Leire Díez y el abogado de Cerdán planearon acusar sin pruebas a Repsol de financiar ilegalmente al PP
Un chat muestra cómo ambos construyeron un relato político antes de buscar el respaldo judicial
El abogado de Santos Cerdán, Jacobo Teijelo, y la ex militante socialista Leire Díez planificaron por WhatsApp presentar querellas contra Repsol por, entre otros aspectos, presunta financiación ilegal al Partido Popular. Todo ello sin pruebas para sostenerlas.
«Huele a financiación PP», escribió Teijelo el 10 de enero de 2025, al final de un largo mensaje en el que exponía su teoría sobre los vínculos entre la petrolera, Venezuela y el PP. La respuesta de Leire Díez fue inmediata y sin matices: «Absolutamente». A continuación, Teijelo solicitó ser el abogado de la querella que se derivara de esa investigación y Leire Díez se lo concedió sin más trámite: «Toda tuya. Todo esto de los hidrocarburos ya te lo he adjudicado a ti.»
El chat revela que la estrategia judicial contra Repsol y el PP no nació de pruebas documentadas, sino de una construcción política previa en la que ambos interlocutores acordaron primero la conclusión y buscaron después el respaldo jurídico.
El intercambio del 10 de enero es especialmente revelador. Teijelo dedicó varios mensajes consecutivos a exponer una teoría que conectaba a Repsol con Venezuela, PDVSA, sobornos, blanqueo de dinero y figuras del PP como José María Aznar, Alberto Cortina y el propio Alberto Núñez Feijóo, que acababa de hacer unas declaraciones públicas sobre la situación de Repsol en su calidad de presidente de la Xunta de Galicia tras una visita oficial de la cúpula de la empresa energética y petrolera.
La teoría locoíde incluía afirmaciones sobre un «circuito paralelo de contrabando más fraude de IVA» y sobre pagos a través del programa Petrocaribe con una bonificación del 60% en el precio del petróleo. Al final de esa exposición, sin aportar un solo documento que la respaldara en ese momento, Teijelo concluyó: «Huele a financiación PP».
Querella a Repsol
Leire Díez no cuestionó ninguno de los elementos de la teoría. Tampoco pidió documentación adicional. Se limitó a responder «Absolutamente» y a confirmar que Teijelo llevaría el caso.
El abogado, consciente de las limitaciones del material disponible, añadió una advertencia que no frenó el entusiasmo: «Es sólo un breve. Lo tengo en notas en papel más claro».
El chat documenta que en las semanas siguientes ambos trabajaron para construir el andamiaje documental que sostuviera esa teoría.
Leire Díez elaboró un documento de 19 páginas sobre la trama de hidrocarburos, titulado HIDROCARBUROS_v2.docx, que Teijelo recibió el 13 de enero de 2025 y analizó con detalle. Su valoración fue que el trabajo era incompleto: «Aún estás en el lado izquierdo de las ramas, es mucho más amplio desde el otro lado y de mayor claridad, estás en ramas muy bajas». Le prometió una nota informativa para esa misma tarde y añadió: «Te vas a sorprender y alegrar por la claridad».
La teoría que Teijelo había expuesto el 10 de enero se basaba en una cadena de hechos que arrancaba en 2011, cuando Repsol perdió el yacimiento de Vaca Muerta en Argentina tras su expropiación por el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
Según su fantasía, la petrolera habría buscado entonces nuevos yacimientos en Venezuela a través del ministro de Petróleo, Rafael Ramírez, con la intermediación del político Alejo Morodo. Los venezolanos habrían exigido sobornos que Repsol no podía pagar directamente, lo que habría llevado a crear un circuito de contrabando de combustible desde la refinería de República Dominicana hacia España. El margen generado por ese circuito, según Teijelo, habría servido para pagar la red de sobornos y el blanqueo.
Fabulación de Teijelo
El problema es que, en el momento en que Leire Díez respondió «absolutamente» y adjudicó la querella a Teijelo, ninguno de esos elementos había sido verificado de forma independiente.
El propio Teijelo reconoció en mensajes posteriores que la investigación tenía lagunas importantes. «Falta la historia de Aldama», escribió el 13 de enero. Y pidió a Leire Díez que preguntara a Koldo García «de qué trabajaba Aldama para Cortina Alberto», señalando que «ahí está la clave, más aún que Morodo». De hecho, la abogada de Koldo, Leticia de la Hoz, soltó esa extraña teoría en la Sala Segunda del Supremo para sorpresa e incomprensión de los presentes. Aldama negó cualquier relación en esa línea.
El chat revela además que Teijelo era consciente de los riesgos de construir un relato antes de tener las pruebas. «Es técnica de análisis de inteligencia estricta», escribió el 10 de enero, en referencia a la necesidad de que cada afirmación fuera «apoyada por los anexos de verificación.»
Pero esa advertencia metodológica no impidió que ambos avanzaran en la planificación de acciones judiciales y mediáticas antes de completar la verificación.
En paralelo a la construcción del relato sobre Repsol, el chat documenta contactos de Teijelo con periodistas varios para filtrar información orientada a sus intereses sobre la trama.
El resultado de todo ese proceso ha sido paradójico. La querella que Teijelo se adjudicó aquella tarde de enero, construida sobre una teoría que «olía» a financiación ilegal, ha acabado convirtiéndose en uno de los elementos centrales de la denuncia que el PP ha presentado contra él y contra Leire Díez ante la Fiscalía Anticorrupción. Los cazadores han sido cazados.