Peste porcina

Nuevo registro en el laboratorio sospechoso de la fuga de peste porcina en Cataluña

Los investigadores han solicitado más muestras de los virus con los que trabaja el CReSA

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Alicia Bonilla
  • Alicia Bonilla
  • Periodista especializada en Economía. Graduada en periodismo por la Universidad Complutense de Madrid.

Los Mossos d’Esquadra y la Guardia Civil registraron este martes, por segunda vez, las dependencias del centro de investigación IRTA-CReSA de Sardañola del Vallés (Barcelona) durante la investigación sobre el origen del brote de peste porcina africana (PPA) detectado el pasado 27 de diciembre en jabalís.

En concreto, el Tribunal de Instancia ha ordenado nuevas diligencias judiciales, entre las que se encuentran el requirieron de nuevas muestras de los virus con los que trabajan en este laboratorio, así como más información y documentación. Paralelamente, los agentes entraron también en el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en Madrid.

Según informa el propio laboratorio, su «actitud es de máxima transparencia y plena colaboración con las autoridades». Además han insistido en que «esta colaboración se mantendrá durante todo el proceso, atendiendo a cualquier nuevo requerimiento que pueda formular la autoridad judicial».

El primer registro policial del centro se llevó a cabo el 18 de diciembre y los agentes también se llevaron documentación y muestras de los virus.

El juzgado investiga desde el año pasado el brote de peste porcina, en un caso bajo secreto, y en que participan tanto los Mossos como la Guardia Civil. La policía trata de aclarar si se cometió un delito contra los recursos naturales y el medio ambiente, debido a algún tipo de negligencia en el tratamiento de las muestras por parte de este laboratorio.

Verificar las condiciones de bioseguridad de las instalaciones

Paralelamente a la investigación judicial, se han hecho diversas evaluaciones técnicas independientes para aclarar el origen del brote y verificar las condiciones de bioseguridad de las instalaciones.

El centro de investigación IRTA de Cataluña recuerda en el comunicado que la auditoría externa avaló «la solidez de los protocolos» y no detectó incidencias que apuntaran a una posible salida del virus desde el centro.

También se realizó un análisis genómico comparativo entre el virus detectado en los jabalíes afectados y las cepas con las que trabaja el IRTA-CReSA y, según subraya el centro, concluyó que no había coincidencia genética.

Por su parte, el Ministerio de Agricultura impulsó también una investigación independiente, que incluyó nuevas secuenciaciones genómicas y una inspección técnica de las instalaciones, y confirmó que las cepas no coincidían con la cepa responsable del brote y que no se habían identificado deficiencias estructurales ni incidencias en los protocolos de bioseguridad.

El brote de peste porcina se encuentra sólo en Cataluña, pero las consecuencias de una expansión nacional serían devastadoras para la ganadería española. El sector porcino representa el 16% de la producción agraria nacional y mueve miles de millones de euros en una actividad considerada estratégica para la economía española. La posibilidad de que el virus traspase las fronteras catalanas ha puesto en alerta máxima a toda la cadena de valor del cerdo en España.

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