Una cerveza contra el cambio climático: Así captura dióxido de carbono esta compañía norteamericana
El dióxido de carbono hace posible que la cerveza tenga burbujas
Durante la fermentación de la cerveza se produce dióxido de carbono pero no en cantidades suficientes
La captura directa de dióxido de carbono puede ser beneficiosa para multitud de industrias
Si le preguntamos a un maestro cervecero, nos dirá que los ingredientes que siempre deben estar presentes en esta popular bebida son agua, malta, lúpulo y levadura. Pero en esta lista falta otro componente indispensable: el dióxido de carbono. ¿O acaso alguien querría tomarse una cerveza sin nada de gas y, por tanto, sin burbujas?
El dióxido de carbono se produce de forma natural durante la fermentación de la cerveza, cuando la levadura transforma los azúcares del mosto en alcohol y CO₂. Sin embargo, gran parte de ese gas se libera durante el proceso para controlar la presión en los fermentadores, por lo que muchos productores deben añadir posteriormente CO₂ adicional para ajustar la carbonatación.
En resumen, tenemos por un lado a las cerveceras, que dependen del dióxido de carbono para elaborar su producto y, por otro lado, está el problema del cambio climático, cuya causa es la excesiva presencia en nuestra atmósfera de gases de efecto invernadero, comenzando precisamente por el CO₂. ¿Y si matáramos dos pájaros de un tiro?
Captura del aire
Eso es lo que han hecho dos empresas norteamericanas que han decidido aliarse. Una de ellas es la marca californiana de cerveza Almanac y la otra es Aircapture, radicada en el mismo estado y dedicada en este caso a la captura directa de dióxido de carbono del aire (DAC, por sus siglas en inglés).
«Estamos desarrollando tecnologías climáticas que permiten ver el CO₂ atmosférico no sólo como una amenaza, sino también como una oportunidad», explica Matt Atwood, fundador y CEO de la segunda compañía.
Atwood afirma que su tecnología DAC puede beneficiar a multitud de sectores e industrias. «Se puede extraer CO₂ del aire para responder a las demandas del sector alimentario y de bebidas, o para aplicaciones a gran escala como el almacenamiento geológico o la producción de combustibles».

Aspirar y separar
Aircapture ha instalado una máquina en el estacionamiento de la cervecería que, básicamente, lo que hace es aspirar el aire y separar el dióxido de carbono mediante un sistema de filtros capaces de retener este gas incluso en concentraciones muy bajas.
Posteriormente, el CO₂ capturado se purifica hasta alcanzar calidad alimentaria y se licúa en un módulo independiente, listo para su uso en la carbonatación de la cerveza.
A diferencia del dióxido de carbono convencional que emplea la industria, este sistema consigue generar el gas directamente en el lugar donde se necesita, reduciendo el transporte, la dependencia de proveedores externos y la huella climática asociada al suministro.
Combustibles fósiles
«Normalmente, el CO₂ que se emplea en la industria procede de fuentes asociadas a combustibles fósiles y se transporta desde miles de kilómetros de distancia, con lo que puede tardar semanas en llegar. Esto genera una cadena de suministro poco fiable, en la que interrupciones logísticas o causas de fuerza mayor son relativamente frecuentes», detalla Damien Fagan, fundador y CEO de Almanac Beer Company.
Gracias a este nuevo sistema, la cervecera está reduciendo su dependencia de fuentes fósiles y ya no teme problemas de abastecimiento. «Y además, podemos seguir elaborando nuestra cerveza como siempre, pero con un menor impacto climático», destaca Fagan.
Ahorro y objetivos
Otra ventaja de la tecnología DAC es que su CO₂ es entre un 15% y un 20% más barato que el dióxido de carbono de los proveedores tradicionales. «Esto va más allá de una fábrica de cerveza. Se trata de considerar el dióxido de carbono como un recurso fiable», remarca Atwood.
En estos momentos, Almanac elabora el 20% de su cerveza utilizando este sistema de captura de dióxido de carbono in situ, pero el objetivo es llegar al 100% en el plazo de un año.
Comunidad científica
La historia de la colaboración entre Almanac y Aircapture también sirve para poner de manifiesto las altas expectativas que está generando la captura directa de CO₂ del aire no sólo entre las empresas, sino también entre la comunidad científica.
Según esta revisión de diferentes estudios académicos, «el desarrollo y la implementación de las tecnologías DAC son cruciales para alcanzar los objetivos climáticos globales. A medida que la tecnología madura, la DAC está llamada a desempeñar un papel cada vez más vital en la mitigación del cambio climático y en la transición hacia un futuro con cero emisiones netas de carbono».

Mitigación climática
Los autores de este trabajo científico también explican que «la captura directa de carbono (DAC) no es una solución aislada, sino un componente crucial dentro de una cartera más amplia de mitigación del cambio climático».
«A diferencia de la captura de carbono en fuentes puntuales, que aborda las emisiones concentradas, la DAC se centra en el CO₂ atmosférico difuso y es adaptable a diferentes ubicaciones», se explica en el paper, donde también se lanza un importante aviso: «Si bien las soluciones naturales, como la reforestación, son rentables, a menudo carecen de permanencia y su impacto es lento».
En definitiva, los investigadores recomiendan apostar por una combinación de diferentes tecnologías de eliminación y reducción. «El camino óptimo hacia la estabilización climática requiere una cartera diversificada que combine reducciones drásticas de emisiones en todos los sectores con diversos métodos de eliminación de carbono, cada uno desplegado estratégicamente en función de factores regionales y la disponibilidad de recursos», concluyen.