Jubilación anticipada a los 52 años: el cambio histórico en pensiones ya es oficial en España
Aquellos que tienen profesiones de riesgo o que implica desgaste físico podrían jubilarse antes cobrando el 100% de la pensión
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Hablar de jubilación siempre genera interés. Y más todavía cuando se menciona la posibilidad de retirarse antes de tiempo sin perder dinero en la pensión. Es algo que en realidad preocupa a mucha gente, sobre todo en un momento en el que cada cambio en el sistema de pensiones, sobre todo en lo que respecta a la edad de jubilación, sigue casi al detalle.
En España, lo normal es jubilarse más tarde que antes. De hecho, en los últimos años la tendencia ha ido justo en esa dirección. Por eso sorprende cuando se habla de profesiones que pueden hacer el camino contrario y adelantar su retiro. Lo cierto es que esa opción con una jubilación anticipada ya existe, aunque no para todo el mundo. Está reservada a trabajos muy concretos. Y ahora, por primera vez en bastante tiempo, podría ampliarse a un nuevo colectivo por lo que vuelve a ser noticia y como no, del interés de muchos profesionales.
Jubilación anticipada a los 52 años: el cambio histórico en pensiones
Cuando se trata de jubilarse, no todas las profesiones tienen las mismas reglas. Hay trabajos que, por sus condiciones, se consideran especialmente duros o con cierto riesgo. En esos casos, la ley permite adelantar la jubilación sin penalización. Es decir, sin que la pensión se reduzca, que es lo que ocurre normalmente cuando alguien decide retirarse antes de la edad establecida.
Aquí entran profesiones como los bomberos forestales, que se incorporaron hace poco a este grupo, además de artistas, policías locales, profesionales taurinos o trabajadores del ferrocarril. Son empleos en los que, por desgaste físico o por el propio riesgo, no tiene mucho sentido alargar la vida laboral hasta edades muy avanzadas.
El paso que se ha dado con los militares
Y a estas profesiones mencionadas, se puede sumar dentro de poco la de los militares, ya que el Ministerio de Defensa ha decidido empezar a mover ficha para que esta profesión también pueda considerarse de riesgo. No es una decisión definitiva, pero sí es un primer paso importante. Sobre todo porque esta petición lleva tiempo sobre la mesa. La idea es que los miembros de las Fuerzas Armadas puedan acceder a una jubilación anticipada en condiciones similares a las de otros colectivos que ya tienen ese reconocimiento.
El contexto para que se haya decidido hacer esto es importante En los últimos meses, la situación internacional ha vuelto a poner el foco en el trabajo de los militares. Actualmente hay unos 650 efectivos españoles desplegados en Líbano dentro de una misión de la ONU. Es una zona especialmente sensible, con tensiones constantes entre Israel y Hezbolá.
A esto se suman otras misiones, como las que se desarrollan en Irak. En todos estos casos, el nivel de riesgo es evidente. Desde la Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME) hablan directamente de una profesión con una peligrosidad “intrínseca”. Es decir, que el riesgo forma parte del propio trabajo. Por eso consideran que debería reconocerse como tal a todos los efectos legales.
Una reclamación que viene de lejos
Aunque ahora se esté hablando más del tema, no es algo nuevo. Las asociaciones militares llevan tiempo insistiendo en esta idea. El argumento es bastante claro, ya que si hay profesiones que ya cuentan con este tipo de jubilación por sus condiciones, el trabajo en las Fuerzas Armadas debería estar en ese mismo grupo. No sólo por las misiones en el extranjero, sino también por la exigencia física y la disponibilidad constante que requiere el servicio.
De todas maneras, conviene no adelantarse dado que el Ministerio de Defensa ha dado luz verde a iniciar el proceso, pero eso no significa que la medida vaya a aplicarse de forma inmediata. Quedan varios pasos por delante. Primero, la elaboración de informes que justifiquen esa consideración de profesión de riesgo. Después, la aprobación por parte del Consejo de Ministros mediante un decreto. Es decir, que todavía hay recorrido. No es algo que vaya a cambiar de un día para otro, aunque si finalmente sale adelante, los militares podrían acceder a la jubilación anticipada sin ver reducida su pensión. En algunos casos, eso podría traducirse en retirarse en torno a los 52 años, dependiendo de los años trabajados y de cómo se aplique la normativa. No sería automático para todos, pero sí supondría un cambio importante respecto a la situación actual.
Este tipo de medidas siempre abre el mismo debate. Por un lado, está el reconocimiento a profesiones que implican un desgaste evidente o un riesgo real. Por otro, la sostenibilidad del sistema de pensiones, que también es un tema sensible. En cualquier caso, lo que está claro es que la puerta se ha abierto. Y aunque el proceso vaya despacio, la posibilidad de que los militares se sumen a este grupo ya está sobre la mesa. Ahora toca ver hasta dónde llega.