Una familia de emprendedores extremeños lanza al mercado la única cerveza verde del mundo con aceite de oliva virgen extra
La empresa familiar Aceites Clemen, de Puebla de Sancho Pérez (Badajoz), ha lanzado al mercado Clemenbeer, la primera cerveza del mundo elaborada mediante la integración molecular de aceite de oliva virgen extra.
Para conseguirlo, la almazara extremeña se alió con los maestros cerveceros de Castreña Brewing y trabajó durante años para resolver un problema técnico que parecía imposible: estabilizar la grasa del aceite dentro de un líquido sin recurrir a aromas artificiales.
El resultado es una cerveza de color verde brillante, tipo lager, con una graduación de 4,8% y completamente libre de gluten. Se elabora con extracto puro de AOVE obtenido de aceitunas de la variedad manzanilla carrasqueña, autóctona de Extremadura, y se comercializa en latas de 44 centilitros a través de la tienda online oficial de Aceites Clemen.
Qué hace diferente a una cerveza con aceite de oliva frente a una lager normal
El reto técnico de fabricar Clemenbeer no es poco. La grasa destruye la espuma de forma natural, así que añadir aceite a una cerveza convencional arruinaría su textura en segundos. Aceites Clemen y Castreña Brewing resolvieron ese problema mediante una técnica de integración molecular que estabiliza la grasa del AOVE dentro del líquido, manteniendo una espuma ligera pero estable, algo que no se consigue con una mezcla casera de aceite y cerveza.
El perfil de sabor también cambia respecto a una lager tradicional. Mientras una cerveza convencional se define por el amargor del lúpulo y el dulzor de la malta, Clemenbeer suma los polifenoles del aceite de oliva, que aportan notas frutales, matices herbáceos y un retrogusto sedoso que reduce la astringencia típica del lúpulo.
El color verde tampoco tiene el mismo origen que en otras cervezas similares. Las cervezas verdes que se ven habitualmente en fechas como San Patricio usan colorantes artificiales, y algunas variantes «saludables» recurren a algas como la espirulina. En Clemenbeer, el verde brillante procede directamente del extracto natural de la aceituna manzanilla carrasqueña, sin colorantes añadidos.
Por último, hay una diferencia en las propiedades del producto. Al contener AOVE real y no un aroma artificial, la cerveza traslada parte de los antioxidantes naturales del aceite a la bebida. Y está formulada desde el origen para ser completamente libre de gluten, apta para celíacos, algo que no ocurre con la mayoría de las cervezas comerciales del mercado.
Quién está detrás de la cerveza verde con aceite de oliva extremeño
Aceites Clemen es una almazara tradicional fundada en 1942 en Puebla de Sancho Pérez, en plena tierra olivarera extremeña. La familia detrás del proyecto lleva décadas dedicada a la producción de aceite de oliva virgen extra de la variedad manzanilla carrasqueña, reconocida por su sabor y su baja acidez.
Clemenbeer es la culminación de varios años de investigación biotecnológica dentro de la empresa, que ya había explorado el uso de su AOVE en otros productos como cosmética natural y bombones antes de dar el salto a la cervecería. La versión 3.0 de la fórmula es la que finalmente resolvió el reto de estabilizar el aceite a nivel molecular dentro de un medio hidroalcohólico, abriendo una nueva línea de negocio dentro del sector oleícola de la región.
Para la familia fundadora, el lanzamiento es una forma de diversificar el sector oleícola extremeño hacia el mercado de las bebidas premium, demostrando que el aceite de oliva puede ir mucho más allá de la cocina tradicional.