Comunidad Valenciana Contaminantes en la Albufera

Un laboratorio natural en la Albufera investiga eliminar el 80% de contaminantes de las inundaciones

La Albufera de Valencia, golpeada por la DANA de 2024, será una de las tres zonas piloto europeas

El proyecto Flowsafe combina biorremediación, sensores inteligentes e inteligencia artificial

Comienza a desvelarse la historia del Mar Menor: el CSIC la reconstruye con IA y datos por satélite

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Antonio Quilis
  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

La Albufera se ha convertido en un laboratorio natural que alberga un proyecto destinado a investigar cómo eliminar el 80% de los contaminantes provenientes de las inundaciones. En el recuerdo de todos está el desastre de la DANA en Valencia, que también dejó su huella en este frágil ecosistema a finales de 2024.

El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) coordina un nuevo proyecto europeo destinado a restaurar los ecosistemas degradados por las inundaciones y a reducir los riesgos ambientales que estos fenómenos movilizan en suelos, sedimentos y masas de agua. El escenario no es nuevo para los investigadores, que ya después de las inundaciones en este entorno valenciano se pusieron a ayudar, a investigar y a analizar con diversos equipos.

Ahora, en 2026, una iniciativa, denominada Flowsafe, financiada por el programa Horizonte Europa 2021-2027, desarrollará una estrategia adaptable a distintos territorios para recuperar zonas afectadas por mezclas complejas de contaminantes. Combinará materiales, comunidades microbianas y vegetales con sensores inteligentes e inteligencia artificial.

«Las inundaciones arrastran contaminantes de muy diversa naturaleza, dando lugar a mezclas que difícilmente se producirían en otras circunstancias», explica Marta Arroyo, investigadora del CSIC en el Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA) y coordinadora del proyecto.

Voluntarios retirando residuos en la Albufera tras la DANA. (Foto: Europa Press).
Voluntarios retirando residuos en la Albufera tras la DANA. (Foto: Europa Press).

Naturaleza, sensores e IA

La científica advierte de que estos episodios generan nuevos riesgos para los ecosistemas y la salud porque remueven y ponen en circulación contaminantes acumulados en los lodos. El objetivo, señala, es restaurar estos espacios «de forma más rápida, eficaz y adaptada a cada territorio».

Flowsafe diseñará una plataforma modular que integrará técnicas avanzadas de biorremediación, soluciones basadas en la naturaleza e inteligencia artificial. El sistema actuará tanto sobre los sedimentos, donde se concentra buena parte de los contaminantes, como sobre la columna de agua, que dispersa estas sustancias tras una inundación.

El proyecto se centrará en grupos de contaminantes prioritarios por su riesgo para la salud y el medio ambiente: metales y metaloides, microplásticos, productos farmacéuticos, pesticidas, PFAS e hidrocarburos aromáticos policíclicos, compuestos tóxicos generados sobre todo por la combustión.

Tres zonas piloto

Además del IATA, por parte del CSIC participan el Instituto de Gestión de la Innovación y del Conocimiento (INGENIO), que incorporará la perspectiva de género, y el Instituto de Microelectrónica de Barcelona (IMB-CNM-CSIC), que desarrollará los sensores para monitorizar la contaminación in situ y en tiempo real.

Las tecnologías se validarán en tres áreas europeas golpeadas por inundaciones recientes. Una de ellas será la Albufera de Valencia, que recibió una entrada masiva de agua y contaminantes durante la DANA de octubre de 2024, el episodio extremo más devastador vivido en la Comunidad Valenciana.

Los otros dos casos de estudio se sitúan en la subcuenca del río Kaczawa, en la región polaca de Silesia, marcada por la minería y las inundaciones de septiembre de 2024, y en la subcuenca del río Meža, en la región eslovena de Carintia, afectada por las avenidas de agosto de 2023.

vista de la albufera de Valencia
Vista de la Albufera de Valencia.

Un modelo predictivo

«Estos tres casos representan diferentes regiones biogeográficas europeas y permitirán validar soluciones adaptadas a distintos tipos de ecosistemas», subraya Arroyo. En cada emplazamiento se desplegarán sensores inteligentes y sistemas de observación de la Tierra.

Los datos alimentarán un modelo basado en inteligencia artificial capaz de identificar los contaminantes prioritarios tras una inundación, anticipar escenarios de riesgo y ayudar a diseñar intervenciones adaptadas a cada territorio.

El proyecto se enmarca en el objetivo europeo de lograr que el 90% de los hábitats degradados estén en proceso de restauración en 2050. Según el CSIC, más del 60% de la superficie de la Unión Europea presenta algún grado de degradación, una situación agravada por fenómenos extremos como las inundaciones.

El horizonte de 2050

Flowsafe incorporará criterios de sostenibilidad, circularidad, viabilidad económica e impacto social para que sus soluciones puedan ser adoptadas por las administraciones. También prevé trabajar con las comunidades locales afectadas, integrando sus necesidades en el diseño de las actuaciones.

El equipo estima que, antes de 2050, la plataforma podrá desplegarse en unas 20.000 hectáreas distribuidas en 20 emplazamientos de alto valor ecológico, donde permitiría eliminar más del 80% de las mezclas de contaminantes y reducir a la mitad el tiempo de planificación tras una riada.

El proyecto estará vigente hasta 2030, cuenta con un presupuesto de 4 millones de euros y reúne a entidades de España, Polonia, Eslovenia, Grecia, Austria y Suecia, entre ellas varios centros del CSIC, universidades, institutos de investigación, empresas ambientales y administraciones locales.