La ciencia lo confirma: calentar envases de plástico en el microondas nunca es una buena idea
En un plástico puede haber más de 4.200 sustancias químicas peligrosas
Greenpeace pide eliminar las declaraciones engañosas de los envases de plástico
El consumo de platos preparados ha aumentado un 3,8% en el último año
Calentar la comida que ha sobrado del día anterior o descongelar un plato preparado son acciones habituales en nuestro día a día. Para ello solemos recurrir a dos elementos tan directamente relacionados que a veces pareciera que se venden juntos. Hablamos de ese dúo casi inseparable que forman el microondas y los envases de plástico.
Pero esta combinación está muy lejos de ser inofensiva. Así lo señala un reciente informe que advierte de que calentar platos preparados o comida precocinada en sus envases de plástico aumenta el riesgo de liberación de microplásticos y compuestos químicos potencialmente tóxicos para nuestra salud.
Alerta: Microplásticos en la comida precocinada es el título de este trabajo que ha sido realizado por Greenpeace a partir del análisis de 24 estudios científicos recientes. Su conclusión es que los alimentos envasados y comercializados con la etiqueta de «apto para calentar» están exponiendo a millones de personas a contaminantes invisibles a diario.
Miles de partículas
Una de las investigaciones revisadas detectó que se estaban filtrando entre 326.000 y 534.000 partículas a los alimentos tras sólo cinco minutos en el microondas, una cifra entre cuatro y siete veces superior a la del horno.
El informe también señala que se utilizan o están presentes en los plásticos más de 4.200 sustancias químicas «altamente peligrosas» para la salud humana y ambiental; la mayoría, sin estar reguladas en los envases alimentarios.
Además, evidencia que los recipientes viejos, rayados o reutilizados son peores, ya que el plástico desgastado libera casi el doble de partículas de microplásticos en comparación con los envases nuevos.

Enfermedades
Según multitud de estudios científicos, la exposición a sustancias químicas presentes en envases de plástico está relacionada con un mayor riesgo de desarrollar enfermedades metabólicas y cardiovasculares, trastornos del neurodesarrollo durante el desarrollo fetal y la infancia, impactos en la salud reproductiva e infertilidad y diversos tipos de cáncer.
Por su parte, los micro y nanoplásticos pueden causar inflamación sistémica y estrés oxidativo al entrar en el torrente sanguíneo, así como daño en tejidos y órganos, ya que al ser tan pequeños pueden atravesar barreras biológicas y acumularse.
Las sustancias químicas procedentes de envases plásticos ya han sido identificadas en cuerpos humanos. En particular, se han detectado al menos 1.396 sustancias químicas procedentes de envases alimentarios de plástico en cuerpos humanos.
Crecimiento del sector
A pesar de estos riesgos conocidos, el informe apunta que los platos preparados y envasados en plástico son uno de los segmentos de mayor crecimiento del sistema alimentario mundial, con un valor de casi 190.000 millones de dólares (161.428 millones de euros) y un aumento pronunciado debido a que los hogares dependen más de la comida de conveniencia.
Así sucede también en España, donde el consumo de platos preparados ha aumentado un 3,8% en el último año, según el balance de la Asociación Española de Fabricantes de Platos Preparados (ASEFAPRE), como consecuencia de la falta de tiempo y espacio en los nuevos modelos de hogar.

Respuesta insuficiente
Ante esta situación, Greenpeace ha asegurado que la respuesta que están dando los organismos reguladores y países es insuficiente en todo el mundo, a la vez que las etiquetas de «apto para microondas» y «apto para horno» proporcionan una «falsa tranquilidad» a los consumidores.
El informe advierte de que la crisis de los plásticos está siguiendo el mismo patrón observado con el tabaco, el amianto y el plomo. A pesar de la evidencia científica, el problema se ha topado con la negación de la industria y el retraso regulatorio.
«Nos están envenenando mientras intentamos alimentar a nuestras familias. El riesgo es evidente, hay mucho en juego y el momento de actuar es ahora. No podemos confiar en las promesas engañosas de las empresas y lobbies del plástico», afirma el responsable de residuos de Greenpeace, Julio Barea.

Tratado Global
Mientras los gobiernos negocian el Tratado Global de la ONU sobre los Plásticos, Greenpeace ha instado a las partes negociadoras a actuar siguiendo el principio de precaución para evitar el uso de plásticos y productos químicos peligrosos en los materiales en contacto con alimentos.
Además, ha reclamado que se eliminen las «declaraciones engañosas» de los envases de plástico, se proteja legislativamente a la población frente a la exposición a sustancias peligrosas, se prohíban los envases de plástico de un solo uso para alimentos y bebidas y se desarrollen sistemas de reutilización basados en materiales no tóxicos.
Tres gestos clave
Greenpeace también recomienda que tengamos en cuenta estos tres gestos clave:
- Regla de oro: Nunca calientes comida en recipientes de plástico, aunque digan que son «aptos». Pásala siempre a un plato de cerámica o un recipiente de vidrio.
- Adiós al film transparente: Evita que el plástico toque la comida caliente. Si usas film para cubrir un plato, asegúrate de que no haya contacto directo.
- Renovación: Deshazte de los recipientes de plástico viejos, rayados o desgastados; liberan el doble de microplásticos que los nuevos.
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