Un Sánchez demacrado por los escándalos de corrupción en su partido recibe al Papa León XIV en Madrid
Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, ha recibido este sábado al Papa León XIV a su llegada a Madrid, en el Aeropuerto de Barajas. El jefe del Ejecutivo ha aparecido ante el Papa con aspecto demacrado, efecto de los numerosos casos de corrupción por los que se investiga al entorno de Sánchez, tanto en el seno del Gobierno, como en el PSOE y su familia.
En una imagen compartida en redes sociales por el propio presidente, se puede observar su rostro envejecido, mucho más delgado que cuando llegó a la Moncloa, y surcado de demasiadas arrugas para un hombre de 54 años. Junto a Sánchez aparece el Papa, estrechándole la mano con gesto serio ante su rostro demacrado.
No es la primera vez que el aspecto del presidente del Gobierno llama la atención por los efectos que van sumando cada uno de los casos de corrupción que se ciernen sobre el socialista. Durante una sesión de control en el Congreso de los Diputados, hace sólo tres meses, Sánchez apareció ante las cámaras con un aspecto muy diferente al de cuando llegó a la presidencia tras la moción de censura a Mariano Rajoy.
Ojeras profundas, pómulos marcados y delgadez extrema son algunas de las marcas que han dejado el estrés, la tensión política y el desgaste acumulado en Sánchez. El mismo presidente que en el pasado presumía de un porte firme y atlético.
El último de los grandes escándalos que ha afectado al líder socialista es el de las cloacas del PSOE. El sumario del caso revelado esta semana refleja como Santos Cerdán, ex secretario de Organización del PSOE, junto a la fontanera Leire Díez, crearon un entramado de conexiones para «proteger los intereses del presidente» del Gobierno.
La cloaca socialista perseguía, entre otros objetivos, ejercer presión sobre jueces, fiscales y hasta agentes de la Guardia Civil y la Policía Nacional para evitar las investigaciones al círculo cercano del presidente que pudieran tumbar el Gobierno. Algunas de esas investigaciones apuntaban a David Sánchez, hermano del presidente, a Begoña Gómez, esposa de Sánchez, o incluso al ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero, ahora imputado por hasta cuatro delitos vinculados a su papel de mediador en el rescate de la aerolínea Plus Ultra y sus relaciones con el Gobierno chavista de Venezuela.