Madrid-Valencia por 5 euros: el coche eléctrico ya gana a la gasolina en la Operación Salida
Cargar en casa es hasta un 84% más barato que hacerlo en un cargador ultrarrápido de carretera
España supera los 56.000 puntos de recarga públicos y el eléctrico de ocasión se dispara un 45%
El encarecimiento de la gasolina empuja al alza un 107% la demanda de coches eléctricos de ocasión

Las vacaciones de verano vuelven a poner a prueba el bolsillo de las familias españolas y el coste de moverse por carretera gana peso en plena operación salida, tal y como está el precio de los combustibles actualmente. Según estimaciones de Clicars, compañía española líder en venta de coches reacondicionados, llenar el depósito de un coche de gasolina puede rondar los 80 euros frente a los 5 euros que puede costar cargar un eléctrico en casa.
Ese argumento económico empieza a notarse en la demanda previa a las vacaciones. El interés por los coches eléctricos creció un 50% en mayo y junio y las ventas se duplicaron respecto al año anterior. Una tendencia en línea con las cifras de GANVAM, que apuntan a una subida del 45,3% en las ventas de eléctricos de ocasión durante el primer semestre, hasta las 18.677 unidades.
Los coches eléctricos hace tiempo que dejaron de ser vehículos sólo para la ciudad. Hoy, con autonomías que superan los 800 kilómetros en los modelos más avanzados y una red de recarga que crece sin parar, el eléctrico se ha convertido en una alternativa tan limpia como económica para los viajes largos del verano.
La mejor recarga, en casa
El gran secreto del ahorro está en enchufar el coche antes de salir. Cargar el vehículo en el domicilio puede ser hasta un 84% más barato por kilovatio hora que hacerlo en un punto público, según los cálculos de Endesa. Frente a los 0,128 euros por kWh de una tarifa doméstica específica para coche eléctrico, un cargador ultrarrápido de electrolinera puede marcar hasta 0,79 euros.
Trasladado a un viaje concreto, salir de casa con la batería llena en un Madrid-Valencia de unos 360 kilómetros puede costar apenas 5 euros si el coche no necesita parar. Si la autonomía ronda los 300 kilómetros, bastaría con una recarga parcial en ruta de unos 30 minutos, con un coste de entre 8 y 15 euros, lo que dejaría el trayecto completo en torno a los 13 o 20 euros.
Salir con el coche cargado supone además un ahorro de casi 40 euros para una batería de 60 kWh. A ese ahorro se suma el tiempo de paradas que se evita y, si se climatiza el coche mientras sigue enchufado, un consumo más eficiente de cada kilovatio antes de arrancar.

Autonomía real para rutas largas
Una de las grandes dudas es la disponibilidad de puntos de recarga durante el viaje, y las cifras invitan a la tranquilidad. España cuenta ya con más de 56.000 puntos de recarga de acceso público operativos, según el último Barómetro de Electromovilidad de ANFAC. A ellos se suman las estaciones de recarga rápida de las principales autovías, capaces de dejar el coche listo en apenas 30 minutos.
Conviene, eso sí, no confiarse con las cifras de fábrica. Entre la autonomía homologada y la real puede haber una diferencia de entre el 15% y el 25%, según el modelo, el estilo de conducción y la edad de la batería. El ritmo del tráfico, las altas temperaturas, las vías secundarias y el peso extra de maletas y pasajeros disparan el consumo en verano.
Planificar la ruta con antelación permite saber dónde están los puntos disponibles y adaptar las paradas al vehículo. En carretera, lo más eficiente es la carga ultrarrápida en paradas cortas, que resuelve del 20% al 80% de batería en 10 o 20 minutos, y detenerse en el 80%, porque el último tramo se ralentiza de forma considerable.
Un plan B para no fallar
España sumaba a finales de 2025 más de 850.000 vehículos eléctricos e híbridos enchufables, según AEDIVE, así que toda Operación Salida puede poner a prueba la paciencia o la planificación. La recomendación es sencilla: marcar en el itinerario al menos dos alternativas a cada punto de recarga ideal, una anterior y otra posterior, por si aparecen caravanas o el cargador está ocupado.
El precio de compra sigue siendo, aun así, la principal barrera. Mientras un eléctrico nuevo ronda de media los 42.000 euros, el mercado de ocasión permite acceder a modelos reacondicionados desde 12.000 euros o con cuotas de 190 euros al mes, con autonomías superiores a los 300 kilómetros y garantía de hasta tres años.

«Durante años, muchos conductores han visto el coche eléctrico como algo lejano, caro o pensado sólo para la ciudad. Eso está cambiando», explica Alejandro González, asesor comercial experto en coches eléctricos de Clicars. La firma señala que modelos como el Opel Mokka, el Peugeot 2008 o el Nissan Leaf permiten rutas de verano como el propio Madrid-Valencia sin que el precio o la autonomía sean una barrera.
Cinco eléctricos para viajar lejos
Entre los candidatos con mejor relación autonomía-precio figuran el Opel Corsa, con 330 kilómetros de autonomía desde 12.000 euros; el Peugeot 208, con 362 kilómetros desde 12.500; y el Opel Mokka, con 374 kilómetros desde 15.000. La lista la completan el Nissan Leaf, con 385 kilómetros desde 15.500 euros, y el Peugeot 2008, que alcanza los 406 kilómetros desde 14.000.
Todos pasan un completo proceso de reacondicionamiento en el que se revisa la batería, la mecánica, la carrocería y el equipamiento antes de salir a la venta. La conclusión, en pleno éxodo estival, es que la barrera del eléctrico en verano es cada vez menos técnica y más mental: con un poco de planificación, la carretera sale a cuenta.