Se insta a los españoles a tener esta es la cantidad de efectivo guardado en casa por si dejan de funcionar los pagos con tarjeta de crédito
La cantidad de efectivo que podemos guardar en casa por si por ejemplo, se produce otro apagón
Es oficial y la UE lo confirma: adiós a comprar y pagar con dinero en efectivo a partir de 2027 cuando se supere esta cantidad
El Banco de España lanza un aviso a quienes retiran efectivo: esto es lo que puede pedirte tu banco antes de entregarte el dinero

Cada vez es más habitual salir de casa sin dinero en efectivo. La tarjeta, el móvil e incluso el reloj nos permiten pagar prácticamente cualquier compra y es por ello que muchas personas apenas lleven unas monedas encima. Sin embargo, aunque el pago con tarjeta es mucho más cómodo, todo se puede complicar cuando aparece una incidencia y el datáfono deja de responder, falla la conexión o no es posible sacar dinero del cajero.
Y no es algo que no podamos decir que no hemos experimentado. El apagón vivido en España el año pasado dejó una buena muestra de lo que ocurre en esas situaciones. Por eso, tener una pequeña cantidad de dinero en casa puede servir para afrontar los primeros gastos si los medios de pago habituales dejan de funcionar. Como referencia, distintas autoridades europeas como Finlandia, Austria o Países Bajos manejan una cantidad de entre 70 y 100 euros por persona, pensada para cubrir necesidades básicas durante unas 72 horas a partir de un análisis sobre las últimas crisis vividas, incluyendo el mencionado apagón, tal y como se recoge en este boletín económico del Banco de España.
Esta es la cantidad de efectivo que debes tener guardado en casa
No estamos hablando de sacar los ahorros del banco ni de esconder grandes cantidades de dinero en casa. La finalidad de esta reserva es bastante más concreta: poder comprar comida, medicamentos o pagar un desplazamiento durante unos días si surge una incidencia que impida utilizar tarjetas y cajeros. La referencia de 70 a 100 euros por cada miembro del hogar permite hacerse una idea. Una persona podría tener unos 100 euros; para una pareja hablaríamos de entre 140 y 200 euros y, en una familia de cuatro miembros, la reserva se situaría entre 280 y 400 euros.
De este modo, la cantidad puede adaptarse a cada casa. Alguien que necesite comprar medicamentos habitualmente, por ejemplo, puede tener unos gastos diferentes a los de otra persona. Lo importante es calcular qué sería necesario durante unos tres días. También tiene sentido guardar parte de ese dinero en billetes de pequeño valor y monedas. De poco sirve disponer únicamente de billetes grandes si hay que comprar algo barato y el comercio no puede devolver el cambio.
Dinamarca ya recomienda una cantidad concreta a sus ciudadanos
No todos los países europeos plantean esta cuestión de la misma manera. El Banco Nacional de Dinamarca ha dado una referencia bastante precisa de 250 coronas danesas por persona y hogar como reserva de efectivo. La cantidad equivale aproximadamente a 33 euros. El consejo llega en un país donde los pagos electrónicos están muy extendidos. Sin embargo, cada vez más daneses parecen haber decidido conservar algo de dinero físico por una simple cuestión de precaución.
Una encuesta correspondiente a 2025 reveló que el 41 % tenía más de 1.000 coronas danesas en efectivo en casa. Dos años antes, en 2023, lo hacía el 33 %. Es el porcentaje más elevado desde que el banco central danés comenzó a estudiar estas reservas domésticas en 2017. Eso no significa que los daneses estén regresando masivamente al efectivo para sus compras diarias. La explicación está más relacionada con disponer de un plan alternativo si un día no funcionan los sistemas digitales.
No basta con guardar unos cuantos billetes
El consejo danés tampoco consiste simplemente en meter dinero en un cajón y olvidarse. Su banco central plantea el efectivo como una pieza más dentro de una preparación para posibles problemas con los pagos. Entre sus recomendaciones figura disponer de al menos dos tarjetas físicas pertenecientes a compañías diferentes. También aconseja recordar los códigos PIN, ya que en determinadas circunstancias un pago con tarjeta puede requerir introducirla físicamente en el terminal y teclear el número, en lugar de utilizar el sistema sin contacto.
La idea que hay detrás es sencilla: no depender de una única forma de pagar, de modo que si nos falla una opción, queda otra disponible. Y esa misma lógica puede aplicarse al efectivo. Aunque durante meses no sea necesario tocar esos billetes, su utilidad aparece precisamente el día en que las alternativas habituales fallan.
El efectivo sigue teniendo mucho peso en España
A pesar del avance de las tarjetas y los móviles, en España el dinero físico todavía está muy presente. Según los datos del Banco de España correspondientes a 2025, el 57 % de los consumidores seguía señalando el efectivo como su principal forma de pago en establecimientos físicos y un 55 % afirmaba utilizarlo diariamente. Guardar una pequeña reserva tampoco significa renunciar a los pagos digitales. Son dos cosas distintas. En condiciones normales, la tarjeta o el teléfono seguirán siendo más cómodos para muchas personas.
La diferencia aparece ante un apagón, una caída de las comunicaciones o una incidencia bancaria. Un billete no necesita batería, cobertura ni conexión a internet para cambiar de manos. Por eso las 72 horas funcionan como una referencia útil. No se trata de prepararse para pasar semanas pagando exclusivamente en metálico, sino de disponer de margen para cubrir las necesidades más inmediatas hasta que los servicios vuelvan a funcionar. Entre 70 y 100 euros por persona permiten hacer ese cálculo sin convertir la casa en una caja fuerte. Y probablemente la clave sea esa, la de tener suficiente para salir del paso, pero no más dinero del necesario guardado en casa.
Temas:
- dinero
- Dinero en Efectivo
- OKD