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Se insta a los residentes a tener cuidado con el «ciervo ladrador»: «Este animal puede provocar el colapso de ecosistemas enteros».

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Ejemplar de muntíaco chino. (Foto: Wikimedia)
Blanca Espada

No es un animal habitual en Europa. De hecho, mucha gente ni siquiera sabría reconocerlo pero lo cierto es que está dando mucho que hablar últimamente por el efecto que está creando en los ecosistemas. Se trata del muntíaco chino, un pequeño ciervo de origen asiático que en los últimos años ha empezado a aparecer de forma puntual en algunos puntos del continente.

Uno de esos casos se ha dado ahora en Pelt, en Flandes. Allí se ha detectado un ejemplar en la zona de Haagdoorndijk y Scoutsdreef, cerca del Rally Scout, donde las autoridades han pedido a los vecinos que avisen si lo vuelven a ver o encuentran algún rastro. Se le conoce como «ciervo ladrador» por el sonido que hace cuando se asusta o se siente incómodo. No es peligroso para las personas pero sí que lo es para parte de la fauna con la que convive.

Se insta a los residentes a tener cuidado con el «ciervo ladrador»

El muntíaco no llama la atención por su tamaño ya que apenas ronda el medio metro de altura y suele moverse cuando cae el sol. Durante el día permanece oculto, por eso no es fácil detectarlo a simple vista. Sin embargo, ese «ladrido» que lo caracteriza es una de las pocas pistas claras de su presencia. Es un sonido seco, bastante reconocible, aunque no siempre se escucha así que en muchos casos, lo único que delata al animal son los daños en la vegetación.

No es una especie propia de Europa. Procede de China y Taiwán y llegó aquí como animal ornamental. Con el tiempo, algunos ejemplares escaparon o fueron liberados, y así han ido apareciendo pequeñas poblaciones en distintos puntos. El principal problema que tiene el muntíaco no es su tamaño, sino su dieta. Se trata de un herbívoro que consume prácticamente todo lo que encuentra a su paso: brotes jóvenes, flores, plantas en crecimiento y vegetación baja.

Esa presión sobre la flora tiene un efecto en cadena ya que al desaparecer determinadas plantas, insectos y aves pierden su fuente de alimento, lo que puede alterar el equilibrio del ecosistema. Según explican desde la Agencia para la Naturaleza y los Bosques de Flandes, esta dinámica puede acabar generando problemas mucho mayores de lo que se percibe en un primer momento.

Y no es algo que se piense sin más, ya que en países como Reino Unido, donde la especie no ha sido controlada a tiempo, ya se han registrado consecuencias claras. Algunas especies de plantas, incluidas orquídeas raras, han desaparecido en zonas donde el muntíaco se ha extendido sin control.

Una especie invasora que se reproduce con rapidez

Otro de los factores que preocupa es su capacidad reproductiva. El muntíaco se adapta bien al entorno y puede aumentar su población con relativa rapidez si no se controla desde el principio. Por este motivo, está incluido en la lista europea de especies exóticas invasoras preocupantes. Esta clasificación implica restricciones claras: no se puede tener en cautividad, ni comerciar con ellos, ni transportarlos o liberarlos en el medio natural.

En Bélgica, los avistamientos se concentran sobre todo en la región de Amberes, aunque también se han registrado casos puntuales en Limburgo, como el actual en Pelt. En algunos casos, su presencia está vinculada a antiguos criadores o colecciones privadas.

Llamamiento a los vecinos para localizar al animal

Ante la situación, el municipio de Pelt y la Agencia para la Naturaleza y los Bosques han pedido la colaboración de los residentes. El objetivo es claro: localizar al animal lo antes posible para evitar que se asiente en la zona. Las autoridades solicitan que cualquier persona que haya visto un muntíaco o detectado rastros lo comunique a través de los canales habilitados. Esta información es clave para que los gestores de fauna puedan seguir sus movimientos y actuar con rapidez. El alcalde de Pelt, Dennis Fransen, ha insistido en la importancia de estos avisos para poder intervenir a tiempo y evitar problemas mayores.

La medida prevista es retirar al animal

La ANB ha sido clara al respecto: el ejemplar detectado debe ser retirado sin excepción. La legislación europea obliga a actuar en estos casos para impedir la expansión de especies invasoras. La forma de intervención dependerá de las condiciones sobre el terreno, pero el objetivo es el mismo en todos los casos: eliminar al animal antes de que pueda reproducirse o asentarse en el entorno.

Aunque pueda resultar una medida controvertida, los expertos recuerdan que se trata de una actuación preventiva y prioritaria, para evitar ahora un problema mayor, especialmente teniendo en cuenta los precedentes en otros países. De este modo, el caso del pequeño muntíaco en Pelt vuelve a poner sobre la mesa un debate recurrente que tiene que ver con el impacto de las especies introducidas y la dificultad de controlarlas una vez se establecen. En este caso, el margen de actuación todavía existe, pero no será indefinido.