El BCE desata la guerra por el ahorro: depósitos y cuentas ya pagan hasta un 3,5% o 1.000 euros en un año
La mayoría de los analistas prevén que el BCE mantenga los tipos en el 2,25% con el foco puesto en el mensaje de Lagarde
La decisión que adopte hoy jueves el Banco Central Europeo (BCE) parece, a priori, una de las más previsibles de los últimos meses: mantener los tipos de interés sin cambios en el 2,25%. Sin embargo, la verdadera clave de la reunión estará en el mensaje que lance Christine Lagarde sobre los próximos pasos de la política monetaria.
La moderación de la inflación invita a la prudencia, pero la incertidumbre geopolítica, el comportamiento de los precios de la energía y la evolución del crecimiento económico mantienen abiertas todas las opciones para el otoño.
En este contexto, los analistas coinciden en que julio será una reunión de transición, aunque discrepan sobre lo que ocurrirá después del verano. La mayoría de ellos ponen el foco en septiembre mientras que algunos dan por terminado el ciclo de subidas.
Qué va a hacer Lagarde
El equipo de Vanguard considera que el BCE optará por una pausa, aunque mantendrá la puerta abierta a una nueva subida de tipos antes de final de año si persisten los riesgos inflacionistas. Mientras que desde Neuberger también esperan un parón este mes, pero con un mensaje claramente hawkish (restritctivo) para preparar al mercado ante un posible incremento de los tipos en septiembre.
Por su parte, iAhorro apunta a que la estabilidad de los tipos aportará tranquilidad a las familias con hipotecas y que septiembre será la cita verdaderamente decisiva para comprobar si el banco central retoma las subidas o confirma una pausa más prolongada.
A esto se suma el repunte del petróleo y el aumento de las tensiones en Oriente Próximo que han vuelto a poner presión sobre la inflación. Por eso, desde Helpmycash no esperan cambios inmediatos, sin embargo septiembre empieza a aparecer como la fecha clave para una posible nueva subida de 0,25 puntos.
Pero la opinión no es unánime; Vontobel sostiene que la caída de la inflación y la normalización de los precios de la energía reducen la necesidad de seguir endureciendo la política monetaria y ve poco probable que el BCE vuelva a mover ficha este año.
Mirada puesta en la guerra y la inflación
El BCE se enfrenta, por tanto, a un equilibrio especialmente delicado. Por un lado, debe evitar que el encarecimiento de la energía termine generando efectos de segunda ronda sobre la inflación. Por otro, no puede ignorar la debilidad de la eurozona, con Alemania mostrando un crecimiento muy reducido y Francia sometida a una creciente presión fiscal y financiera.
En este sentido, el experto Pablo Vega apunta a que una subida adicional de tipos podría ayudar a contener las expectativas inflacionistas, pero también endurecería todavía más las condiciones de financiación y aumentaría el riesgo de frenar una economía ya vulnerable.
Para los expertos de XTB el mensaje es aún más claro con la subida de tipos: «No hacerlo podría interpretarse por parte del mercado como un reconocimiento implícito de que la decisión anterior fue un error».
Además, señalan que la gran diferencia respecto al ciclo de 2022 es el contexto económico. Entonces, aunque la inflación se vio en parte impulsada inicialmente por la energía, la economía europea todavía mostraba un crecimiento sólido y la mayor parte de la inflación fue generada por los estímulos, el mercado laboral se encontraba en máximos históricos y la demanda seguía siendo elevada.
En ese entorno, el endurecimiento monetario permitió una importante expansión de los márgenes financieros de la banca, favoreciendo que el sector bancario llegara a revalorizarse de media cerca de un 80% durante los doce meses posteriores al inicio de las subidas de tipos.
Ahora el escenario es muy distinto. Si el BCE tuviera que endurecer nuevamente su política monetaria, lo haría con una economía mucho más débil y con una inflación impulsada principalmente por un nuevo shock energético. Eso limita el potencial de muchos sectores cíclicos y aumenta el riesgo para el crecimiento.
Oportunidades de inversión
En cuanto a oportunidades de inversión, el analista Manuel Pinto se apoya en el valor de los activos monetarios y de la renta fija de corta duración mientras persista esta incertidumbre.
Dentro de la renta variable europea siguen siendo positivos con dos sectores. Por un lado, las compañías tecnológicas, que continúan beneficiándose del fuerte ciclo de inversión en inteligencia artificial.
Por otro, las energéticas, donde no solo el petróleo está recuperando posiciones, sino que el gas europeo acumula una subida cercana al 50% en el último mes.
Las elevadas temperaturas, la menor producción nuclear en Francia, la competencia con Asia por el GNL y unas reservas europeas todavía por debajo de los objetivos de cara al invierno podrían mantener la presión sobre los precios de la energía durante los próximos meses, favoreciendo el comportamiento del sector.
¿Y para los ahorradores?
Para los ahorradores, el actual nivel de los tipos ya ha abierto oportunidades capaces de superar el 2,25% de la facilidad de depósito del BCE.
Actualmente, hay cuentas que remuneran hasta el 3,5%. “Eso sí, las ofertas más elevadas suelen estar sujetas a condiciones: pueden reservarse a nuevos clientes, durar solo unos meses o remunerar únicamente una cantidad máxima”, añade Pablo Vega.
Por eso no basta con comparar la TAE; también hay que revisar la duración, el saldo remunerado, la fiscalidad, la disponibilidad del dinero y el fondo de garantía que protege los depósitos.
Mientras los tipos de interés permanezcan en niveles elevados, los bancos continuarán compitiendo por captar liquidez con depósitos y cuentas remuneradas que ofrecen rentabilidades muy superiores a las de hace apenas unos años.
Según el comparador HelpMyCash, entre las mejores opciones de depósitos en España destacan el Miraltabank, que ofrece un depósito a 12 meses al 2,75%, y Banca March otro al 2,50% TAE, mientras que Deutsche Bank tiene un depósito al 2,25% TAE que puede alcanzar el 3,25% TAE si se cumplen determinadas condiciones. WiZink paga un 2,85% TAE a 18 meses y un 2,60% TAE a 36 meses.
Fuera de España a través de Raisin se pueden encontrar hasta 19 depósitos que pagan, como mínimo, un 3%. Incluso en un periodo corto, a un año, el cliente puede ganar hasta 1.000 euros con alguno de estas imposiciones a plazo fijo.
Cuentas por encima de los tipos
Quienes prefieran mantener su dinero siempre disponible también encuentran alternativas interesantes. Entre las cuentas remuneradas más competitivas figuran la de Trade Republic, que ofrece un 3,04% TAE para nuevos clientes sobre los primeros 50.000 euros y sin comisiones, Revolut, que está de campaña y ofrece un 3,51%TAE hasta octubre, la Cuenta Remunerada de Openbank, que paga un 2,50% TAE durante doce meses al traer Bizum y permite disponer del dinero en cualquier momento.
Por todo ello, aunque la reunión de hoy se salde sin cambios en los tipos de interés, el mensaje que lance Christine Lagarde será casi tan importante como la propia decisión.
Para los expertos, una nueva subida de tipos sería una victoria con matices. Podría mejorar la remuneración de los depósitos, pero también encarecer las deudas, reducir el consumo y debilitar una economía europea ya expuesta a las tensiones comerciales, geopolíticas y energéticas. La clave estará en saber cuánto tiempo considera el BCE que puede mantener esta presión sin causar más daño del necesario.
Esperar una nueva subida puede permitir conseguir unas décimas adicionales, pero también implica arriesgarse a que una desescalada energética cambie las expectativas y las mejores ofertas desaparezcan.
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