'Caso Majestad'

Sánchez dice que las revelaciones sobre Juan Carlos I son “inquietantes y perturbadoras”

Preocupación en Moncloa con las revelaciones que van apareciendo, día tras día, sobre la posible comisión de delitos por parte del Rey emérito. Después de que ayer la ministra portavoz, María Jesús Montero, pasara de puntillas afirmando que el Gobierno respeta los tiempos y las actuaciones judiciales, hoy es el presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, quien ha hablado del tema. Sánchez ha considerado «inquietantes y perturbadoras» las noticias que se van conociendo sobre Don Juan Carlos.

El presidente reconoce que estas informaciones «nos perturban a todos, a mí también»; pero defiende que «hay una justicia que está actuando y unos medios de comunicación que no miran para otro lado, al contrario, se hacen eco de esas informaciones». Entre esos medios se encuentra OKDIARIO, el primer periódico español que desde hace más de dos años lleva revelando los negocios de Juan Carlos I en el exterior y el movimiento de divisas a través de Corinna Sayn Wittgenstein.

En la misma línea que se manifestó ayer María Jesús Montero, Sánchez ha defendido la institución de la Corona. El objetivo es evitar que todo lo que se está conociendo afecte al actual jefe del Estado. Por eso, Moncloa se apresura a diferenciar entre lo ocurrido con anterioridad con el papel actual de la Monarquía. El presidente ha recordado que «la propia Casa Real está marcando distancia con esas informaciones».

Pese a las afirmaciones realizadas hoy por el presidente en una rueda de prensa junto al primer ministro italiano, Giuseppe Conte, de visita en la Moncloa, el Ejecutivo mantiene su respeto a las actuaciones del Poder Judicial. Desde el Gobierno dejan en manos del Tribunal Supremo el calendario de la investigación y el determinar si el Rey emérito cometió algún ilícito. En caso de ser así, el Supremo deberá decidir si se puede juzgar en España debido a su inviolabilidad.

Según la declaración de Corinna Sayn Wittgenstein ante el fiscal suizo, los 65 millones que el Rey emérito le transfirió a su cuenta como «regalo y gratitud», procedían de una donación a Juan Carlos I del ya fallecido rey Abdalá de Arabia Saudí.

La donación monetaria de Don Juan Carlos a su ex compañera sentimental se efectuó después del accidente de Botswana, en abril de 2012. Aquel escándalo, que desembocó en la abdicación del ex monarca, también se llevó por delante la relación íntima de la que fuera princesa alemana con Don Juan Carlos, que ya atravesaba por una crisis.

En una declaración notarial, Corinna Sayn Wittgenstein reconocía ante un juzgado de instrucción de Madrid que «seguíamos siendo amigos y el Rey Emérito se había convertido en alguien importante en la vida de mi hijo. El viaje (la cacería de Botswana) se nos presentó como un regalo para mi hijo, que no había estado en un safari antes. Viajé con él para supervisarle y a petición expresa del Rey Emérito. Mi ex marido, Phillip Adkins, quien se había hecho muy amigo del Rey Juan Carlos, también viajó con nosotros».

Corinna destacaba en su declaración notarial las excelentes relaciones que Don Juan Carlos establecía con su hijo Alexander, a quien trataba como un hijo. Incluso, una vez consumada su separación con la princesa alemana, el Rey Emérito siguió manteniendo una estrecha relación con el joven. SM todas las Navidades le regalaba un reloj de alta gama.

Ese vínculo filio-paterno entre Alexander y Juan Carlos justificaba que el  Monarca emérito le destinara una parte importante de la donación de los 65 millones de euros.

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