La amenaza demócrata a Trump sacude Wall Street: Nvidia, Microsoft y Amazon se juegan 15 billones en bolsa
Las 'midterms' amenazan el equilibrio en Washington y abren un nuevo frente regulatorio para las grandes tecnológicas
Las elecciones de mitad de mandato celebradas este martes en Estados Unidos abren un nuevo escenario político no tan favorable para Donald Trump. Si bien, la posibilidad de que los demócratas recuperen el control del Congreso amenaza con complicar no sólo la agenda económica del presidente, también a las grandes tecnológicas.
En este sentido, el resultado podría condicionar la política fiscal del país y cambiar las expectativas de sectores que han sido protagonistas de la subida bursátil de los últimos años.
Una victoria demócrata en las dos cámaras no supondría un cambio de presidente ni permitiría a la oposición ejecutar automáticamente su programa económico. Pero sí elevaría la presión sobre la Casa Blanca, abriría la puerta a más investigaciones parlamentarias y complicaría la aprobación de presupuestos y nuevas medidas. Para los inversores, el principal riesgo no es necesariamente un giro legislativo inmediato, sino un cambio en las expectativas sobre regulación, gasto público y fiscalidad.
Según los expertos, la tecnología y, en particular, la infraestructura de inteligencia artificial podrían convertirse en uno de los principales focos de atención. Microsoft, Amazon y Alphabet están destinando enormes cantidades a centros de datos, mientras que Nvidia depende en buena medida de que esas inversiones sigan creciendo. Una mayoría demócrata podría intensificar el escrutinio sobre la competencia, el uso de datos y el impacto de estas instalaciones en el consumo de electricidad y agua, así como en las facturas de los hogares.
Si las investigaciones desembocaran en nuevas exigencias, mayores costes o retrasos en los permisos, el efecto podría extenderse desde los operadores de centros de datos hasta sus proveedores de chips.
La dimensión de lo que está en juego se aprecia en su valor en bolsa. Nvidia alcanza una capitalización bursátil de unos 4,87 billones de dólares, Microsoft ronda los 3,77 billones, Alphabet se sitúa en torno a los 3,41 billones y Amazon alcanza los 2,66 billones. En conjunto, las cuatro compañías suman aproximadamente 14,7 billones de dólares de valor bursátil.
Esto no significa que el negocio de la IA vaya a detenerse, sino que la mayoría de inversores anticipan más investigaciones y presión política sobre las compañías tecnológicas.
Entre las apuestas, Aberdeen Investments considera que el escenario central es que los demócratas recuperen la Cámara de Representantes, mientras los republicanos retienen el Senado por un margen muy estrecho. Su modelo de aprendizaje automático apunta incluso a un posible empate de 50 escaños en la Cámara alta, que dejaría el voto decisivo en manos del vicepresidente JD Vance. El impulso político se ha desplazado en contra de los republicanos durante los últimos 18 meses, aunque esa tendencia no basta para decidir el resultado.
Lizzy Galbraith, economista política de la firma, coincide en que los demócratas tienen opciones de recuperar la Cámara, pero considera que las ventajas estructurales republicanas en el Senado pueden impedir una victoria completa de la oposición. Para los inversores, ese Congreso dividido limitaría tanto la agenda de Trump como la capacidad demócrata para sacar adelante sus propias propuestas.
Ebury, por su parte, contempla un escenario algo distinto; con un 60% de probabilidad a una victoria demócrata en ambas cámaras y un 30% a un Congreso dividido. La firma destaca que la inflación, los tipos de interés elevados y el impacto económico de la guerra de Irán han agravado la crisis de asequibilidad y han erosionado el apoyo al partido del presidente.
Ganadores con la victoria demócrata
La otra cara de una posible victoria demócrata estaría en las compañías vinculadas a la energía limpia y la cobertura sanitaria pública. XTB identifica a First Solar como una de las empresas que podrían beneficiarse de una mayor protección de los incentivos fiscales a la fabricación de paneles solares en Estados Unidos. La continuidad de estas ayudas daría más visibilidad a sus inversiones y podría favorecer nuevos pedidos.
En sanidad, Centene y Molina Healthcare aparecen entre las posibles beneficiadas por su exposición a Medicaid y a los seguros de la Ley de Asistencia Asequible (ACA). Una mayoría demócrata tendría más capacidad para defender la financiación de estos programas y frenar recortes que podrían reducir el número de personas aseguradas.
El consumo básico también podría encontrar apoyo como Dollar General y Walmart al estar bien posicionadas para captar el gasto de hogares que buscan precios bajos y dependen en mayor medida de las ayudas públicas. Aunque en este caso, el efecto electoral sería más indirecto y dependería también del empleo, los salarios y la evolución del consumo.
Banca y cripto entre los perdedores
En el lado más vulnerable aparecen los sectores que han confiado en una agenda republicana de menor regulación. Los bancos podrían perder parte de las expectativas de desregulación si los demócratas recuperan capacidad para supervisar al sector y bloquear nuevas iniciativas favorables a las entidades financieras. El petróleo y el gas también podrían afrontar más obstáculos políticos para conseguir permisos, apoyo a infraestructuras o ventajas fiscales, aunque sus beneficios seguirán dependiendo sobre todo de los precios internacionales y de la oferta.
Las criptomonedas constituyen otro foco de incertidumbre ya que Coinbase, entre otras, podrían perder parte de la prima bursátil asociada a la expectativa de una regulación más favorable bajo el Gobierno de Trump. Una mayoría demócrata podría ralentizar la tramitación de nuevas normas para el sector y aumentar las investigaciones sobre sus vínculos con la Administración.
Historia en bolsa
Aunque las elecciones de mitad de mandato suelen generar incertidumbre en los mercados, la experiencia histórica muestra que el S&P 500 tiende a comportarse bien en los doce meses posteriores. Desde 1982, el índice ha cerrado en positivo, con una subida media del 13,7%. Incluso los escenarios de Gobierno dividido, que pueden complicar la agenda política, han coincidido históricamente con avances bursátiles.
Tanto si ganan unos como otros, la conclusión para Wall Street es menos sencilla que apostar por una subida o una caída generalizada. Una victoria demócrata podría cambiar el liderazgo sectorial, favorecer a las renovables y a determinadas aseguradoras y elevar el escrutinio sobre las grandes tecnológicas, la banca y las criptomonedas.
Sin embargo, el poder de Trump también pesa. En este sentido, el veto presidencial, la dificultad para aprobar leyes y los beneficios empresariales limitarán el alcance de cualquier giro demócrata.