Eclipse total del 12 de agosto: primeras previsiones meteorológicas para saber dónde poder verlo bien
El primer eclipse total en más de un siglo se verá al atardecer del 12 de agosto pegado al horizonte
Los modelos apuntan a temperaturas de 1 a 3 ºC sobre la media y a un posible giro hacia la inestabilidad
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¿Taparán las nubes el eclipse del siglo? Es la pregunta que se hacen miles de aficionados y curiosos que ya preparan su escapada para el 12 de agosto. A falta de menos de dos semanas, los primeros mapas del modelo europeo permiten aventurar una primera tendencia, según informa Meteored.
España vivirá el próximo 12 de agosto de 2026, al atardecer, el primer eclipse total de Sol visible desde la península Ibérica en más de un siglo. La franja de totalidad cruzará el norte y el noreste del país, además de Baleares, en una cita que no se repetía desde 1912.
Ya a finales de mayo, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) publicó un estudio que ofrecía sus previsiones basadas en datos muy valiosos, en la estadística. El organismo analizó la frecuencia con la que el cielo estuvo poco nuboso o despejado en distintas zonas de España durante los días 11 a 13 de agosto, entre las 17:00 y las 20:00 UTC, a lo largo de los últimos dieciséis años. El objetivo es identificar qué regiones tienen históricamente más probabilidad de ofrecer buena visibilidad durante el eclipse solar total.
La tríada ibérica
El fenómeno inaugura la denominada tríada de eclipses ibéricos, que continuará con otro eclipse total el 2 de agosto de 2027 y con uno anular el 26 de enero de 2028. Después de estas tres citas, no volverá a producirse un eclipse total visible desde España hasta 2053.
La franja de totalidad atravesará ciudades como La Coruña, Oviedo, León, Palencia, Valladolid, Bilbao, Zaragoza, Soria, Teruel, Castellón, Valencia y Palma. Al situarse España en el tramo final del recorrido, la totalidad coincidirá con la puesta de sol, en torno a las 20:30 horas peninsulares.
Esa peculiaridad ofrecerá una estampa excepcional, con el Sol muy próximo al horizonte. Por eso será imprescindible buscar un lugar con buena visibilidad hacia el oeste-noroeste, sin árboles ni edificios que estorben, para disfrutar plenamente del momento.

Cielos oscuros
La jornada reunirá, además, unas condiciones astronómicas extraordinarias. El eclipse coincidirá con el pico de actividad de las Perseidas y con la fase de luna nueva, lo que garantizará cielos especialmente oscuros y favorecerá la observación de otros espectáculos celestes durante la noche.
A falta de casi dos semanas, todavía es imposible conocer con precisión el tiempo que hará el 12 de agosto, y menos a escala local. No obstante, las previsiones semanales del modelo europeo permiten analizar las tendencias generales, aunque con una fiabilidad todavía baja.
Los mapas apuntan a que la semana del 10 al 16 de agosto estará marcada por temperaturas de 1 a 3 ºC por encima de la media, mientras que la evolución de las precipitaciones sigue siendo incierta. El arranque del mes será, en general, anormalmente cálido en la vertiente mediterránea.
Más calor de lo normal
En el noreste, de hecho, los termómetros podrían situarse entre 3 y 6 ºC por encima de lo habitual al comenzar agosto. En el oeste peninsular, en cambio, las temperaturas tenderían a normalizarse en esos primeros días del mes, con anomalías de lluvia positivas en el tercio norte y negativas en el sur.
«El eclipse de Sol del 12 de agosto en España podría coincidir con un cambio de tiempo», resume el meteorólogo Samuel Biener, climatólogo de Meteored. Los mapas insisten en que la semana del eclipse será un punto de inflexión en la evolución atmosférica.
Aunque no se aprecia una señal clara, algunos escenarios contemplan un posible aumento de la inestabilidad en el centro y el este peninsular, donde en agosto son frecuentes las tormentas de evolución. Las zonas montañosas, como los Pirineos y el Sistema Ibérico, son las más propensas.

Habrá que esperar
A partir del 17 de agosto, tras la canícula, empieza a dibujarse una señal más definida de precipitaciones por encima de la media en buena parte del país. Un chorro polar circulando por latitudes algo más bajas podría trazar meandros y abrir la puerta a episodios más inestables.
Ese patrón es habitual en la segunda quincena de agosto, cuando van llegando descuelgues de aire frío capaces de provocar importantes episodios tormentosos. La gran incógnita es si ese cambio se adelantará a la fecha del eclipse o llegará después.
«Para la tarde del 12 de agosto habrá que esperar al menos hasta la semana que viene para tener una idea más clara», advierte Biener. Entonces se sabrá si se cuela algún anticipo inestable o si aguantan las altas presiones antes de dar paso a las bolsas de aire frío.
Hasta entonces, la recomendación es clara: seguir de cerca la actualización de los pronósticos en los días previos y tener un plan B por si las nubes obligan a cambiar de destino en el último momento.
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