles, por lo que no sirven para ese uso. Se consumían directamente tras la fritura. En el caso del cordero, las vísceras dan lugar a preparaciones como zarajos o gallinejas.
Otra diferencia está en el origen. Las tripas de ganado proceden de matadero, mientras que las tripas de tordo dependían de la captura directa del animal. Esto limitaba su disponibilidad y hacía que su consumo fuera puntual y ligado a la caza.
Cómo hacer tripas de tordo en casa
Cada familia adaptaba la preparación según los ingredientes disponibles. Aun así, existe una base común recogida en recetarios de subsistencia, como el libro Las recetas del hambre. La comida de los años de posguerra, de David Conde y Lorenzo Mariano.
Ingredientes para cocinar tripas de tordo
- Tripas de tordo.
- Manteca de cerdo o aceite.
- Tomate.
- Pan.
Procedimiento para preparar tripas de tordo
- Limpiar las tripas con agua varias veces.
- Añadir un poco de vinagre durante la limpieza si se dispone de él.
- Calentar manteca de cerdo en una sartén.
- Freír las tripas hasta que estén doradas.
- Retirar y reservar.
- En la misma grasa, añadir tomate y cocinar unos minutos.
- Incorporar de nuevo las tripas y mezclar.
- Servir con pan, preferiblemente duro o frito.
Temas:
- Comida
- Gastronomía